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25 poemas aleatorios en video

 
   Postigo Postigo de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmensoinmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda contra el portón...

 
   Verano Verano de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Ésta es la plenitud, el tiempo entero, el sellado esplendor del mediodía. En ráfagas de luz el sol envía el oro eterno al aire pasajero. Bien dibujando el árbol, bien ligero el trazo de las hojas en el día. Más honda en cambio y más y más umbría la huella del trabajo en el sendero...

 
   Canto a su amor desaparecido (fragmento) Canto a su amor desaparecido (fragmento) de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
primeros versos

Ahora Zurita me largó ya que de puro verso y desgarro te pudiste entrar aquí, en nuestras pesadillas; ¿tú puedes decirme dónde está mi hijo? A la Paisa A las Madres de la Plaza de Mayo A la Agrupación de Familiares de los que no aparecen A todos los tortura, palomos del amor, países chilenos y asesinos...

 
   Ricosabrosodeliciosoyexquisito Ricosabrosodeliciosoyexquisito de Alan Mills

   Alan Mills
      Por Alan Mills    
primeros versos

lo escupo así pelado y sin pelos en la lengua, quién dijo miedo atrás de un palo, se los dejo ir así nomás porque ya no iba a soportar ningún encierro, ni alegrón de burro, humillación es una melodía que ya no me gusta, shic, shicsabros, xicsabrosdelicios...

 
   Los pobres en la estación de autobuses Los pobres en la estación de autobuses de Ledo Ivo

   Ledo Ivo
      Por Ledo Ivo (portugués ) y Mario Bojórquez (español)    
primeros versos

Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta que tiene el color del frío en un día sin sueños...

 
   Años después Años después de Floridor Pérez

   Floridor Pérez
      Por Floridor Pérez    
primeros versos

A quien llamar en la casa vacía. Sólo a las puertas doy la mano. Ellas dan la manilla y se abren par en par. Una silla me dice tome asiento. La mesa puesta espera los amigos que nunca regresaron . Tanto tiempo hace que la escalera va y viene por sus peldaños, que ya no recuerda si esta allí para subir o…

 
   Carta al joven poeta para que no envejezca nunca Carta al joven poeta para que no envejezca nunca de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Repita usted siete veces: no hay rata curativa y sanará, repita, repita, hasta que las palomas salgan volando del pantano y aparezca Lautréamont como por encanto riendo sin paraguas ni mesa de disección, ¡pamplina el azar!, el juego es otro y no se sabe cuál, no hay belleza convulsiva...

 
   Suele suceder que el tiempo... Suele suceder que el tiempo... de Luis Raúl Calvo

   Luis Raúl Calvo
      Por Luis Raúl Calvo    
primeros versos

Suele suceder que el tiempo transforme los recuerdos en otros recuerdos las miradas en otras miradas las sospechas en otras sospechas. Cada familia celebra sus ritos cotidianos, crea de la nada sus propios fantasmas, inventa por las noches monstruos clandestinos...

 
   Romance sonámbulo Romance sonámbulo de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
primeros versos

Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas la están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde...

 
   Presidio recinto bien custodiado... Presidio recinto bien custodiado... de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

presidio recinto bien custodiado policía militar perros guardianes sin poder ver al que me interrogaba era norteamericano en inglés qué hacíamos nombres de contacto nombres direcciones, o no che estás en Argentina noche de Argentina...

 
   Julito (7) Julito (7) de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar. La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón. Sólo es una gota de luz, una palabra, hermosa. Luna es la distante, la soñada, tan irreal como el cielo y como los puntos de las estrellas. La tienes en las manos, hijo,...

 
   No es una pregunta... No es una pregunta... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

No es una pregunta. No tiene respuesta. O es una pregunta que entraña su respuesta. Entonces me digo: buey, da la vuelta, retorna a donde venías, lo que le falta al círculo complétalo -sin sentido, sin sentido: deja en paz esos pétalos-, libérate, vuelve a ella. En el trabajo del buey bajo las estrellas...

 
   A mis hermanos muertos el 27 de noviembre A mis hermanos muertos el 27 de noviembre de José Martí

   José Martí
      Por Silvio Rodríguez     
primeros versos

Cadáveres amados los que un día Ensueños fuisteis de la Patria mía, Arrojad, arrojad sobre mi frente Polvo de vuestros huesos carcomidos! ¡Tocad mi corazón con vuestras manos! ¡Gemid a mis oídos! ¡Cada uno ha de ser de mis gemidos Lágrimas de uno más de los tiranos!...

 
   Esta será mi venganza Esta será mi venganza de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
primeros versos

Esta será mi venganza: Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso y leas estas líneas que el autor escribió para ti y tú no lo sepas...

 
   Tarzán y el paraíso perdido Tarzán y el paraíso perdido de Arturo Corcuera

   Arturo Corcuera
      Por Arturo Corcuera    
primeros versos

Aaaúuaú aaa ! ¡Aaauaúaa ! Tarzán (Johnny Weismuller) es internado en un manicomio por creerse Tarzán. Su grito, que asusta a médicos y enfermeras, no es el clarín con el que hacia su victoriosa aparición en la pantalla. El grito a Tarzán no le pertenece. Fue un collage de sonidos...

 
   A Pablo Neruda, en el corazón A Pablo Neruda, en el corazón de Rafael Alberti

   Rafael Alberti
      Por Jesús Quintero    
primeros versos

No dormireis, malditos de la espada, cuervos nocturnos de sangrientas uñas, tristes cobardes de las sombras tristes, violadores de muertos. No dormireis. Su noble canto, su pasión abierta, su estatura más alta que las cumbres, con el cántico libre de su pueblo...

 
   Bebida Bebida de Carmen Boullosa

   Carmen Boullosa
      Por Carmen Boullosa    
primeros versos

Bebo la oscuridad del incrédulo del vaso de tu boca. Tomo por hueso el beso, que es desnudo y es del muerto el habla, y es del vivo adorno, es rulo, verdad, afeite, máscara y desnudo. Recibo del abrazo el rasgón. Sueño de tu ojo la afección por mí, luego el consuelo y el amor...

 
   Ayer, encima de ese avión... Ayer, encima de ese avión... de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
primeros versos

Ayer, encima de ese avión que me trajo del otro lado, miré largo el piedrerío: cumbre y cumbre, abismo y más abismo. Pensé, ¡qué raro!, ¿Quién habrá inventado que somos necesariamente dos, los de aquí y los de allá? Por lo menos el Hado no lo dice...

 
   Distinto Distinto de Juan Ramón Jiménez

   Juan Ramón Jiménez
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Lo querían matar los iguales porque era distinto. Si veis un pájaro distinto, tiradlo; si veis un monte distinto, caedlo; si veis un camino distinto, cortadlo; si veis una rosa distinta, deshojadla; si veis un río distinto, cegadlo... si veis un hombre distinto, matadlo. ¿Y el sol y la luna dando en lo distinto? Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir distinto de lo distinto; lo que seas, que eres distinto (monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre)...

 
   Reencarnación de los carniceros Reencarnación de los carniceros de Oscar Hahn

   Oscar Hahn
      Por Oscar Hahn    
primeros versos

Y vi que los carniceros al tercer día, al tercer día de la tercera noche, comenzaban a florecer en los cementerios como brumosos lirios o como líquenes. Y vi que los carniceros al tercer día, llenos de tordos que eran ellos mismos, volaban persiguiéndose...

 
   Hojarasca Hojarasca de Mario Noel Rodríguez

   Mario Noel Rodríguez
      Por Mario Noel Rodríguez    

Bajo la hojarasca de frío los pájaros encuentran un renglón de su testamento donde sea que me sorprenda la muerte reconocedme por el otoño del primer beso...

 
   A un olmo seco A un olmo seco de Antonio Machado

   Antonio Machado
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido, con las lluvias de abril y el sol de mayo algunas hojas verdes le han salido. ¡El olmo centenario en la colina que lame el Duero! Un musgo amarillento le mancha la corteza blanquecina al tronco carcomido...

 
   Síncope VI Síncope VI de Alan Mills

   Alan Mills
      Por Alan Mills    
primeros versos

podría gritar beber de tu sangre que me dejes mamá se está volviendo creo que podría gritar que me dejes mamá beber de tu podría me creo se está volviendo gritar loca que me dejes tu sangre beber mamá se está loca volviendo podría gritar que me dejes beber de tu sangre...

 
   Confesión de mirlo Confesión de mirlo de Jorge Pimentel

   Jorge Pimentel
      Por Jorge Pimentel    
primeros versos

nubes que son síntomas de huir relojes detenidos absorbiendo la carne relojes absorbiendo la carne gangrenando la luz aposentando tibiezas granuladas insufladas en el desaire más denso en el ardor cómplice de huir de alejarse nubes que son síntomas del verso de la verdad...

 
   Canje y Me sirve y no me sirve (fragmento) Canje y Me sirve y no me sirve (fragmento) de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros    
primeros versos

Es importante hacerlo quiero que me relates tu último optimismo yo te ofrezco mi última confianza aunque sea un trueque mínimo debemos cotejarnos estás sola estoy solo por algo somos prójimos la soledad también puede ser una llama. De: Contra los puentes levadizos...