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25 poemas aleatorios | |
¿Qué es Bolivia? ¿Un conglomerado de cadáveres? ¿Un colectivo lleno de militares? ¿Una masa enorme de tierra silenciosa? ¿Una planicie de rostros terrosos? (Impasibles miradas cansadas de esperar) ¿Una altitud de cartón-piedra? ¿Una caída vertical de la pobreza a la nada? ... | |
Tía Pasitrote Salió con Mita Y en el cogote Va la chiquita. Toda la gente Soltó la risa Y ella les dijo... | |
Era el abuelo y sus inmensas expediciones mirar qué oruga viva y la caja con sus agujeritos los zapatos lustrosos para los Reyes Magos el séptimo no hurtar las canicas el trompo el adelante mis valientes Supermán con su vista de rayos X pero la kryptonita era estar de vigía en la rama más alta ... | |
Con la tarde se cansaron los dos o tres colores del patio. Esta noche, la luna, el claro círculo, no domina su espacio. Patio, cielo encauzado. El patio es el declive por el cual se derrama el cielo en la casa. Serena, la eternidad espera en la encrucijada de estrellas. Grato es vivir en la amistad oscura ... | |
Será súbdita o reina en la región a solas. (Cuando parta el pirómano hacia nuevos imperios de ceniza.) Mujeres de carne y verso. Antología poética femenina en lengua española del siglo XX. Edición de Manuel Francisco Reina. La esfera literaria. 2002 | |
Que quede grabado en mí, que todo el momento exacto con su plenitud perfecta quede en mi interior vibrando... Que nada se pierda de él, que no tenga que encontrarlo, pobre limosna, en el sueño, con su perfil deformado. Que todo el ser, blanda cera, guarde su latido exacto, ... | |
Si alguien sabe qué puede destruir a la muerte, qué puede cercenar su mano vengativa, venga ahora y lo diga cuando estamos a tiempo de rechazar su fuego que cada vez se aumenta. Si alguien supiera detener al tiempo lo diga en este instante. Cuando toque tu piel el daño ... | |
para josé luis rey dylan thomas me dio su jilguerito para que cantara mi llorar. el jilguerito de dylan entró por el sol de una mañana y se quedó parado como una eternidad. quieto a ras de mi alma. sus alas movían los esqueletos de mi ser. y mi ser estaba ahogado. sucio. ... | |
Tú dejaste inhabitada la isla que me flota entre los muslos: hoy mi propio mástil carnívoro me destroza por dentro. Ha comenzado el banquete se retuerceórbita azul y en llamas descubro famélicos los astros. Sé que soy el centro del mundo y mi diadema besa el suelo, ... | |
En la Primera Comunión de Sebastián El cuerpo y la sangre de Cristo Amén. Buscando la vida eterna empiezan por saborear el cuerpo de Cristo y terminan comiéndose los unos a los otros sin la menor piedad. Antropógagos de Dios lo poseen ventrílocuos de Dios ... | |
Una mujer me ha envenenado el alma; otra mujer me ha envenenado el cuerpo; ninguna de las dos vino a buscarme; yo, de ninguna de las dos me quejo. Como el mundo es redondo, el mundo rueda. Si mañana, rodando, este veneno envenena a su vez, ¿por qué... | |
Soy la Muerte— me dijo. No sabía que tan estrechamente me cercara, al punto de volcarme por la cara su turbadora vaharada fría. Ya no intento eludir su compañía: mis pasos sigue, transparente y clara y desde entonces no me desampara ni me deja de noche ni de ... | |
A él se le salía la muchacha y a la muchacha él por la piel espontánea, y era poderoso ver cuatro en la figura de estos dos que se besaban sobre la arena; vicioso era lo viscoso o al revés; la escena iba de la playa a las nubes. ¿Qué después pasó; quién entró ... | |
Me cansas, poesía, rumorosa felina, masa musitadora, golondrina fogosa. Pero aunque te niego, persisto en esta cosa de creer que un incendio se apaga con bencina. Me asomo a la ventana, descorro la cortina y creo verme pasar: voy a cavar mi fosa y a grabar mi epitafio ... | |
Entre la noche era la madreselva como de música y el sueño en nuestros párpados abejas que extraían de las lluviosas arpas del otoño un panal de violetas y silencio. Con un escalofrío se presentía entonces el amor fugitivo como un trovador, bello de lazos y de cintas, que, junto a un cenador ... | |
Chile, fértil provincia y señalada en la región antártica famosa, de remotas naciones respetada por fuerte, principal y poderosa; la gente que produce es tan granada, tan soberbia, gallarda y belicosa, que no ha sido por rey jamás regida ni a extranjero dominio sometida. ... | |
Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga porque dicen que en verso doy al mundo tu yo. Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos. La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz; porque tú eres ropaje y la esencia soy yo; y el más profundo abismo se tiende entre las dos. ... | |
La pasión habita en las aceras; el brazo del mañana me detiene con su luz, y enclítica en la mirada del destino me desnudo en la orilla de los horarios. Hoy no huyo, restablezco el valor, y Dios celoso me mira idolatrar mi diosecillo muere el entorno poco a poco mientras resucitamos completos, ... | |
¿Acaso de verdad se vive en la tierra? No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí. Aunque sea jade se quiebra. aunque sea oro se rompe, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra, no para siempre en la tierra: sólo un poco aquí 8242; 8242;. An nochipa tlalticpac ... | |
Soberbia de saber a qué se aspira. Congoja de sentirlo más abajo. De: Razón de nadie | |
Un ominoso escarnio de puñales encapota los ojos del suburbio. Tiembla el tiempo y el patio y en el turbio lodazal suenan tiros policiales. Sangre, polvo, terror, caries dentales desafían la muerte. Y el disturbio deslizándose en un cuchillo gurbio en la esquina madrea sus vocales. Sombras... | |
El río Guadalquivir va entre naranjos y olivos Los dos ríos de Granada bajan de la nieve al trigo. ¡Ay, amor, que se fue y no vino! El río Guadalquivir tiene las barbas granates. Los dos ríos de Granada uno llanto y otro sangre. ¡Ay, amor, que se fue por el aire! Para los barcos de vela, ... | |
Encendida la piel es recuerdo encadenado a la rosa de los vientos del destino armado con espadas de verdades. Los golpes de la lluvia en el acero entretejen la memoria de la niebla. Soy guerrera antigua sobreviviente de ciclones y tragedias coleccioné armaduras y quebrantos ... | |
Negro néctar Amargo como la memoria, Dulce como los recuerdos, Filtro del amor eterno Que me llega de tus manos Cada amanecer, Salutación del nuevo día, Comienzo de la jornada. Los vapores que le acompañan, le siguen, o preceden, Traen consigo el furor de las batallas, ... | |
Unos cuerpos son como flores, Otros como puñales, Otros como cintas de agua; Pero todos, temprano o tarde, Serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden, Convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre. Pero el hombre se agita en todas direcciones, Sueña con libertades, ... | |
