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25 poemas aleatorios | |
No quiero rosas, con tal que haya rosas. Las quiero sólo cuando no las pueda haber. ¿Qué voy a hacer con las cosas que cualquier mano puede coger? No quiero la noche sino cuando la aurora la hizo diluirse en oro y azul. Lo que mi alma ignora eso es lo que quiero poseer. ¿Para qué?... ... | |
Y ese instante: la puerta traspasada que se cierra apresando, y el peligro contiguo y el abrazo inminente, pues la luz ha prendido por sorpresa la estancia y una ajena presencia, radiante entre las joyas, devuelven las vitrinas. Y quizás la belleza sea sólo ... | |
Yo soy como el viajero que llega a un puerto y no lo espera nadie; soy el viajero tímido que pasa entre abrazos ajenos y sonrisas que no son para él... Como el viajero solo que se alza el cuello... | |
Se me ha gastado el día, atropelladamente en idas y venidas, en gestos y recados que al hacerlos juzgaba. necesarios. Desperdiciado, débil y oscilante, el número equis ene de mis días era un cabo de vela y afuera lucía el sol de la mañana. El sol se hunde en silencio y sopla las bujías ... | |
Yo quería hablar de ti al recordarte de un bosque o de una playa, de la arena y el musgo rozando nuestra pie. Me hubiera gustado decir que hicimos sonar un caracol gigante y que el sol caía sobre el mar mientras hacías el amor. Pero ni modos, No se pudo. Yo quería hablar de todas esas cosas . ... | |
No intentes sospechar el calor, no lo interpretes. Si no fuiste escenario del incendio, jamás sabrás esa dulce agonía de la llama. (De: Desnuda de mí) | |
Límite impreso larva del símbolo ilimitado En ti el sonido del alma queda blindado Trinchera en el papel de la emoción escrita Recluta en tus hilos de tinta esta breve cita Antes que la olvide y antes que sea olvidado... | |
Construimos los castillos y la arena se movía con cada marea se derrumbaban ambiciosos proyectos y cada tarde diáfana las romerías se acercabanpalas y manosdedos y collares para construir las murallas y luego otros castillos que a la noche tocada de espantos el mar ... | |
Cuando tú me llamas todos los pájaros cantan; la mar y sus caracolas al corazon lo levantan. Cuando tú me llamas el cuerpo se sobresalta: que es un romero sin sed y no necesita el agua. Cuando tú no me llamas la vida se me desgana. Se convierte en un erial que ya no produce ... | |
¿Sabes que soy muy pesada de manos? Me gusta pegar; creo que acaricio y dejo una mancha. Las mu- chachas que viven conmigo dicen que mis palomas (las manos) son en verdad gavilanes...(Carta de Gabriela Mistral a Manuel Magallanes) Manuel, esta es mi carta XXVI ... | |
Oh mujer negra, negro corazón, labios impíos, gracia sombría de árido y seco vientre; mar y nave, barco sin rumbo, hundido y herrumbroso como el castillo del mago; navío sin timón, naufragio. Cuerpo candente, muérdago del deseo, piernas nacaradas del puente, piedra cerrada, muerta, ... | |
I ¡Pues bien! yo necesito decirte que te adoro decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto y al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión. II Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días ... | |
¿Estar en otro sitio...? El viaje verdadero es aquel que se emprende sabiendo que ya nunca volveremos al punto de partida, a la exacta certeza de los puertos que dejamos atrás. ¿ Lo demás? Excursiones y argucias de la niebla. El viajero cabal es el que nunca vuelve, quien rompe las amarras ... | |
Hoy es el cumpleaños de Marosa. Con mamá compartimos una pequeña habitación. Las tres nos desplazamos levemente entre aquella brisa que sólo agita la cabellera de Marosa ondeándola como si fuera de agua. Mamá dice: —Me agradaría compartir un cumpleaños. Nos miramos... | |
Murieron otros, pero ello aconteció en el pasado, que es la estación (nadie lo ignora) más propicia a la muerte. ¿Es posible que yo, súbito de Yaqub Almansur, muera como tuvieron que morir las rosas y Aristóteles? Del Diván de Almotásam el Magrebí (siglo XII). De: El hacedor ... | |
¡Delta fluvial al que llegar a tientas con la palabra! Yo amanecía convertido en el tacto que hace brotar otra vez las sinuosidades. La boca pronuncia tu nombre por primera vez. (Fuente: Carmen González Huguet) | |
Pensativo estaba el Cid viéndose de pocos años para vengar a su padre matando al conde Lozano; miraba el bando temido del poderoso contrario que tenía en las montañas mil amigos asturianos; miraba cómo en la corte de ese buen rey Don Fernando era su voto el primero, y en guerra el mejor ... | |
Dicen los zapatistas Que el mercado invisibiliza la explotación Tienen razón. Dicen que las necesidades de los humildes No cuentan para los poderes de este mundo Tienen razón Dicen que los humildes desde sí mismos Pueden organizar su indignación Tienen razón ... | |
El que fue paraíso de la casa se fue, y en su lugar vino el infierno: heme aquí desdichado después de venturoso. Llegó el ocaso del sol y le siguió una negra noche. (De:Poemas del fuego y otras casidas) Traducción: Teresa Garulo | |
Una palabra desconocida andaba por la casa. Poseía un poder absoluto sobre las cosas: podía romper espejos y destruir la ventana opaca de la materia. Hablaba de piedras de percepción y discurría hasta el amanecer en una lengua primitiva. Descubrió paisajes delineados ... | |
A veces en que estamos sobre el mundo para ver la espantable maravilla, en que vemos nacer la primavera bajo un grito mortal, como los niños. Hay veces tan difíciles, y estamos de pie, en la irrespirable tolerancia de la tierra, entre luces de peligro, comiéndonos las uñas, escribiendo ... | |
El crítico gesticula con su vigilancia embarazosa. Abomina lo que llama pequeños ruidos de la existencia, pero se deja arrullar por un silencio ensordecedor. Considera impropio el instinto y le advierte que no acatará sus impurezas. No se hace crítico para proteger... | |
Defiende la línea de sus labios de los que los desean, como se defiende la línea de la frontera de los atacantes; a una la defienden los sables y las lanza, a la otra la defienden la magia de la mirada. Selección: María de Jesús Rubiera Mata. | |
Mira, no pido mucho, solamente tu mano, tenerla como un sapito que duerme así contento. Necesito esa puerta que me dabas para entrar a tu mundo, ese trocito de azúcar verde, de redondo alegre. ¿No me prestas tu mano en esta noche de fin de año de lechuzas... | |
No te amo, amo los celos que te tengo son lo único tuyo que me queda, los celos y la rabia que te tengo, hidrófobo de ti me ahogo en vino. No te amo, amo mis celos, esos celos son lo único que me queda. Cuando desaparezca en esos cielos de odio te ladraré porque no vienes. ... | |
