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25 poemas aleatorios

 

   Rasgos (II. Pinar)

   Gilberto Owen

primeros versos

Apuntamos aquel cielo que se nos desplomaba, verdinegro. Los que pasaban a lo lejos eran sombras chinescas en la pantalla del crepúsculo nuestras sombras en otros mundos. El cielo verdadero estaba, afuera, preso, y se asomaba entre los troncos, viéndonos con su ojo de luna, huero. ...

 

   Primera impresión

   Julio Leite

primeros versos

En Buenos Aires los edificios son árboles cargados de pájarosmuertos. Mirando el techo. Un descascarado caballo de ajedrez relincha desde el cielo a la humedad que avanza las paredes, en el tablerodel silencio el corcel de ladrillo presiente como yo que en esta casa está en jaquela esperanza. ...

 

   Por aquel brazo...

   Norah Lange

primeros versos

Por aquel brazopor el cual desciendes llegarás a la mano. ¡La mano abiertaenseñándote a amar!

 

   Interior

   Gilberto Owen

primeros versos

Las cosas que entran por el silencio empiezan a llegar al cuarto. Lo sabemos, porque nos dejamos olvidados allá adentro los ojos. La soledad llega por los espejos vacíos; la muerte baja de los cuadros, rompiendo las vitrinas de museo; los rincones se abren como granadas para que entre el grillo ...

 

   Vida súbita

   Alejandro Aura

primeros versos

Y de qué vivió, preguntan asombrados: vivió de vida natural, vivió de encantamiento, de un fuerte golpe, de un pulmón que le salió magnífico. Tenía horas y horas para volar, para bailar, para morirse de la risa. Daba cosa mirarlo tan contento como si no esperara nada. Tenía unos pies...

 

   Pequeño canto para bien parir

   Joaquín Pasos

primeros versos

Como la Virgen del Carmen vas a parir, en una cama de nardos. En medio de la montaña vas a parir mañana por la mañana. Cuando el sol está naciendo el cielo está carmesí, estás teñida de sangre, vas a parir. Nardos teñidos de sangre, vas a parir, sangre teñida de nardos. ...

 

   A los presagios del día del Juicio

   Juan de Tassis y Peralta

primeros versos

Cenizas que aguardáis aquella trompa para unir las especies desatadas con que al Juicio Final serán llevadas las almas puras con gloriosa pompa, cuando la voz de Dios, abriendo, rompa los mármoles y losas más pesadas, porque salgáis unidas y apuradas en forma a quien el tiempo ...

 

   El amor punta de todo

   Enrique Gómez - Correa

primeros versos

Cerca de mí, amante de la rodilla La mujer iba tomando el aspecto de una llama Pegada al hueso Como la sombra al cuerpo. Era tu amor punta de rostro Punta de labio punta de ojo Punta de tu amor Tu amor que hablaba delante...

 

   Una carta rumbo a Gales

   Juan Manuel Roca

primeros versos

Me pregunta usted dulce señora Qué veo en estos días a este lado del mar. Me habitan las calles de este país Para usted desconocido, Estas calles donde pasear es hacer un Largo viaje por la llaga, Donde ir a limpiar luz Es llenarse los ojos de vendas y murmullos. Me pregunta ...

 

   Calvario

   Rogelio Sinán

primeros versos

Desnuda luz, pupila con celajes de cirio, va tiñendo de sangre la garganta del mar. Deshabitadas sombras asesinan anfibios y un coro de difuntos tritura ojos de sal. Coronado de dientes y clavado de lirios trisca en valle de espumas el cordero solar. Y un derrumbe encendido rectifica el camino ...

 

   La erótica (3)

   Leopoldo Marechal

primeros versos

Tuve un segundo encuentro en el Tuyújunto al mar que bramaba como un toroy en cierto mediodía de salitre.Acostado en las algas vi al Amor doble y uno en su forma de andrógino admirable:la parte del Varón (crines y bronces)y la de la Mujer (plumas y rosas)buscaban la unidad ...

 

   Maldición del molusco

   Tilo Wenner

primeros versos

Los muertos no dicen esta boca es mía Sus dulces consecuencias no laten entre los pastos No respiran ¡Reino incorregible! Consume la vida no dice adiós Todo resta entre nosotros La gran voz de trueno cae con sus claves ¡Imposible cultivo del engaño! Un avance sin ser. ...

 

   Polychromos (haikus) (11-12-13-14-15)

   Helena Ramos

primeros versos

11 Las lumbres limón se tomaron la calle: corteses en flor. 12 Fluye la seda amarillo canario a los abismos. 13 Un sol naranja amarillento juega sobre las aguas. 14 Canta la nieve encendida por una luz mandarina. 15 Sabor a fiesta siempre viene en esferas naranja claro. ...

 

   Sonetos corporales

   Carmen González Huguet

primeros versos

Tallo fecundo, de botón florido con cálida corola coronado, clavel triunfante, fuiste levantado por empuje de sangre, recio, erguido. Buscas, ciego, región donde, en olvido, se abandone tu mar aprisionado por estrecho canal, y encabritado, salte en espuma, libre, enardecido. Tu anhelo ...

 

   Para llegar a amarme...

   Yanira Soundy

primeros versos

Este día en el ascensor, la inquietud ha vedado nuestro beso. A pesar de vernos llegar sin el usual cargamento de miedos y quimeras, con los ojos de ópalo y la sed que arde en nuestros cuerpos. Estás frente a mí , como un jardín de tallos en mis venas, donde estallan flores encendidas. ...

 

   Existencia proletaria

   Pablo Cassi

primeros versos

A Fidel no le agrada la actual situación de Cuba, ser el adalid de una masa proletaria. Es decir, mirar el destino directamente a los ojos. Él sabe que el tiempo juega en su contra que la revolución lo estafó con sus ofertas demagógicas. Impaciente espera la posición en la que va a inmortalizarse, ...

 

   El becerro

   Julio Iraheta Santos

primeros versos

Me cubrí la cabeza y el rostro con un gorro Navarone Bajé y el becerro hacía de las suyas con sus carnavales Me indigné tanto que lancé mis flores lacrimógenas El desparpajo fue brutal El becerro quedó solitario y con otros vagabundos lo asamos al carbón 1999

 

   Memorial / Septiembre (XIII)

   Galvarino Plaza

primeros versos

A ras de la vigilia el sueño que se anega; desbordado canjilón/ vasija de la noria, vaso grande / moribundo clima recobrado, desvelados brocales; anónimos rastros, cerradas cuencas traicionando la oscuridad o ese su más enfebrecido ramaje que es la muerte. Osario el colmado . ...

 

   Bienvenido sea (IV)

   Alfredo R. Placencia

primeros versos

¿Eres Tú la Sunamitis, cuyo dulce imperio abarca los eternos siglos?... ¿Eres la escogida entre millares de mujeres?... ¿La que sueñan los poetas, la que amó cada patriarca, la que llaman los profetas Primogénita, Deífica, Vellocino y Trono y Arca?... ¿Eres Tú la siempre ...

 

   La imagen movimiento (II)

   Jenaro Talens

primeros versos

Dejémoslo claro de una vez por todas, hay otras muchas posibilidades, como, por ejemplo, pasar de largo y ni mirar siquiera, o bien, merodear con discreción por las orillas de ese mar que lleva a tu cintura haciendo circunloquios, pero sin hablar, o zambullirse en ti...

 

   Oír a Bach

   Cristina Peri Rossi

primeros versos

Oír a Bach es un insulto si por mi puerta entran los más diversos crímenes de la Historia las más famosas infamias la desgracia de mi madre y este amor que se cae como un espejo tumbado por el viento.

 

   Anatoli con paisaje

   Tirso Canales

primeros versos

¿Se recuerda de mí, compañero Anatoli? Ahora monto a caballo sobre un cerro de piedra En mi país sombrío Aún le encanta el almíbar de los higos de Sochi? Pienso en su loable sencillez de hombre bueno Se acuerda que hubo un día que fumamos En Jalóvnaia Riechka, tres cajillas de Kázbek? ...

 

   Lunas de sangre

   Dina Posada

primeros versos

LUNAS DE SANGRE El tiempo crucifica el callado río de mi infancia de la herida descienden azoradas lunas fecundas que a compás de pausas devastarán el rosa de mi vientre lo advierte mi vulva conjugando leyes fulminantes en todo mi cuerpo

 

   Fragmento V /4 de La marcha de 150.000.000

   Enrique Falcón

primeros versos

La primera es morir por amor. La segunda, definitivamente no hacerlo y aparecer en tu boca como un niño muerto. Trescientas horas bajo un sol desnudo que se llena de algas y está próximo a existir: un comienzo excelente para olvidar los avisos y clavarse en el mundo ...

 

   Una moneda

   Cé Mendizábal

primeros versos

Parece cierto que a Judas se le cayó una moneda de la bolsa mientras corría en busca de un árbol. La halló un mendigo que comió bien ese día se compró una túnica de segunda mano y llenó de azaleas el templo. Poema seleccionado por el autor