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listado de poemas en audio por primeros versos letra i

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23 poemas con la letra "i"

1

Carta a mis amigos pintores de Alejandro Aura
Iba por las calles viendo el esplendoroso andar de las mujeres bellas, compungido por mi azarosa consistencia de venado; a través de la campana de humo, que tarde o temprano tañerá por nuestra retirada, hendía el prepotente sol y nos tocaba con indiferencia...
Vencidos de Alí Chumacero
Igual que roca o rosa, renacemos y somos como aroma o sueño tumultuoso en incesante amor por nuestro duelo; fugitivos sin fin que el rostro guardan, mudos cadáveres precipitados a una impasible tempestad; y morimos en nuestras propias manos, sin saber de agonías, caídos descuidados...
Sombra en sombras de Lauren Mendinueta
Igual que un pájaro de fuego Tus alas dejaban caer Una profunda sombra. Te vi oscurecer Como si las cenizas de la noche Te cubrieran demasiado. Y tu sombra melodía de sangre Me empapaba los huesos. Y tus ojos Espejos de asfalto Tallaban estatuas de agua...
Flor que vuelve de Juan Ramón Jiménez
Igual, la flor retorna a limitarnos el instante azul, a dar una hermandad gustosa a nuestro cuerpo, a decirnos, oliendo inmensamente, que lo breve nos basta. Lo breve al sol de oro, al aire de oro, a la tierra de oro, al áureo mar; lo breve contra el cielo de los dioses, lo breve...
Il punto a cui tutti li tempi son presenti... de Eduardo Milán
Il punto a cui tutti li tempi son presenti, ¿vienes? Ahora que está el gato sin ovillo, ¿viajas? Vine a Comala porque me dijeron que, ¿quiénes? Tengo tres o cuatro cosas que enseñarte, Andrés. Ése que ahí va es un arquitecto, ¿pinta? Nunca entendimos lo que nos pasó en Somalia,...
Ileana: la Galaxia de Andrómeda... de Ernesto Cardenal
Ileana: la Galaxia de Andrómeda, a 700.000 años luz, que se puede mirar a simple vista en una noche clara, está más cerca que tú. Otros ojos solitarios estarán mirándome desde Andrómeda en la noche de ellos. Yo a ti no te veo. Ileana: la distancia es tiempo, y el tiempo vuela. A 200...
Me estás vedada tú... de Ramón López Velarde
Imaginas acaso la amargura que hay en no convivir los episodios de tu vida pura? Me está vedado conseguir que el viento y la llovizna sean comedidos con tu pelo castaño. Me está vedado oír en los latidos de tu paciente corazón (sagrario de dolor y clemencia) la fórmula escondida de mi propia existencia...
Futuro de William Ospina
Inalcanzable y sola una región del alma aun en plenitud del amor o la música, guarda para el futuro rostros imprevisibles, imprevisibles cantos...
Sonetos mayas de Fernando Sánchez Mayans
Incendio verde y sol alucinante gimen bajo la selva indescifrada. En la quietud la línea dibujada fina y sombría de un jaguar flotante. El cielo ahoga nubes rebosante para hechizarlas en su boca alada. Mientras las ruinas en su marejada inventan al silencio cada instante. Lengua de magia...
Elegías del amado fantasma (Primera elegía) de Rosario Castellanos
Inclinada, en tu orilla, siento como te alejas. Trémula como un sauce contemplo tu corriente formada de cristales transparentes y fríos. Huyen contigo todas las nítidas imágenes, el hondo y alto cielo, los astros inventados, la vehemencia ingrávida del canto...
Salutación del optimista de Rubén Darío
Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda, espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve! Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos; mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto; retrocede el olvido,...
Infancia de Rogelio Sinán
Infancia clara pasada entre barriles y hongos y aros de bicicletas, cuando, corriendo entre hojas, el alma era más blanda y el camino era savia... Cada caída al margen de la dicha era una danza de sangre y de gritos mientras el viento promovía un levantamiento de ramas...
Infancia mía en el jardín... (Elegía) de Rafael Alberti
Infancia mía en el jardín: Las cochinillas de humedad, las mariquitas de San Antón, también vagaba la lombriz y patinaba el caracol. Infancia mía en el jardín: ¡Reina de la jardinería! El garbanzo asomaba su nariz y el alpiste en la jaula se moría. Infancia mía en el jardín: La...
Anunciación de Alí Chumacero
Inserto en soledad de palabra vertida que apenas hiriera el silencio, siento la voz del sueño con su descenso casi imperceptible y sus labios de hielo, mas no el letal dolor que de mí nace, ni la perenne dicha del misterio aclarado más allá de las cosas, del último verano de la...
Boceto de autorretrato de Lauren Mendinueta
Insisto en no esquivar nada vivir es participar ¿Acaso no es más sensato elegir entre lo conocido? Me opongo a la servidumbre ¿Lo he logrado? Sometida a otra esclavitud soy verdugo y victima Lo acepto Lo prefiero Reconozco la grandeza del héroe...
Intelijencia, dame de Juan Ramón Jiménez
Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas! ... Que mi palabra sea la cosa misma, creada por mi alma nuevamente...
Remordimiento de José Hierro
Inútilmente fui recorriendo senderos entre mármoles.Luz de prodigiosa hondura. (Toda la noche había llovido. Al clarear cesó la lluvia. Nubes navegaban el cielo; nubes blancas.) Inútil fue recorrer senderos, buscar tu nombre. Inútil: no lo hallé. Y recé una oración por ti -¿por ti o por mí?...
Nocturno de San Ildefonso (fragmento final) de Octavio Paz
Inventa la noche en mi ventana otra noche, otro espacio: fiesta convulsa en un metro cuadrado de negrura.Momentáneas confederaciones de fuego,nómadas geometrías, números errantes. Del amarillo al verde rojo se desovilla la espiral. Ventana: lámina imantada de llamadas...
Qué es amor de Félix Lope de Vega
Ir y quedarse, y con quedar partirse, partir sin alma y ir con alma ajena, oír la dulce voz de una sirena y no poder del árbol desasirse; arder como la vela y consumirse haciendo torres sobre tierna arena; caer de un cielo, y ser demonio en pena, y de serlo jamás arrepentirse; hablar...
Poema CXXIV de Dulce María Loynaz
Isla mía, ¡qué bella eres y qué dulce...! Tu cielo es un cielo vivo, todavía con un calor de ángel, con un envés de estrella. Tu mar es el último refugio de los delfines antiguos y las sirenas desmaradas. Vértebras de cobre tienen tus serranías, y mágicos crepúsculos se encienden bajo el fanal de tu aire...
La partida inconclusa de Floridor Pérez
Isla Quiriquina, octubre 1973. BLANCAS: Danilo González, Alcalde de Lota NEGRAS: Floridor Pérez, Profesor rural de Mortandad 1. P4R P3AD 2. P4D P4D 3. CD3A PXP 4. CXP A4A 5. C3C A3C 6. C3A C2D 7.Mientras reflexionaba su séptima jugada un cabo gritó su nombre desde la guardia. ¡Voy!...
Israel de León Felipe
Israel, tienes que aprender otra vez a construir dioses. Tú que inventaste el monoteísmo y engendraste a Cristo pero no le quisiste (allí estuviste mal), tienes que aprender esto que dicen ahora tus viejos profetas escondidos: Son dioses todos los hombres de la tierra...
Iza la flor su enseña... (Muerte sin fin) de José Gorostiza
Iza la flor su enseña, agua, en el prado. ¡Oh, qué mercadería de olor alado! ¡Oh, qué mercadería de tenue olor! ¡cómo inflama los aires con su rubor! ¡Qué anegado de gritos está el jardín! ¡Yo, el heliotropo, yo!¿Yo? El jazmín . Ay, pero el agua, ay, si no huele a nada. Tiene la...