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 Dámaso Alonso

   A la Virgen María A la Virgen María de Dámaso Alonso


      En la voz de Dámaso Alonso    
primeros versos

Como hoy estaba abandonado de todos, como la vida (ese amarillo pus que fluye del hastío, de la ilusión que lentamente se pudre, de la horrible sombra cárdena donde nuestra húmeda orfandad se condensa) goteaba en mi sueño, medidora del sueño, segundo tras segundo. Como el veneno ya...

   Insomnio Insomnio de Dámaso Alonso


      En la voz de Dámaso Alonso    
primeros versos

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en que hace cuarenta y cinco años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar a los perros, o fluir...

   Insomnio Insomnio de Dámaso Alonso


      En la voz de Rafael de Penagos    
primeros versos

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres(según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporoen este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros...

   La injusticia La injusticia de Dámaso Alonso


      En la voz de Dámaso Alonso    
Colaboración: Eduardo Ortiz Moreno
primeros versos

¿De qué sima te yergues, sombra negra? ¿Qué buscas? Los oteros, como lagartos verdes, se asoman a los valles que se hunden entre nieblas en la infancia del mundo. Y sestean, abiertos, los rebaños, mientras la luz palpita, siempre recién creada, mientras se comba el tiempo, rubio...

   Monstruos Monstruos de Dámaso Alonso


      En la voz de Dámaso Alonso    
primeros versos

Todos los días rezo esta oración al levantarme: Oh Dios, no me atormentes más. Dime qué significan estos espantos que me rodean. Cercado estoy de monstruos que mudamente me preguntan, igual, igual, que yo les interrogo a ellos. Que tal vez te preguntan, lo mismo que yo...

   Mujer con alcuza (fragmento) Mujer con alcuza (fragmento) de Dámaso Alonso


      En la voz de Carmen Feito Maeso    
primeros versos

¿Adónde va esa mujer, arrastrándose por la acera, ahora que ya es casi de noche, con la alcuza en la mano? Acercaos: no nos ve. Yo no sé qué es más gris, si el acero frío de sus ojos, si el gris desvaído de ese chal con el que se envuelve el cuello y la cabeza, o si el paisaje...

   Oración por la belleza de una muchacha Oración por la belleza de una muchacha de Dámaso Alonso


      En la voz de Adolfo Marsillach    
primeros versos

Tú le diste esa ardiente simetría de los labios, con brasa de tu hondura, y en dos enormes cauces de negrura, simas de infinitud, luz de tu día; esos bultos de nieve, que bullía al soliviar del lino la tersura, y, prodigios de exacta arquitectura, dos columnas que cantan tu armonía...

   Segunda Palinodia: La sangre Segunda Palinodia: La sangre de Dámaso Alonso


      En la voz de Dámaso Alonso    
Colaboración: Eduardo Ortiz Moreno
primeros versos

He viajado por la mitad del mundo. Desde el avión miraba, insaciable, el mar, la tierra. Sólo veía sangre derramada. Y yo me preguntaba, ¿cómo?, ¿por qué?, y quería descender, palpar aquella manta roja, convencerme de que (quizá) no era sangre (tal vez un meteoro desconocido). Pero...

   Una voz de España Una voz de España de Dámaso Alonso


      En la voz de Vicente Aleixandre    
primeros versos

Desde el caos inicial, una mañana desperté. Los colores rebullían. Mas tiernos monstruos ruidos me decían: mamá , tata , guauguau , Carlitos , Ana . Todovivir , amar , frente a mi gana, como un orden que vínculos prendían. Y hombre fui. ¿Dios? Las cosas me servían...

 
 Daniel Samoilovich

   El Despertar de Samoilo (fragmento) El Despertar de Samoilo (fragmento) de Daniel Samoilovich


      En la voz de Daniel Samoilovich    
Colaboración: Ignacio Muñoz Cristi y Víctor Campbell Saffie
productores de La Belleza de No Pensar
primeros versos

Ni la mala maleza sobrevive ni la piedra ni la breña son inmunes a la vida terrible. ¿Cómo se sabe que a la puerta de aquella gruta una boka se abre del infierno? ¿Acaso no se ve agostarse los árboles allí y hasta palidecer el pedernal?...

 
 David Escobar Galindo

   Duelo ceremonial por la violencia (III) Duelo ceremonial por la violencia (III) de David Escobar Galindo


      En la voz de Marcelo Cejas    
primeros versos

Húndete en la ceniza, perra de hielo, Que te trague la noche, que te corrompa La oscuridad; nosotros, hombres de lágrimas, Maldecimos tu paso por nuestras horas. Más que las sombras francas, como las minas De un campo abandonado, furia alevosa; La luz no te conoce, por eso estamos...

 
 Delmira Agustini

   La barca milagrosa La barca milagrosa de Delmira Agustini


      En la voz de Carmen Montejo    
primeros versos

Preparadme una barca como un gran pensamiento... La llamarán La Sombra unos, otros La Estrella . No ha de estar al capricho de una mano ó de un viento: Yo la quiero consciente, indominable y bella. La moverá el gran ritmo de un corazón sangriento de vida sobrehumana; he de...

   La copa del amor La copa del amor de Delmira Agustini


      En la voz de Carmen Feito Maeso    
primeros versos

¡Bebamos juntos en la copa egregia! Raro licor se ofrenda a nuestras almas, ¡Abran mis rosas su frescura regia a la sombra indeleble de tus palmas! Tú despertaste mi alma adormecida en la tumba silente de las horas; a ti la primer sangre de mi vida ¡en los vasos de luz de mis...

   Lo inefable Lo inefable de Delmira Agustini


      En la voz de María Teresa Aviña    
primeros versos

Yo muero extrañamente... No me mata la Vida, no me mata la Muerte, no me mata el Amor; muero de un pensamiento mudo como una herida. ¿No habéis sentido nunca el extraño dolor de un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida devorando alma y carne, y no alcanza a dar flor? ¿Nunca...

   Serpentina Serpentina de Delmira Agustini


      En la voz de Cecilia Salerno    
Colaboración: Cecilia Salerno
primeros versos

En mis sueños de amor, ¡yo soy serpiente! Gliso y ondulo como una corriente; Dos píldoras de insomnio y de hipnotismo Son mis ojos; la punta del encanto Es mi lengua... ¡y atraigo como el llanto! Soy un pomo de abismo. Mi cuerpo es una cinta de delicia, Glisa y ondula como una caricia...

 
 Diana Bellessi

   Día del perdón Día del perdón de Diana Bellessi


      En la voz de Diana Bellessi    
primeros versos

De todas las cosas que me han pasado en esta vida son las inocentes las que recuerdo con hondura y más mientras los años a disparada como potros en una estela de polvo también pasan y pasan, pero el vicio nunca acaba de andar así ensuciando esa claridad solita que viene por encanto...

 
 Diego Dublé Urrutia

   Alero Alero de Diego Dublé Urrutia


      En la voz de Marcelo Cejas    
primeros versos

¿A quién, Mercedes, sino a ti, lucero de este mi dulce atardecer, pudiera pedir, para mi añosa Primavera de lágrima y canción, benigno alero?... ¡Si todo es tuyo en mi ensoñar primero y en mi queja viril, si estás entera en las tribulaciones de mi espera, y en mis ansias de nauta y de romero!...

 
 Dionisio Ridruejo

   El otoño El otoño de Dionisio Ridruejo


      En la voz de Nuria Espert    
primeros versos

Oh mustio afán, qué lánguido consuelo; qué desazón sin brío, oh lenta calma. Todo lo que caduca bajo el oro se bate con la sed de la esperanza. El río amarillea detenido, la rueda del molino bate y canta; ésta, veloz e inmóvil permanece; aquél, en manos del sigilo, pasa...

 
 Dolores Veintimilla de Galindo

   Quejas Quejas de Dolores Veintimilla de Galindo


      En la voz de Nuria del Saz    
primeros versos

¡Y amarle pude! Al sol de la existencia se abría apenas soñadora el alma... Perdió mi pobre corazón su calma desde el fatal instante en que le hallé. Sus palabras sonaron en mi oído como música blanda y deliciosa; subió a mi rostro el tinte de la rosa; como la hoja en el árbol...

 
 Dolors Alberola

   Asesinato en do mayor Asesinato en do mayor de Dolors Alberola


      En la voz de Dolors Alberola    
primeros versos

Si te arranco de pronto el corazón y lo aprieto con saña y lo reviento y con su sangre elevo lo que fuera un lento sacrificio hacia tu nombre. Y si tú me posees mientras gritas mi nombre en las estancias de la muerte y yo repito, sí, te amo y tú ya nunca puedes hacer de mí sino una...

   Como una ensoñación de islas y pañuelos Como una ensoñación de islas y pañuelos de Dolors Alberola


      En la voz de Amparo Fernández del Campo Merino    
primeros versos

No amanece siquiera. Las musas me rondaron la almohada haciéndome llegar como señuelo el terrible calor de estos veranos. Los ágiles mosquitos volaban sobre mí, levantando su grito más allá de la carne. Es el momento ahora de pensar, de arriesgarse a traer, inmutable y desnudo, el...

   El beso El beso de Dolors Alberola


      En la voz de Dolors Alberola    
primeros versos

Piedra fuera en los labios, pulimentada, sobria, como un panal de abejas siempre al aire. La torsión de los cuerpos, enredadera frágil de rosas en hilera. Apenas leve roce de tu carnalidad herida; apenas mis caderas como un telar de viento que, abatiéndose, hicieran huracán de tus...

   Mujer de luz y fuego Mujer de luz y fuego de Dolors Alberola


      En la voz de Dolors Alberola    
primeros versos

Llena de luz y flores he vuelto. Ya no estás. Una humareda gris se extiende ante mis ojos. Las siluetas se alejan, extraños transeúntes que no dicen adiós. Mírame, llevo el blanco vestido para ti, con mis manos sujeto lo que fuera mi sueño, sé que me pesa mucho esa carga infinita,...

 
 Dulce María Loynaz

   Agua escondida Agua escondida de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Tú eres el agua oscura que mana por dentro de la roca. Tú eres el agua oscura y entrañable que va corriendo bajo la tierra, ignorada del sol, de la sed de los que rastrean la tierra, de los que ruedan por la tierra. Tú eres agua virgen sin destino y sin nombre geográfico...

   Al Almendares Al Almendares de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Este río de nombre musical llega a mi corazón por un camino de arterias tibias y temblor de diástoles... Él no tiene horizontes de Amazonas Ni misterio de Nilos, pero acaso ninguno le mejore el cielo limpio ni la figura de su pie y su talle. Suelto en la tierra azul... Con las estrellas pastando en los potreros de la Noche...

   Amor es... Amor es... de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Amar la gracia delicada del cisne azul y de la rosa rosa; amar la luz del alba y la de las estrellas que se abren y la de las sonrisas que se alargan... Amar la plenitud del árbol, amar la música del agua y la dulzura de la fruta y la dulzura de las almas dulces.... Amar lo amable, no es amor...

   Arpa Arpa de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

¿Quién toca el arpa de la lluvia Mi corazón, mojado, se detiene a escuchar la música del agua. El corazón se ha puesto a escuchar sobre el cáliz de una rosa. ¿Qué dedos pasan por las cuerdas trémulas de la lluvia? ¿Qué mano de fantasma arranca gotas de música en el aire?...

   Balada del amor tardío Balada del amor tardío de Dulce María Loynaz


      En la voz de Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Amor que llegas tarde, tráeme al menos la paz: Amor de atardecer, ¿por qué extraviado camino llegas a mi soledad? Amor que me has buscado sin buscarte, no sé qué vale más: la palabra que vas a decirme o la que yo no digo ya... Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna: Tengo la muerte blanca y la verdad lejana...

   Balada del amor tardío Balada del amor tardío de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Amor que llegas tarde, tráeme al menos la paz: Amor de atardecer, ¿por qué extraviado camino llegas a mi soledad? Amor que me has buscado sin buscarte, no sé qué vale más: la palabra que vas a decirme o la que yo no digo ya... Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna: Tengo la muerte blanca y la verdad lejana...

   Canto a la mujer estéril Canto a la mujer estéril de Dulce María Loynaz


      En la voz de Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Madre imposible: Pozo cegado, ánfora rota, catedral sumergida... Agua arriba de ti... Y sal. Y la remota luz del sol que no llega a alcanzarte. La Vida de tu pecho no pasa; en ti choca y rebota la Vida y se va luego desviada, perdida, hacia un lado hacia un lado...

   Canto a la mujer estéril Canto a la mujer estéril de Dulce María Loynaz


      En la voz de Carme Feito Maeso    
primeros versos

Madre imposible: Pozo cegado, ánfora rota, catedral sumergida... Agua arriba de ti... Y sal. Y la remota luz del sol que no llega a alcanzarte. La Vida de tu pecho no pasa; en ti choca y rebota la Vida y se va luego desviada, perdida, hacia un lado hacia un lado... ¿Hacia donde?...

   Cheché Cheché de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

(Muchacha que hace flores artificiales) Dedico estos veros a la señorita Mercedes Sardañas, heroina anónima A ella devotamente Cheché es delgada y ágil. Va entrada en el otoño. Tiene los ojos mansos y la boca sin besos... Yo la he reconocido en la paz de una tarde como el Hada -ya mustia- de mi libro de cuentos...

   El remanso El remanso de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Río cansado se acogió a la sombra de los árboles dulces...,de los árboles serenos que no tienen que correr... Y allí se quedó en gracia de recodo. Ya está el remanso. Mínimas raíces lo fijan a la orilla de su alma: Reflejando las luces y las sombras, se duermen con un sueño sin distancias...

   Eternidad Eternidad de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

En mi jardín hay rosas: Yo no te quiero dar las rosas que mañana... Mañana no tendrás. En mi jardín hay pájaros con cantos de cristal: No te los doy, que tienen alas para volar... En mi jardín abejas labran fino panal: ¡Dulzura de un minuto... no te la quiero dar! Para ti lo infinito o nada...

   Juegos de agua Juegos de agua de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Los juegos de agua brillan a la luz de la luna como si fueran largos collares de diamantes: Los juegos de agua ríen en la sombra... Y se enlazan, y cruzan y cintilan dibujando radiantes garabatos de estrellas... Hay que apretar el agua para que suba fina y alta...Un temblor de espumas la deshace en el aire...

   La oración de la rosa La oración de la rosa de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Padre nuestro que estás en la tierra, en la fuerte y hermosa tierra; en la tierra buena: Santificado sea el nombre tuyo que nadie sabe; que en ninguna forma se atrevió a pronunciar este silencio pequeño y delicado...este silencio que en el mundo somos nosotras las rosas...

   Miel imprevista Miel imprevista de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Volvió la abeja a mi rosal. Le dije: Es tarde para mieles; aún me dura el invierno. Volvió la abeja. ...Elije le dije otra dulzura, otra frescura inocente. (Era la abeja obscura y se obstinaba en la corola hueca...) ¡Clavó su sed sobre la rosa seca! y se me fue cargada de dulzura...

   Poema CI Poema CI de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

La criatura de isla paréceme, no sé por qué, una criatura distinta. Más leve, más sutil, más sensitiva. Si es flor, no la sujeta la raíz; si es pájaro, su cuerpo deja un hueco en el viento; si es niño, juega a veces con un petrel, con una nube... La criatura de isla trasciende siempre al mar que la rodea y al que no la rodea...

   Poema CXXIV Poema CXXIV de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Isla mía, ¡qué bella eres y qué dulce...! Tu cielo es un cielo vivo, todavía con un calor de ángel, con un envés de estrella. Tu mar es el último refugio de los delfines antiguos y las sirenas desmaradas. Vértebras de cobre tienen tus serranías, y mágicos crepúsculos se encienden bajo el fanal de tu aire...

   Poema IX Poema IX de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Dichoso tú, que no tienes el amor disperso , que no tienes que correr detrás del corazón vuelto simiente de todos los surcos, corza de todos los valles, ala de todos los vientos. Dichoso tú, que puedes encerrar tu amor en sólo un nombre, y decir el color de sus ojos, y medir la altura de su frente...

   Poema LXIII Poema LXIII de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

¿Y esa luz? Es tu sombra

   Poema XXI Poema XXI de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

El guijarro es el guijarro, y la estrella es la estrella. Pero cuando yo cojo el guijarro en mi mano y lo aprieto y lo arrojo y lo vuelvo a coger Cuando yo lo paso y repaso entre mis dedos , la estrella es la estrella, pero el guijarro es mío ¡Y lo amo!...

   Poema XXXVI Poema XXXVI  de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

He de amoldarme a ti como el río a su cauce, como el mar a su playa, como la espada a su vaina. He de correr en ti, he de cantar en ti, he de guardarme en ti ya para siempre. Fuera de ti ha de sobrarme el mundo, como la sobra al río el aire, al mar la tierra, a la espada la mesa del convite...

   Premonición Premonición   de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Alguien exprimió un zumo de fruta negra en mi alma: Quedé amarga y sombría como niebla y retama. Nadie toque mi pan, nadie beba mi agua... Dejadme sola a todos. Presiento que una cosa ancha y oscura y desolada viene sobre mí como la noche sobre la llanura...

   San Miguel Arcángel San Miguel Arcángel de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Por la tarde, a contraluz te pareces a San Miguel Arcángel. Tu color oxidado, tu cabeza de ángel guerrero, tu silencio y tu fuerza... Cuando arde la tarde, desciendes sobre mí serenamente; desciendes sobre mí, hermoso y grande como un Arcángel. Arcángel San Miguel...

   Tiempo Tiempo de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

El beso que no te di se me ha vuelto estrella dentro. ¡Quién lo pudiera tornar y en tu boca... otra vez beso! Quién pudiera como el río ser fugitivo y eterno: Partir, llegar, pasar siempre y ser siempre el río fresco... Es tarde para la rosa. Es pronto para el invierno. Mi hora no está en el reloj...

   Trepinodcutus Viperinus Trepinodcutus Viperinus de Dulce María Loynaz


      En la voz de Cecilia Salerno    
Colaboración: Cecilia Salerno
primeros versos

Está hecha de anillos de Saturno, de humedad de los pozos y luz de fuegos fatuos Signo es del Infinito si se muerde la cola; y abre interrogaciones con el cuerpo enarcado. Su ojo eléctrico brilla en la yerba del suelo y un dulce escalofrío la va desenroscando...

   Un amor indeciso Un amor indeciso de Dulce María Loynaz


      En la voz de Conchita Fernández    
primeros versos

Un amor indeciso se ha acercado a mi puerta... Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta. Yo le digo al amor: ¿Que te trae a mi casa? Y el amor no responde, no saluda, no pasa... Es un amor pequeño que perdió su camino: Venía ya la noche... Y con la noche vino. ¡Qué amor tan pequeñito para andar con la sombra!...

   Viajero Viajero   de Dulce María Loynaz


      En la voz de Dulce María Loynaz    
primeros versos

Yo soy como el viajero que llega a un puerto y no lo espera nadie; Soy el viajero tímido que pasa entre abrazos ajenos y sonrisas que no son para él... Como el viajero solo que se alza el cuello del abrigo en el gran muelle frío...

 
 Duque de Rivas

   El conde de Villamediana (Los toros) El conde de Villamediana (Los toros) de Duque de Rivas


      En la voz de Adolfo Marsillach    
primeros versos

LOS TOROS Está en la plaza Mayor todo Madrid celebrando con un festejo los días de su rey Felipe cuarto. Este ocupa, con la reina y los jefes de palacio, el regio balcón vestido de tapices y brocados. En los otros, que hermosean reposteros y damascos, los grandes, con sus señoras y...

   Un castellano leal Un castellano leal de Duque de Rivas


      En la voz de Adolfo Marsillach    
primeros versos

Romance Primero Hola, hidalgos y escuderos de mi alcurnia y mi blasón, mirad como bien nacidos de mi sangre y casa en pro, esas puertas se defiendan; que no ha de entrar, vive Dios, por ellas quien no estuviere más limpio que lo está el sol. No profane mi palacio un fementido...

































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