☰ menú
 

Canción a una muchacha en bicicleta


Vas en la noche rápida,
sobre el asfalto
huésped de este otoño
filosofo y tranquilo
que se pierde en reflejos,
donde son ya las hojas amarillas,
cenizas, primaveras,
¡héroes vencidos
para mi pobre corazón cansado!
Tú vas en bicicleta,
ajena al aire que te ronda;
con la melena al viento,
pedaleando tantas veces
como años de juventud te esperan.
Sorprende tu inocente confianza,
tus manos un tanto alborotadas
y esa inconciencia de dieciséis años.
Plazas, calles, asfalto, kilómetros…
¡Cómo lenguas dislocadas recorrerás!
Los jardines embelleciendo con tu presencia
están huérfanos, de tus tiernas
palabras de amor.
Amor… ¿sabes?,
no es una estatua dieciochesca,
que un Luis XV cualquiera esconde
en la amable sombra de unos árboles.
Aquí termina, muchacha en bicicleta,
lo que me sugieres a mí,
aficionadísimo a la melancolía de los parques
y a perder mi tiempo
y a… ¡qué bello espectáculo
el tuyo, muchacha!
toda sublevación, nervios, alegría,
¡sobre unas llantas de goma!



De: Lo nuestro es pasar



JESÚS JUAN GARCÉS






regresar