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        25 poemas aleatorios en video


 
   Puntos de apoyo... Puntos de apoyo... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Puntos de apoyo. En mi figura completa sólo hay uno; y quiero dos. Para tener yo los dos me tienen que cortar uno. Es el uno que no tengo el que tengo que tener. Para poder caminar el otro será ya muerto...

 
   Oye Señor mi causa justa (Salmo 16) Oye Señor mi causa justa (Salmo 16) de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por León Gieco    
primeros versos

Oye Señor mi causa justa atiende mi clamor Escucha mi oración que no son slogans Júzgame tú y no sus Tribunales Si me interrogas de noche con un reflector con tu detector de mentiras no hallarás en mí ningún crimen...

 
   Testamento (se incluye parte del discurso de recepción del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo) Testamento (se incluye parte del discurso de recepción del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo) de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Habiendo llegado al tiempo en que la penumbra ya no me consuela más y me apocan los presagios pequeños; habiendo llegado a este tiempo; y como las heces del café abren de pronto ahora para mí sus redondas bocas amargas...

 
   Nada comparable a tus manos... Nada comparable a tus manos... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre...

 
   Mi Buenos Aires querido Mi Buenos Aires querido de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Cecilia Roth    
Colaboración: Emilio Cartoy Díaz
primeros versos

Sentado al borde de una silla desfondada, mareado, enfermo, casi vivo, escribo versos previamente llorados por la ciudad donde nací. Hay que atraparlos, también aquí nacieron hijos dulces míos que entre tanto castigo te endulzan bellamente...

 
   Calle Rondeau (Segunda parte) Calle Rondeau (Segunda parte) de Alfredo Fressia

   Alfredo Fressia
      Por Alfredo Fressia    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

Calle Rondeau (Segunda parte) Yo sabía que alguien me acechaba, alguien me observa frente al mar porque soy y seré sin para qué, soy más allá de la gracia de un Dios y de las obras, como los corales que no existen en la bahía de Montevideo, o como yo mismo que tampoco existo...

 
   Primavera Primavera de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

No es una delicada primavera quien bulle en el jardín haciendo flores, negra de arcilla y manchas de colores y de toda sustancia verdadera. No es una frágil niña pinturera quien le prende a la tierra mil amores y con la nada borda los primores en que se mira la creación austera...

 
   Nombra el poeta... Nombra el poeta... de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
Colaboración: Rodrigo Gonçalves
primeros versos

Nombra el poeta con un silencio ante la cosa oscura, con un grito ante el objeto luminoso. Pero ¿qué cosa dicen de las cosas los nombres? ¿Se conoce al gallo por la cresta guerrera de su nombre, gallo? ¿Dice mi nombre, Eduardo, algo de mí?...

 
   He aquí que estamos reunidos He aquí que estamos reunidos de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

He aquí que estamos reunidos en esta casa como en el Arca de Noé: Blanca, Irene, María y otras muchachas, Jorge, Eliseo, Oscar, Rafael... Vamos a conocernos rápidamente y a fornicar y a olvidarnos. El buey, el tigre, la paloma, el lagarto y el asno, todos juntos bebemos...

 
   Oda al día feliz Oda al día feliz de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Teresa Parodi    
primeros versos

Esta vez dejadme ser feliz, nada ha pasado a nadie, no estoy en parte alguna, sucede solamente que soy feliz por los cuatro costados del corazón, andando, durmiendo o escribiendo. Qué voy a hacerle, soy feliz, soy más innumerable que el pasto en las praderas...

 
   Inútil soy Inútil soy de Alfonsina Storni

   Alfonsina Storni
      Por Cecilia Salerno    
Colaboración: Cecilia Salerno
primeros versos

Por seguir de las cosas el compás, A veces quise, en este siglo activo, Pensar, luchar, vivir con lo que vivo, Ser en el mundo algún tornillo más. Pero, atada al ensueño seductor, De mi instinto volví al oscuro pozo, Pues, como algún insecto perezoso Y voraz, yo nací para el amor. Inútil soy...

 
   Llagas de amor Llagas de amor de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
Colaboración: Cecilia Salerno
primeros versos

Esta luz, este fuego que devora. Este paisaje gris que me rodea. Este dolor por una sola idea. Esta angustia de cielo, mundo y hora. Este llanto de sangre que decora lira sin pulso ya, lúbrica tea. Este peso del mar que me golpea. Este alacrán que por mi pecho mora...

 
   Sorbos venecianos (selección) Sorbos venecianos (selección) de Juana Rosa Pita

   Juana Rosa Pita
      Por Lourdes Pita    
primeros versos

No hay ruido alguno: cada noche se escucha la sonata para voz, agua y remo. Juega a los escondidos la música, fugándose por calles, ríos y placitas. El cielo es imposible de resistir cuando nos llama asomándose al agua. Quizás en el futuro alguien se apiade del planeta...

 
   Oídos con el alma... (fragmento final) Oídos con el alma... (fragmento final) de Octavio Paz

   Octavio Paz
      Por Octavio Paz    
primeros versos

Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra: sin caminar caminan sobre este ahora, puente tendido entre una letra y otra. Como llovizna sobre brasas dentro de mí los pasos pasan hacia…

 
   Otras bestias Otras bestias de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Otras bestias declinan siempre al oro del alba, al mediodía furioso, nunca en la noche de augurios persistentes y toses de rifleros suicidas. Ostentosas, diurnas, claras bestias vivientes, se quiebran, pierden pie, se apagan o se oxidan y oscurecen. Y alrededor del que las mira, el que las piensa, caza...

 
   Me dueles Me dueles de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Me dueles. Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza, córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor. Entre los escombros de mi alma búscame, escúchame. En algún sitio mi voz, sobrevive, llama, pide tu asombro, tu iluminado silencio...

 
   Abril Abril de Enrique Estrázulas

   Enrique Estrázulas
      Por Enrique Estrázulas    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

Repecho donde crujen las ausencias y tañe el mar un húmedo latido donde nos vamos yendo otoño a otoño como un leño de a poco como un silbo. Mes del repaso de los versos rotos rastro de los amores que no han sido (ya para todos son las nueve y media para todos llovizna) Es hora de callar...

 
   El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles... El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

El gladiolo es una lanza con el costado lleno de claveles, es un cuchillo de claveles; ya salta la ventana, se hinca en la mesa; es un fuego errante, nos quema los vestidos, los papeles. Mamá dice que es un muerto que ha resucitado y nombra a su padre y a su madre y empieza a llorar....

 
   Tengo estos huesos hechos a las penas... Tengo estos huesos hechos a las penas... de Miguel Hernández

   Miguel Hernández
      Por Francisco Portillo    
primeros versos

Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes: penas que vas, cavilación que vienes como el mar de la playa a las arenas. Como el mar de la playa a las arenas, voy en este naufragio de vaivenes, por una noche oscura de sartenes redondas...

 
   Postigo Postigo de Efraín Bartolomé

   Efraín Bartolomé
      Por Efraín Bartolomé    
primeros versos

Llaman a la puerta Es de noche y están tumbando la puerta Todos duermen Duerme la oscuridad El viento inmensoinmensamente duerme su inmenso sueño Duerme la noche Duermen las estrellas Pero en mi casa llaman con una piedra enorme que golpea iracunda contra el portón...

 
   En una cama En una cama de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Washington Benavides    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte

En una cama, en otra, en otra, en otra, en una, en dos, en tres, en cien, en mil, la angustial seda sexual araña lo azul de su equilibrio, la noche del sexo...

 
   Palomas Palomas de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

Convenzo a un traje negro por el deudo dispongo un crucifijo a los testigos para la cremación de todas las palomas cada mañana cuando el párroco enloquece con su cuerda las campanas espantándole a Dios todos sus muertos...

 
   André Breton cumple cien años y está bien André Breton cumple cien años y está bien de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
Colaboración: Rodrigo Gonçalves
primeros versos

Esa vez que murió Breton nos juntamos todos a bailar. ¡Por Nadja! decíamos tirando al aire las copas contra las estrellas, y él miraba la farsa y daba cuerda a su reloj de polvo:Es que no hay Eternidad, muchachos, es que no hay Eternidad...

 
   A veces los muertos... A veces los muertos... de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte

A veces los muertos se confunden de calle, se equivocan de casa, de puerta, desordenan el cuarto, los libros, los retratos, para que un viento sople cada vez que dormimos las cenizas de Dios entre los vivos...

 
   Carretadas Carretadas de Mario Noel Rodríguez

   Mario Noel Rodríguez
      Por Mario Noel Rodríguez    

Carretadas de espíritus van de Sonsonate a la melancostalgia machetes pedradas y cotones chocan contra la espalda del milenio 1932 la abuela no puede arrancarse el olor a hijos muertos...