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palabra virtual

Poesa trunca    
    Editora del fonograma:    
    Palabra de esta Amrica    
por Manuel Galich    
Colaboracin: Eduardo Ortiz Moreno    
Pgina web de Voces que dejan huellas    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

El flautista mgico


El flautista del Parque de la Concordia
supura a inmediaciones del pas para que
Guatemala
no se olvide de s misma.
Y de ajuste, que mero enfrente de la Polica!

Para que no olvidemos que corre en nuestra
Sangre
Sangre pura.

Que alguien muere arrastrado
por las aguas oscuras
bloqueadas a la fuerza por un sistema de
Cloacas

Made in USA.

El flautista del Parque de la Concordia
es un fregado bien hecho.

El otro da lo sorprend en la novena calle
entre sexta y sptima
con camisa diferente y otro sombrero.

Y para disimular
estaba tocando el tambor!

Claro que en esto no podramos entrever
nada de maa.

nicamente lo que sucede es que el tipo,
es decir el flautista del Parque de la Concordia,
asegura irse cada noche para su casa.

Y solamente se va por all por las afueras.
Da unos cuantos vueltegatos entre oraciones.
A oscuras.
Al da siguiente
ah tienen ustedes que se ha convertido en
tamborero.

En la noche agoniza en la flauta
Y en el da resurge en el tambor. (Claro que
la limosna
se le duplica)

Nadie lo reconoce. Ninguno sabe que es el mismo.

Pero el llorar de la flauta
y el ronco rumor del tambor
no son ms que un latido enfermo en las sienes
de la ciudad.

All supura en msica lastimera
el flautista del Parque de la Concordia
en la mera cara de la ciudad.

Para que no olvidemos que corre en nuestra
sangre

sangre pura
aguas oscuras averiguando el dnde
y el cundo de la luz.



ROBERTO OBREGN






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