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palabra virtual

Voces de la Edad de Plata    
    Editora del fonograma:    
    Residencia de Estudiantes    
por Juan Ramn Jimnez    
Colaboracin: Eduardo Ortiz Moreno    
Pgina web de Voces que dejan huellas    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Partida: Pureza del mar


Hasta esta puras noches tuyas, marno tuvo
el alma ma, sola ms que nunca,
aquel afn, un da, presentido,
del partir sin razn.

Esta portada
de camino que enciende en ti la luna
con toda la belleza de sus siglos
de castidad, blancura, paz y gracia,
la contajia del ansia de su ausente
movimiento.

Hervidero
de almas de azucenas, que una msica
celeste fuera haciendo de cristales lquidos,
en varas de hialinas cimas de olas,
con un fiel correspondencia de colores
a un aromar agudo de delicias
que estasiaran la vida hasta la muerte.

Maja, deleite, ms, entre la sombra
donde arden los brillantes ojos sostenidos
que la visin de aquel cantado amor,
leve, sencillo y verdadero,
que no cremos conseguir; tan cierto
que pareca el sueo ms distante!
S, s, as era, as empezaba
aquello, de este modo lo vea
mi corazn de nio, cuando, abiertos
como rosas, mis ojos
se alzaban, negros, desde aquellas torres
cndidas, por el iris, de mi sueo,
a la alta claridad de un paraso.
As era aquel ptalo de cielo,
en el que el alma se encontraba,
igual que en otra ella, nica y libre.
Esto era, esto es, de aqu se iba,
por lisas galeras de infalibles
arquitecturas de agua, tierra, fuego y aire,
como esta noche eterna, no s adnde,
a la segura luz de unas estrellas;
as empezaba aquel comienzo sin fin,
gana matinal de mi alma
de salir, por su puerta, hacia su ijnoto centro
Oh blancura primera, slo y siempre
primea!
Marmrea realidad de la inconciente
lumbre blanca!
Locura de blancura irrepetible!
Blancura de esta noche, mar, de luna!



JUAN RAMN JIMNEZ






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