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palabra virtual

Sor Juana Ins de la Cruz    
    Editora del fonograma:    
    Voz Viva de Mxico. UNAM    
por Meche Pascual o Virginia Manzano    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

A la muerte del Excelentsimo Seor Duque de Veraguas


I

Ves, caminante? En esta triste pira
la potencia de Jove est postrada;
aqu Marte rindi la fuerte espada
aqu Apolo rompi la dulce lira;

aqu Minerva, triste, se retira;
y la luz de los astros, eclipsada,
toda est en la ceniza venerada
del excelso Coln que aqu se mira.

Tanto pudo la fama encarecerlo
y tanto las noticias sublimarlo,
que sin haber llegado a conocerlo

lleg con tanto extremo el reino a amarlo,
que muchos ojos no pudieron verlo,
mas ningunos pudieron no llorarlo.


II

Moriste, duque excelso, en fin moriste,
sol de Veraguas claro y refulgente,
que apenas ilustrabas el oriente
cuando en fatal ocaso te pusiste.

T, que por tantas veces te ceiste
el desdn vencedor del sol ardiente,
apareciste exhalacin luciente,
llegaste aplauso, ejemplo feneciste!

Moriste, en fin, pero mostraste, osado,
el valor de tu pecho no vencido,
de la propia nacin tan venerado,

de las contrarias armas tan temido;
moriste de improviso, que aun el hado
no osara acometerte prevenido.


III

Detn el paso, caminante; advierte
que aun esta losa guarda enternecida,
con triunfos de su diestra no vencida,
al capitn ms valeroso y fuerte:

al duque de Veragua, oh triste suerte !
que nos dio en su noticia esclarecida,
en relacin, los bienes de su vida,
y en posesin, los males de su muerte.

No es muerto el duque, aunque su cuerpo abrace
la losa que piadosa le recibe,
pues porque a su vivir el curso enlace,

aunque el mrmol su muerte sobreescribe,
en las piedras vers el Aqu yace;
mas en los corazones, Aqu vive.



SOR JUANA INS DE LA CRUZ






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