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palabra virtual

Poesa de la Hispanidad    
    Editora del fonograma:    
    Fidias, S.A.    
por Fernando Guilln    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Al rey scar


Le Roi de Sude et de Norvge, aprs avoir
visit Saint-Jean-de Luz, s′est rendu Hendaye
et Fonterrabie. En arrivant sur le sol espagnol,
il a cri: "Vive l′Espagne!"

Le Fgaro, mars 1899.


As, sire, en el aire de la Francia nos llega
la paloma de plata de Suecia y de Noruega,
que trae en vez de olivo una rosa de fuego.

Un bcaro latino, un noble vaso griego
recibir el regalo del pas de la nieve.
Que a los reinos boreales el patrio viento lleve
otra rosa de sangre y de luz espaolas;
pues sobre la sublime hermandad de las olas,
al brotar tu palabra, un saludo le enva
al sol de media noche el sol de Medioda.

Si Segismundo siente pesar, Hamlet se inquieta.
El Norte ama las palmas; y se junta el poeta
del fiord con el del carmen, porque el mismo oriflama
es de azur. Su divina cornucopia derrama
sobre el polo y el trpico la Paz; y el orbe gira
en un ritmo uniforme por una propia lira:
el Amor. All surge Sigurd que al Cid se ana,
cerca de Dulcinea brilla el rayo de luna,
y la musa de Bcquer del ensueo es esclava
bajo un celeste palio de luz escandinava.

Sire de ojos azules, gracias: por los laureles
de cien bravos vestidos de honor; por los claveles
de la tierra andaluza y la Alhambra del moro;
por la sangre solar de una raza de oro;
por la arrnadura antigua y el yelmo de la gesta;
por las lanzas que fueron una vasta floresta
de gloria y que pasaron Pirineos y Andes;
por Lepanto y Otumba; por el Per, por Flandes;
por Isabel que cree, por Cristbal que suea
y Velzquez que pinta y Corts que domea;
por el pas sagrado en que Herakles afianza
sus macizas columnas de fuerza y esperanza,
mientras Pan trae el ritmo con la egregia siringa
que no hay trueno que apague ni tempestad que extinga;
por el len simblico y la Cruz, gracias, sire.

Mientras el mundo aliente, mientras la esfera gire,
mientras la onda cordial alimente un ensueo,
mientras haya una viva pasin, un noble empeo,
un buscado imposible, una imposible hazaa,
una Amrica oculta que hallar, vivir Espaa!

Y pues tras la tormenta vienes de peregrino
real, a la morada que entristeci el destino,
la morada que viste luto su puerta abra
al prpureo y ardiente vibrar de tu palabra:
y que sonra, oh rey scar, por un instante;
y tiemble en la flor urea el ms puro brillante
para quien sobre brillos de corona y de nombre,
con labios de monarca lanza un grito de hombre!



De: Cantos de vida y esperanza



RUBN DARO






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