☰ men
 
palabra virtual

Grabacin para Palabra Virtual    
    Editora del fonograma:    
    Palabra Virtual    
por Juan Domingo Argelles    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Pequea crnica de la fundacin de una ciudad


Sobre esta piedra,
junto a este rbol retorcido
ya harto de la vida
ellos fundaron la ciudad.

Tal vez vinieron, ellos, tras las cosas;
tras las casas vendran otros, los postreros.
Luego vendran los amores
y los primeros nombres de la vida,
tenues apenas, inseguros,
pero certeros ya para el dolor.

Dejo para despus la relacin
de las canciones bajo el rbol,
y los jvenes tristes y las tristezas jvenes.
Dejo el olvido,
y el olvido pasa.
Y dejo para luego aquella historia
de los enamorados que murieron
de alguna forma
y por cualquier motivo.

Porque murieron vida
como pudieron vivir muerte
y sin embargo
aqu quedan las muelas
que el ratn no ha logrado terminar,
el cadver azul ya hecho ceniza
en el fondo del mundo.
Y aquella foto que sonre
y que es constancia
de que existieron ms all del polvo
con esos ojos,
esas bocas,
esos gestos de ayer
que el tiempo apaga pero no devora.

Aqu dejo el olvido.
Aqu lo pongo
para que venga el olvido
y se lo lleve.
Olvida, oh vida, el olvido,
olvdalo.

All est la ciudad.
El pjaro en la rama.
El sueo quieto sobre la ternura,
el ojo abierto que atestigua y cuenta
y el eco y el reflejo petrificados.

Desde el balcn hablaba ella.
Hablaba con la vida, lo sabemos.
Su risa era una racha de alegra
y una fiera el suspiro.

Palpo la vrtebra,
el pecho que se agita,
el pulmn que bombea,
el seno ardiente,
su pezn, cereza.

El vrtigo lo dice.
Aqu estuvieron.
Se besaron.
Se amaron.
Se vivieron.

Se tocaron.
Se vieron.
Se olieron.
Se bebieron.
Y as fundaron la ciudad.

Y all donde hoy estn las ruinas negras
el amor fue perfecto
todo amor es perfecto
para salvar la luz y el corazn.

Duran ms las palabras que las piedras.




JUAN DOMINGO ARGELLES






regresar