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El secreto


Pero yo cierro los ojos.
Siempre cierro mis ojos.
La madrugada huele a borrachera.
Pero yo cierro los ojos.
Turbio aliento que alcanza mi mejilla.
Pero yo cierro los ojos.
Se levanta el borde de la sábana.
Pero yo cierro los ojos.
El hielo se me entra en el costado.
Pero yo cierro los ojos.
Un cuerpo arrimándose a mi cuerpo.
Pero yo cierro los ojos.
Aprietan los terrores su mordaza.
Pero yo cierro los ojos.
El espanto me ata su camisa.
Pero yo cierro los ojos.
Su saliva, me cubre como el liquen.
Pero yo cierro los ojos.
Y la náusea me eriza con sus púas.
Pero yo cierro los ojos.
Bajo mis ropas los lagartos fríos.
Pero yo cierro los ojos.
Bajo mis ropas crece una tarántula.
Pero yo cierro los ojos.
Bajo mis ropas el dolor es yedra.
Pero yo cierro los ojos.
Se abre paso la furia, desbrozando.
Pero yo cierro los ojos.
Ya la floresta gime mutilada.
Pero yo cierro mis ojos,
Ya está libre el acceso a la rapiña.
Pero yo cierro los ojos.
Ya clava el gavilán su duro pico.
Pero yo cierro los ojos.
Temblor desesperado es su deseo.
Pero yo cierro los ojos.
Sus sísmicos jadeos en mi cama.
Pero yo cierro los ojos.
Lava ardiente se enfría entre mis piernas.
Pero yo cierro los ojos.
Azucenas sangrando por mis ingles.
Pero yo cierro los ojos.
Ha sido consumado el sacrificio.
Pero yo cierro los ojos.
Yo los cierro. Siempre cierro mis ojos.
Pero mamá también cierra los ojos.
El mundo entero ha cerrado los ojos
Tan solo mi muñeca está despierta.
Tan solo mi muñeca lo ve todo.
Todo...
            Todo...
                         Todo...
                                      Todo…



ANA ROSSETTI






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