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Grabacin para Palabra Virtual    
    Editora del fonograma:    
    Palabra Virtual    
por Carmen Feito Maeso    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Barcinos aos


Era la ciudad de jaime gil
era el solsticio,
su nocturna impaciencia
quien extenda
un incendio de hogueras prevenidas
por la cima vegetal de las terrazas

eran brasa san juan y nuestros cuerpos,
era la tarde
en que ardan felices multitudes,
ros de cobre,
jvenes de espuma,
por el orgullo claro de las calles

era la noche alzada
a todos los deseos
y en ellos t, cuando al filo
de la herida
ofreciste jugar a los decires,
arrastrar nuestros nombres,
nuestros labios,
sobre carnales atlas,
sobre tibias y escritas epidermis
de crteres y ncar

era tu juego
arder en la demora

atarazanas
y soaba tu mano el equilibrio,
derivas del timn entre las aguas

besal dije, y eran cauce
los arcos de tu pecho
a un torrente caudal y desatado

canig, y emprendan
los labios su escalada
hacia alturas de llamas, de ceniza

ansiaban nuestras bocas
los volcanes, la nieve derramada

al alba,
gastados ya los mapas
y el deseo, tu boca termin
su bsqueda de huecos, de frescas alamedas
en aquellos quemados territorios

apenas luz remota,
cuando el da y las sbanas hallaron
litorales, desnudos, solitarios,
los maculados cuerpos

y desnudos salimos al balcn
porque el mar de los dos nos conociera,
quisimos que guardara por siempre aquel instante,
aquella fiebre
que an ahora gozo todava

(s, os amo todava
barcinos aos,
piadoso fuego, calles de aventura,
amanecido tiempo de prodigios).



De: Salvo de ti



FRANCISCO CARO






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