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El espejo


El espejo de óvalo limpio contempla un solo
movimiento que hace la rama del álamo,
cuando a veces golpea en los cristales.
Todo lo demás: el rojo de las cortinas, la
mesa y el hombre, hace posible al espejo
en su contemplación de la sombra levísima.
A veces esto se interrumpe, y sopla
un poco de pavor por la estancia,
cuando el espejo mira.



De: Poemas escogidos



ELISEO DIEGO






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