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palabra virtual

Miguel ngel Asturias, Premio Nobel de Literatura 1967    
    Editora del fonograma:    
    Archivo de la Palabra de Radio Universidad Nacional de La Plata    
por Miguel ngel Asturias    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Es el caso de hablar


Madre, te bendigo porque supiste hacer
de tu hijo un hombre real y enteramente humano.
l triunfar en la vida. Se marcha y es el caso
de hablar de su regreso. Cuando veas volver,
en un da de fiesta, un viador que en la mano
luzca preciosas joyas y haga notorios paso
y ademn insolencia, dinero o buena suerte?;
no salgas a su encuentro, puede no ser tu hijo.

Madre, si mirando el camino se acongoja tu alma
y tras la tapia asoma entonces un caminante
que trae gran renombre, espada poderosa,
ceidas armaduras, en la frente la palma
de la victoria, y gesto de sigamos adelante,
por mucho que eso valga vale muy poca cosa
el poder de la espada, el oro y el renombre;
no salgas a su encuentro, puede no ser tu hijo.

Madre, si aspirando el aroma de una flor
en un da de otoo gris y meditabundo
oyes que alguien te llama y te dice: Seora,
all por el camino viene un gran seor
del brazo de su amada, conoce todo el mundo,
en la pupila clara trae la mar que aora
y en su copa de mieles un sabor de aventura!;
no salgas a su encuentro, puede no ser tu hijo.

Madre, si en el invierno, despus de haber cenado,
ests junto al bracero pensando con desgano,
odos a la lluvia que cae sobre el techo,
y en eso, puerta y viento... Es alguien que ha entrado
descubierta la frente y herramienta en la mano,
levntate a su encuentro porque tienes derecho
de abrazar a tu hijo, de quien hiciste un hombre
que vuelve de la vida con el jornal ganado.



De: Poesa: Sien de alondra



MIGUEL NGEL ASTURIAS






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