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palabra virtual

Poesa Contempornea III    
    Editora del fonograma:    
    Alhambra Longman    
por Fernando Guilln    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Molinillos de viento


Repentina extraeza de ser reconocido
por un mendigo, y en la plataforma
de un tren, en una hermosa tarde del otoo.

bamos volcados sobre el campo
fugitivo detrs, junto a los perros
acurrucados de los cazadores
y unas cuantas mochilas, con algunos
viajeros de los que se apean
en el pueblo que viene.
Y era dulce
respirar aquel aire atravesado
como un collar de olores, y hasta alegre
el ritmo de martillo en las traviesas.

Y es cierto, le conozco.
Segn dice
pasa dos veces en verano
andando por mi playa, y a la ida
vende sus molinillos.
(Le recuerdo
con una bata gris, bajo la rosa
mltiple y casi abstracta de su carga.).

Y tiene por aqu, cerca, una casa
y un pedazo de tierra demasiado
pequeo. Una choza, me explica,
donde estar en invierno...

...una silla de anea
frente al fuego apoyado en la pared ruinosa
y al lado un haz de caas. Y encendidos
sus ojos de dragn, como al acecho
de un sol con muchos nios por la calle.

Vieja alimaa, tierna,
sobreviviente mquina... Qu amargo
humo de tantos meses, como ahora,
doblndose en el techo de los tneles!

Por qu me sorprendi que recogiese
los restos de la fruta y que se fuera
casi de un salto y sin decir
las gracias?
Intentaba
catalogar su historia, revelarle
su condicin de subdesarrollado
cuando empez a rerse con un sordo
rumor de las entraas, con un hueco
crujido de papel (como sus dedos
deban de arrancarlo en el invierno).

An tintineaba la cortina de cuentas
y vibraba su voz cuando sal a la calle.
Y estaba ya muy lejos, cuesta abajo,
y arrastraba el bastn, como si huyera,
chocando con las piedras del arroyo...

...oscuro garabato, inolvidable
figura de otro tiempo sacudida
por una tos henchida de desprecio.


De: Diecinueve figuras de mi historia civil



CARLOS BARRAL






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