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El elegido de Dios


...con su lombriz de tierra en el ojal.
León Estrada



El dios levanta el dedo               se incorpora
y no hay voz que le llegue a la cintura.
Él preside su gloria
él elige su séquito de ciegos
él dilata a su gusto la trompeta.
Una escalera revuelve otros motivos
las razones buscan sitio en la asamblea
y él aplasta con su bota el desacuerdo.
Sus elegidos               deslumbrados               enmudecen
gustosos de su pose y su perfume.
Él cree en su omnipotencia
en su estandarte
en su disparo cierto
y él es también un elegido de otros
reproducción de Dios en miniatura.



ODETTE ALONSO






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