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Blanca Orozco de Mateos

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CARMEN FEITO MAESO

 

   El corazón encendido El corazón encendido de Carmen Feito Maeso   


En la voz de Carmen Feito Maeso     

primeros versos

Vamos a hablar ¿Dime?, el corazón ¿Esta viviendo? ¿ o no? no se, el alma junto con el reloj, los ojos de los números del reloj. Están ciegos. Y ahora la música no tiene sonido, la luz de la habitación no brilla. ¿Dime ahora que te está pasando? Estoy hablando con la pena ¿Y tú? Yo con...

 

   El corazón encendido   


Por Carmen Feito Maeso    

primeros versos

Vamos a hablar ¿Dime?, el corazón ¿Esta viviendo?¿ o no? no se, el alma junto con el reloj, los ojos de los números del reloj. Están ciegos. Y ahora la música no tiene sonido, la luz de la habitación no brilla. ¿Dime ahora que te está pasando?...

 

   El olor del café El olor del café de Carmen Feito Maeso   


En la voz de Carmen Feito Maeso    

primeros versos

Octubre. Otoño las hojas se vuelven rojas, el color del otoño se acentúa en ellas. En la mesa del balcón viendo el nuevo octubre y saboreando el humeante café , oloroso café, el café. La conversación alrededor del café fluye intima. El amor de Octubre huele y sabe a café, dulce y...

 

   Viniste del humo Viniste del humo de Carmen Feito Maeso   


En la voz de Carmen Feito Maeso    

primeros versos

Llegaste del otro lado del aire. Apretaste el corazón cálido y bueno de un ave libre, blanca y humilde. Apareciste en las ventanas de las ilusiones, pequeñas, tristes y dolientes, irasciblemente grande, irasciblemente prepotente e inexpugnable. Nunca un ave tuvo una jaula tan negra y...

 

   Viniste del humo   


Por Carmen Feito Maeso    

primeros versos

Llegaste del otro lado del aire. Apretaste el corazón cálido y bueno de un ave libre, blanca y humilde. Apareciste en las ventanas de las ilusiones, pequeñas, tristes y dolientes, irasciblemente grande, irasciblemente prepotente e inexpugnable...




OTROS POETAS EN LA VOZ DE CARMEN FEITO MAESO



   A él A él de Gertrudis Gómez de Avellaneda   

De Gertrudis Gómez de Avellaneda
    

primeros versos

No existe lazo ya; todo está roto: Plúgole al Cielo así; ¡bendito sea! Amargo cáliz con placer agoto; Mi alma reposa al fin; nada desea. Te amé, no te amo ya; piénsolo, al menos. ¡Nunca, si fuere error, la verdad mire! Que tantos años de amarguras llenos Trague el olvido; el corazón respire...

   A Federico, con unas violetas (II) A Federico, con unas violetas (II) de Luis García Montero   

De Luis García Montero
    

primeros versos

y recuerdo una brisa triste por los olivos F. G. L. Después de la prisa cansada de los últimos trenes nada vuelve. Sólo queda tu rostro sobre Broadway y es difícil, de tanta soledad, cerrar los ojos sin dudar que existes. Absurda esta lengua de fuego que parte el horizonte, que se...

   A Julia de Burgos A Julia de Burgos de Julia de Burgos   

De Julia de Burgos
    

primeros versos

Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga porque dicen que en verso doy al mundo tu yo.Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos.La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz; porque tú eres ropaje y la esencia soy yo; y el más profundo abismo se tiende entre las dos...

   A la mariposa A la mariposa de Carolina Coronado   

De Carolina Coronado
    

primeros versos

Bien hayan, mariposa, las bellas alas como el aire leves, que inquieta y vagarosa entre las flores mueves, ostentando tu púrpura preciosa. De blanda primavera bien haya la callada y fiel vecina, la dulce compañera del alba cristalina, perdida entre la flor de la pradera...

   A la profesión de Isabel de los Ángeles A la profesión de Isabel de los Ángeles de Santa Teresa de Jesús   

De Santa Teresa de Jesús
    

primeros versos

Sea mi gozo en el llanto, sobresalto mi reposo, mi sosiego doloroso, y mi bonanza el quebranto. Entre borrascas mi amor, y mi regalo en la herida, esté en la muerte mi vida, y en desprecios mi favor. Mis tesoros en pobreza, y mi triunfo en pelear, mi descanso en trabajar, y mi contento en tristeza...

   A mi lira A mi lira de Pilar Sinués   

De Pilar Sinués
    

primeros versos

¿Por qué te abandoné? ¿Por qué, inclemente, plácida y dulce compañera mía, no te acaricio ya, cual otro tiempo, y te dejo olvidada tantos días? Yo te encontré en el valle una mañana de la copa de un árbol suspendida y, al verte, me detuve a contemplarte con mi inocente candidez de niña...

   A veces, cuando en alta noche... A veces, cuando en alta noche... de José Asunción Silva   

De José Asunción Silva
    

primeros versos

A veces, cuando en alta noche tranquila, sobre las teclas vuela tu mano blanca, como una mariposa sobre una lila y al teclado sonoro notas arranca, cruzando del espacio la negra sombra filtran por la ventana rayos de luna, que trazan luces largas sobre la alfombra, y en alas de las notas a otros lugares, vuelan mis pensamientos...

   Alegría Alegría de Fernanda de Castro   

De Fernanda de Castro
    

primeros versos

De pasadas tristezas desengaños, amarguras recogidas en treinta años de viejas ilusiones, de pequeñas traiciones que encontré en mi camino. De cada injusto mal, de cada espino, que en mi pecho dejó la mancha oscura de una nueva amargura De cada crueldad, que el luto desoló a mi mocedad...

   Alejandra P Alejandra P de Francisco Caro   

De Francisco Caro
    

primeros versos

Me moriré desierta de sangres repetidas y de ti, no llegarás a tiempo, sé que no, me moriré de olvido, del blando seconal no sé vivir sin nadie que me rabie a querer hoy que nadie me rabia quiero desierta: retiraré de mí cada palabra, cada sílex, cada pobre abanico de mujer...

   Allá, en las tierras altas... Allá, en las tierras altas... de Antonio Machado   

De Antonio Machado
    

primeros versos

Allá, en las tierras altas, por donde traza el Duerosu curva de ballesta en torno a Soria, entre plomizos cerros y manchas de raídos encinares, mi corazón está vagando, en sueños... ¿No ves, Leonor, los álamos del río con sus ramajes yertos? Mira el Moncayo azul y blanco; dame tu mano y paseemos...

   Alma desnuda Alma desnuda de Alfonsina Storni   

De Alfonsina Storni
    

primeros versos

Soy un alma desnuda en estos versos, alma desnuda que angustiada y sola va dejando sus pétalos dispersos. Alma que puede ser una amapola, que puede ser un lirio, una violeta, un peñasco, una selva y una ola. Alma que como el viento vaga inquieta y ruge cuando está sobre los mares y...

   Amor amo tus claras mocedades... Amor amo tus claras mocedades... de Alfredo Cardona Peña   

De Alfredo Cardona Peña
    

primeros versos

Amor, amo tus claras mocedades, amo, Amor, tu recinto, tu pie leve; amo tu amor amante, que conmueve el reino de las tiernas heredades. Estoy amando el lirio que se atreve a juntar dos esbeltas soledades, al que ha sido, en la frente de la nieve, esposo de las albas suavidades. Te estoy amando, Amor...

   Amor constante más allá de la muerte Amor constante más allá de la muerte de Francisco de Quevedo   

De Francisco de Quevedo
    

primeros versos

Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día, y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera; mas no, de esotra parte, en la ribera, dejará la memoria, en donde ardía: nadar sabe mi llama la agua fría, y perder el respeto a ley severa. Alma a...

   Ángel de sombras (fragmentos) Ángel de sombras (fragmentos) de Clara Janés   

De Clara Janés
    

primeros versos

En el umbral oscuro la copa destelló y en mi mirada se adentró la filigrana de la plata. Bebe ,dijo su portador: Y bebí sus ojos en el vino. Y bebí el vino en sus labios. Y él bebió sus labios en los míos. Y encendí las velas. (Fragmento) La llama viva rasgó el aire, unió las cabezas en purpúreo gesto...

   Anuarí Anuarí de Teresa Wilms Montt   

De Teresa Wilms Montt
    

primeros versos

Anuarí ¡Anuarí! ¡Anuarí! Espíritu profundo, vuelve del caos. Torna en misteriosa envoltura, huésped de mis noches glaciales. Que tus dedos de sueño posen sobre mis párpados desvelados. Ciérralos, Anuarí. Veneno sublime, da muerte a mi cerebro aterrado. Quédate sobre mi fosa sonriendo enigmático...

   Aquella tarde... Aquella tarde... de Juan Ramón Jiménez   

De Juan Ramón Jiménez
    

primeros versos

Aquella tarde, al decirle que me alejaba del pueblo, me miró triste, muy triste, vagamente sonriendo. Me dijo: ¿Por qué te vas? Le dije: Porque el silencio de estos valles me amortaja como si estuviera muerto. ¿Por qué te vas? He sentido que quiere gritar mi pecho, y en estos...

   Aquí te amo... (Poema XVIII) Aquí te amo... (Poema XVIII) de Pablo Neruda   

De Pablo Neruda
    

primeros versos

Aquí te amo. En los oscuros pinos se desenreda el viento. Fosforece la luna sobre las aguas errantes. Andan días iguales persiguiéndose. Se desciñe la niebla en danzantes figuras. Una gaviota de plata se descuelga del ocaso. A veces una vela. Altas, altas estrellas. O la cruz negra de un barco. Solo...

   Ay! ¡Transportad mi corazón al cielo! Ay! ¡Transportad mi corazón al cielo! de Carolina Coronado   

De Carolina Coronado
    

primeros versos

¡Ay! ¡Transportad mi corazón al cielo! Ángeles peregrinos que habitáis las moradas divinas del Oriente y que mecidos sobre el claro ambiente por los espacios del mortal vagáis. A vosotros un alma enamorada os pide sin cesar en su lamento alas, para cruzar del firmamento la senda de los aires azulada...

   Ayes del destierro Ayes del destierro de Santa Teresa de Jesús   

De Santa Teresa de Jesús
    

primeros versos

¡Cuán triste es, Dios mío, la vida sin ti! Ansiosa de verte, deseo morir. Carrera muy larga es la de este suelo, morada penosa, muy duro destierro. ¡Oh sueño adorado! sácame de aquí! Ansiosa de verte, deseo morir. Lúgubre es la vida, amarga en extremo; que no vive el alma que está de ti lejos...

   Balada del amor tardío Balada del amor tardío de Dulce María Loynaz   

De Dulce María Loynaz
    

primeros versos

Amor que llegas tarde, tráeme al menos la paz: Amor de atardecer, ¿por qué extraviado camino llegas a mi soledad? Amor que me has buscado sin buscarte, no sé qué vale más: la palabra que vas a decirme o la que yo no digo ya... Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna: Tengo la muerte blanca y la verdad lejana...

   Barcinos años Barcinos años de Francisco Caro   

De Francisco Caro
    

primeros versos

Era la ciudad de jaime gil era el solsticio, su nocturna impaciencia quien extendía un incendio de hogueras prevenidas por la cima vegetal de las terrazas eran brasa san juan y nuestros cuerpos, era la tarde en que ardían felices multitudes, ríos de cobre, jóvenes de espuma...

   Canción de los amantes Canción de los amantes de José Angel Buesa   

De José Angel Buesa
    

primeros versos

Donde quiera en las noches se abrirá una ventana o una puerta cualquiera de una calle lejana, no importa dónde ni cuándo, puede ser donde quiera: ni menos en otoño, ni más en primavera. Y hoy igual que mañana, mañana igual que ayer, un hombre enloquecido, besará una mujer...

   Cántico traspasado Cántico traspasado  de Oscar Cerruto   

De Oscar Cerruto
    

primeros versos

Dónde estáis, días en flor, joyas de claridad. Tumultos. Ebrias emanaciones aurorales. Dónde, color de dicha, rosa. Rosa lustral, abierta al puro cielo del mundo impuro. Dónde cayó en qué fango tu delicia. Palía del desamparo, frío. Oh sólo noche ahora nombra tu nombre. Sólo nada ahoga la sonrisa huida, muerta...

   Canto a la mujer estéril Canto a la mujer estéril de Dulce María Loynaz   

De Dulce María Loynaz
    

primeros versos

Madre imposible: Pozo cegado, ánfora rota, catedral sumergida... Agua arriba de ti... Y sal. Y la remota luz del sol que no llega a alcanzarte. La Vida de tu pecho no pasa; en ti choca y rebota la Vida y se va luego desviada, perdida, hacia un lado hacia un lado...

   Cerbatanero Cerbatanero de Miguel Ángel Asturias   

De Miguel Ángel Asturias
    

primeros versos

Muchas veces volvió el Cerbatanero con los ojos más hondos que el desvelo.Cerbatanero di ¿dónde está el cielo?Ya Dios se lo llevó...¿Entero?...Entero,y fue mejor... ¿Por qué, Cerbatanero?Porque después, se llevará el anhelo, la tierra quedará para el guerrero y el mar irá detrás llorando el duelo...

   Chico Wrangler Chico Wrangler de Ana Rossetti   

De Ana Rossetti
    

primeros versos

Dulce corazón mío de súbito asaltado. Todo por adorar más de lo permisible. Todo porque un cigarro se asienta en una boca y en sus jugosas sedas se humedece. Porque una camiseta incitante señala, de su pecho, el escudo durísimo, y un vigoroso brazo de la mínima manga sobresale. Todo...

   Claroscuro Claroscuro  de Oscar Cerruto   

De Oscar Cerruto
    

primeros versos

De pronto lloras y la luz se llena calladamente de profunda pena. Y en un rincón, temblando, se amontona dolida del dolor de tu persona. Pero estalla tu risa y se ilumina la casa con su lumbre repentina. Como ad alguien abriera una ventana y en la casa irrumpiera la mañana...

   Considerando en frío, imparcialmente Considerando en frío, imparcialmente de César Vallejo   

De César Vallejo
    

primeros versos

Considerando en frío, imparcialmente, que el hombre es triste, tose y, sin embargo, se complace en su pecho colorado; que lo único que hace es componerse de días; que es lóbrego mamífero y se peina... Considerando que el hombre procede suavemente del trabajo...

   Coplas del amor triste Coplas del amor triste de Meira Delmar   

De Meira Delmar
    

primeros versos

No las vi, si las hubo, señales que me advirtieran que el amor tuyo no era para mí. Por eso andando seguí llamada por tu mirada que el corazón me encendía, y cuando llegar creí al anillo de tus brazos, rompiste todos los lazos y en el olvido caí. Morir puede ser a veces, el instante...

   Cuerpo presente Cuerpo presente de Federico García Lorca   

De Federico García Lorca
    

primeros versos

La piedra es una frente donde los sueños gimen sin tener agua curva ni cipreses helados, La piedra es una espalda para llevar al tiempo con árboles de lágrimas y cintas y planetas. Yo he visto lluvias grises hacia las olas levantando sus tiernos brazos acribillados, para no ser...

   Dame tu hora perdida Dame tu hora perdida de Julia de Burgos   

De Julia de Burgos
    

primeros versos

De tu existencia múltiple dame la hora perdida, cuando vacío de todo, no sientas ni la vida.Cuando te encuentres solo, tan lejos de ti mismo que te pese la mera conciencia del mutismo.Cuando sientas tan fuerte desprecio por lo humano que hasta de ti te rías, cual de cualquier gusano...

   Danza de indios Danza de indios de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

Toda tierra es raíz, es tronco, es rama, tallo sin yema en que la flor reviente. ¡Oh enérgico poder! Fuerza de savias, ímpetu ascendente, fuego sin llama. Danza sin mujer. De: Epigramas americanos

   Demonio, lengua de plata... Demonio, lengua de plata... de Ana Rossetti   

De Ana Rossetti
    

primeros versos

Arcángel desterrado y refugiado en mi anhelo; cada vez que la albahaca se movía a mi vientre tu mano apuñalaba y en el raudo abanico de luces y luciérnagas o en la pared confusa, donde el enfebrecido pájaro de la noche se cernía, aparecías tú. Continua caracola prendida de mi oído;...

   Días en que una palabra... Días en que una palabra... de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta, se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me lloro en mis numerosos funerales...

   Dime Oráculo Dime Oráculo de Pilar Adón   

De Pilar Adón
    

primeros versos

Dime Oráculo, Ser de las Adivinaciones. ¿Es siempre la hoja marrón una hoja marchita, o puede ocurrir también, oh Oráculo, Ser de las Adivinaciones, que la hoja marrón crezca fuerte y fresca, carnosa y viva, como cualquier otra hoja verde, con ramificaciones blancas? Dime Oráculo,...

   Dulce amiga lejana Dulce amiga lejana de Maruja Vieira   

De Maruja Vieira
    

primeros versos

Me dices que me aguarda tu clara ciudad lenta, que me aguardan sus calles, su río, sus violetas. Dulce amiga lejana, gracias por tus palabras, por tu risa callada, por tus manos fraternas. Gracias por tu recuerdo que me acompaña, tímido, silencioso y seguro como el alma del agua. Por...

   El amor de los amores (III y IV) El amor de los amores (III y IV) de Carolina Coronado   

De Carolina Coronado
    

primeros versos

Dejaba apenas la inocente cuna cuando una hermosa noche en la pradera los juegos suspendí por ver la luna y en sus rayos te vi, la vez primera. Otra tarde después, cruzando el monte, vi venir la tormenta de repente, y por segunda vez, más vivamente alumbró tu mirada el horizonte...

   El amor de mis amores (V y VI) El amor de mis amores (V y VI) de Carolina Coronado   

De Carolina Coronado
    

primeros versos

Aquí tu barca está sobre la arena: desierta miro la extensión marina: te llamo sin censar con tu bocina y no pareces a calmar mi pena. Aquí estoy en la barca triste y sola aguardando a mi amado noche y día; llega a mis pies la espuma de la ola, y huye otra vez, cual la esperanza mía...

   El dulce milagro El dulce milagro de Juana de Ibarbourou   

De Juana de Ibarbourou
    

primeros versos

¿Que es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen. Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen. Mi amante besóme las manos, y en ellas, ¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas. Y voy por la senda voceando el encanto y de dicha alterno sonrisa con llanto y bajo el milagro de mi encantamiento...

   El huésped El huésped de Fina García Marruz   

De Fina García Marruz
    

primeros versos

Qué raro es el amor, qué raro aun entre amantes que se aman, aun en el seno de la casa materna, la entrañable, qué instante tan raro aquel en que él irrumpe de otro modo, súbito como un golpe, el amor dentro del amor, qué raro ese minuto de compasión total, pura, sin causa...

   El lado izquierdo El lado izquierdo de Juan José Alcolea   

De Juan José Alcolea
    

primeros versos

Aquí en el lado izquierdo, donde duele la herida con más fuerza y el ruido de la muerte es más intenso: me ha crecido una flor esta mañana. Aquí en el lado izquierdo, donde, a veces, la sombra me entreteje con sus ramas de hiedra y de silencio: me ha crecido una flor esta mañana. No...

   El loco El loco de Antonio Machado   

De Antonio Machado
    

primeros versos

Es una tarde mustia y desabrida de un otoño sin frutos, en la tierra estéril y raída donde la sombra de un centauro yerra. Por un camino en la árida llanura, entre álamos marchitos, a solas con su sombra y su locura va el loco, hablando a gritos. Lejos se ven sombríos estepares,...

   El mar sigue adelante El mar sigue adelante de José Emilio Pacheco   

De José Emilio Pacheco
    

primeros versos

Entre tanto guijarro de la orilla no sabe el maren dónde deshacerse ¿Cuándo terminará su infernidad que lo ciñea la tierra enemiga como instrumento de tortura y no lo deja agonizarno le otorga un minuto de reposo? Tigre entre la olarasca de su absoluta impermanencia...

   El marido verdugo El marido verdugo de Carolina Coronado   

De Carolina Coronado
    

primeros versos

¿Teméis de ésa que puebla las montañas Turba de brutos fiera el desenfreno?... ¡Más feroces dañinas alimañas La madre sociedad nutre en su seno! Bullen, de humanas formas revestidos, Torpes vivientes entre humanos seres, Que ceban el placer de sus sentidos...

   El miedo El miedo de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

En el eco de mis muertes aún hay miedo. ¿Sabes tú del miedo? Sé del miedo cuando digo mi nombre. Es el miedo, el miedo con sombrero negro escondiendo ratas en mi sangre, o el miedo con labios muertos bebiendo mis deseos...

   El Retiro El Retiro de Fausto Soto   

De Fausto Soto
    

primeros versos

Estatuas bajo el agua dolorida, musgo deshabitado del Imperio, armadura de siglos repartida. Invierno desgajado en cementerio, viejo caudal de viento y de marea detenido en marchito cautiverio. Laguna donde fingen su pelea las águilas de yelmo desgarrado por flechas fulgurantes de odisea. Todas piedra y dormir...

   El violinista suicida El violinista suicida de Carlos Samayoa Aguilar   

De Carlos Samayoa Aguilar
    

primeros versos

En el desván, muy solo, sombríamente solo de un sonoro silencio circuido, el violín empolvado sueña y duerme, Sin el dulce consuelo de un sonido Ha mucho que las manos milagrosas Del virtuoso exquisito ya no existen. Y él se ha quedado así, afluado y firme. Dulce y solo. Esperando...

   Elegía a Marisela – Geografía Celeste Elegía a Marisela – Geografía Celeste de Gabriel García Márquez   

De Gabriel García Márquez
    

primeros versos

No ha muerto. Ha iniciado Un viaje atardecido. De azul en azul claro De cielo en cielo ha ido Por la senda del sueño Con su arcángel de lino. A las tres de la tarde Hallará a San Isidro Con sus dos bueyes mansos Arando en cielo límpido Para sembrar luceros Y estrellas en racimos...

   Entrando en Río de Janeiro Entrando en Río de Janeiro de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

La noche, reina negra, desciende hasta sus mares. Para el baño la ornaron sus doncellas. En sus pechos de sombra luminosos collares. En sus crespos cabellos un enjambre de estrellas. De: Epigramas americanos

   Era apacible el día Era apacible el día de Rosalía de Castro   

De Rosalía de Castro
    

primeros versos

Era apacible el día y templado el ambiente, y llovía, llovía callada y mansamente; Y mientras silenciosa lloraba y yo gemía, mi niño, tierna rosa durmiendo se moría. Al huir de este mundo, ¡qué sosiego en su frente! Al verle yo alejarse, ¡qué borrasca en la mía! Tierra sobre el cadáver insepulto antes que empiece a corromperse...

   Escrito está en mi alma... (SONETO V) Escrito está en mi alma... (SONETO V) de Garcilaso de la Vega   

De Garcilaso de la Vega
    

primeros versos

Escrito está en mi alma vuestro gesto, y cuanto yo escribir de vos deseo; vos sola lo escribisteis, yo lo leo tan solo, que aun de vos me guardo en esto. En esto estoy y estaré siempre puesto; que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo, de tanto bien lo que no entiendo creo, tomando ya la fe por presupuesto...

   Esta turbia corriente Esta turbia corriente de Juan José Alcolea   

De Juan José Alcolea
    

primeros versos

I Una turbia corriente me devora Y al tiempo sugerente me convida Llenándome de luz por la ancha herida Que busca en mi confín hora tras hora. Esta turbia corriente arrasadora Que fluye con el agua de mi vida, Esta turbia corriente, esta medida, Me pide la palabra sin demora. Yo cedo...

   Estabas conmigo todavía Estabas conmigo todavía de Alberto Ureta   

De Alberto Ureta
    

primeros versos

Estabas conmigo todavía y eras ausencia ya. Y venías en tu voz como un eco lejano, que llega desde el monte o desde el mar. Venías en tu mirada distante, en tu indolente ademán, en tu halo de cosas sin mañana, que era ya un poco muerte y un poco eternidad...

   Estoy llorando aquí Estoy llorando aquí de Luis Franco   

De Luis Franco
    

primeros versos

Estoy llorando aquí tal como un ojo herido que vierte sangre y lágrimas a un tiempo: ay llanto mío. Llorando por los náufragos de tierra hinchados ya como un naufragio líquido y a quienes otro mar, de sal de llanto, les sorbió con un simple gorgorito el alma, el alma, el alma abarcadora de infinitos. Estoy llorando aquí...

   Éxtasis Éxtasis de Carlos Sabat Ercasty   

De Carlos Sabat Ercasty
    

primeros versos

Noche! Sublimación! Silencio! La palabra más íntima también estaba helada. Nos mirábamos lejos, más allá de la esfinge, más allá de las voces, más allá de la carne, más allá de los ojos, de la luz, del ensueño... Y ella no pudo más y me encerró en sus brazos, y yo no pude más y la agité en mi anhelo!...

   Extracción de la piedra de locura Extracción de la piedra de locura de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

La luz mala se ha avecinado y nada es cierto. Y si pienso en todo lo que leí acerca del espíritu... Cerré los ojos, vi cuerpos luminosos que giraban en la niebla, en el lugar de las ambiguas vecindades. No temas, nada te sobrevendrá, ya no hay violadores de tumbas...

   Fe de vida Fe de vida de Luis García Montero   

De Luis García Montero
    

primeros versos

Nadie sabrá las veces, las mil veces, después de la tristeza o de la humillación, que envidié la sonrisa de los cínicos, esa distancia fría de sus labios ante la realidad. Son como estatuas sobre el declive amargo del otoño, y en las seguridades de la piedra no conciben el riesgo de...

   Frida cumple cien años Frida cumple cien años de Maruja Vieira   

De Maruja Vieira
    

primeros versos

En la Casa Azul de Coyoacán están los zapatos gigantescos de Diego Rivera. Hay montones de faldas, collares, cintas, los terribles corsés metálicos y Fridas, muchas Fridas que no necesitan de los pies para bailar en el aire. Esta noche hay fiesta en la Casa Azul...

   Fútbol Fútbol de Blanca Varela   

De Blanca Varela
    

primeros versos

juega con la tierra como con una pelota báilala estréllala reviéntala no es sino eso la tierra tú en el jardín mi guardavalla mi espantapájaros mi atila mi niño la tierra entre tus pies gira como nunca prodigiosamente bella De: Canto Villano

   Gacela del amor desesperado y El poeta pide a su amor que le escriba (adaptación) Gacela del amor desesperado y El poeta pide a su amor que le escriba (adaptación) de Federico García Lorca   

De Federico García Lorca
    

primeros versos

La noche no quiere venir para que tú no vengas, ni yo pueda ir. Pero yo iré, aunque un sol de alacranes me coma la sien. Pero tú vendrás con la lengua quemada por la lluvia de sal. El día no quiere venir para que tú no vengas, ni yo pueda ir...

   He encontrado tu nombre He encontrado tu nombre de Manuel Rodríguez Cárdenas   

De Manuel Rodríguez Cárdenas
    

primeros versos

He encontrado tu nombre: Nacarid. Me lo trajo la brisa entre papeles viejos mientras los marineros dormitaban, de espaldas a la playa del puerto. Es un nombre de sueño, de puñal y goleta. Nombre para escribirlo sobre los acordeones o para sepultarlo entre los mansos mares que se mueren, sin barcos, en los mapas de escuela...

   Imago passionis Imago passionis de Ana Rossetti   

De Ana Rossetti
    

primeros versos

Arcángel mío, Compañero mío, Amado que en las columnas atas mis insomnios y derramas por el alba los claveles que te ofreció mi sangre, a cambio de la corona púrpura de tu indómito reino prometido, del lirio de tu cetro; a cambio de hospedarme en el arisco armiño de tu piel. Arcángel...

   Ítaca Ítaca de Francisca Aguirre   

De Francisca Aguirre
    

primeros versos

¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca? ¿Quién no conoce su áspero panorama, el anillo de mar que la comprime, la austera intimidad que nos impone, el silencio de suma que nos traza? Ítaca nos resume como un libro, nos acompaña hacia nosotros mismos, nos descubre el sonido de la espera...

   La alondra y los alacranes La alondra y los alacranes de Giovanni Quessep   

De Giovanni Quessep
    

primeros versos

Acuérdate muchacha Que estás en un lugar de Suramérica No estamos en Verona No sentirás en canto de la alondra Los inventos de Shakespeare No son para Mauricio Babilonia Cumple tu historia suramericana Espérame desnuda Entre los alacranes...

   La aurora La aurora de Federico García Lorca   

De Federico García Lorca
    

primeros versos

La aurora de Nueva York tiene cuatro columnas de cieno y un huracán de negras palomas que chapotean en las aguas podridas. La aurora de Nueva York gime por las inmensas escaleras buscando entre las aristas nardos de angustia dibujada...

   La calle en septiembre La calle en septiembre de Saúl Ibargoyen   

De Saúl Ibargoyen
    

primeros versos

Hasta el fondo de tu calle de este oscuro septiembre llegan chillidos de gorriones tardíos puntos de polvo de inmedibles torres despedazadas y un silencio de incompleta primavera. ¿Qué pasos qué caminares de qué pies casi extranjeros se mueven debajo de tantas sustancias que las jornadas humanas entremezclan?...

   La canción del mendigo ciego La canción del mendigo ciego de Espido Freire   

De Espido Freire
    

primeros versos

Era un día y una noche desapareció engullida por las aguas. Las algas flotaban cenicientas Sobre el revuelto mar de lodo. De nada le sirvieron sus riquezas, los agujeros de cobre y estaño, el yacimiento eterno de ámbar, las minas de sal que le dieron el nombre...

   La carencia La carencia de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

Yo no sé de pájaros, no conozco la historia del fuego. Pero creo que mi soledad debería tener alas...

   La copa del amor La copa del amor de Delmira Agustini   

De Delmira Agustini
    

primeros versos

¡Bebamos juntos en la copa egregia! Raro licor se ofrenda a nuestras almas, ¡Abran mis rosas su frescura regia a la sombra indeleble de tus palmas! Tú despertaste mi alma adormecida en la tumba silente de las horas; a ti la primer sangre de mi vida ¡en los vasos de luz de mis...

   La enamorada La enamorada de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

esta lúgubre manía de vivir esta recóndita humorada de vivir te arrastra Alejandra no lo niegues hoy te miraste en el espejo y te fuiste triste estabas sola y la luz rugía el aire cantaba pero tu amado no volvió enviarás mensajes sonreirás tremolarás tus manos...

   La espina La espina     de Rafael Maya   

De Rafael Maya
    

primeros versos

De todo cuanto he sido: del hombre universal que he ambicionado realizar, vanamente, prolongando hacia los cuatro lados de la vida todas las ramas de mi ser, y, a veces, dando, en sólo una flor, toda la fuerza, y toda la virtud en un perfume. De todo cuanto he sido: del rey ilusionado corona de papel, cetro de caña...

   La flauta llora La flauta llora de Emilio Carrere   

De Emilio Carrere
    

primeros versos

Este viejo flautista tiene calva de santo, luenga barba apostólica y humildoso mirar. Y en el nocturno encanto las notas de su flauta son cual gotas de llanto, de ese llanto que pocos sabemos derramar. Lágrimas de la flauta callejera y errante...

   La idolatrada La idolatrada de Pablo de Rokha   

De Pablo de Rokha
    

primeros versos

Montaña de versos, brazada de sueños ardiendo, tú sobre mi sexo; llaga de sol, llaga de miel, llaga de luz encima de las frutas clásicas, incendio, leña de pena... Como camino polvoroso de canciones, como recuerdo polvoroso, así tu amor embellece y alegra entristeciendo...

   La materia deshecha La materia deshecha de José Emilio Pacheco   

De José Emilio Pacheco
    

primeros versos

Vuelve a mi boca, sílaba, lenguaje que lo perdido nombra y reconstruye. Vuelve a tocar, palabra, el vasallaje con tu propio fuego te destruye. Regresa, pues, canción, hasta el paraje en donde el tiempo acaba mientras fluye. No hay monte o muro que su paso ataje: lo perdurable, no el instante, huye...

   La noche en la isla La noche en la isla de Pablo Neruda   

De Pablo Neruda
    

primeros versos

Toda la noche he dormido contigo junto al mar, en la isla. Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño, entre el fuego y el agua. Tal vez muy tarde nuestros sueños se unieron en lo alto o en el fondo, arriba como ramas que un mismo viento mueve, abajo como rojas raíces que se tocan...

   La última inocencia La última inocencia de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

Partir en cuerpo y alma partir. Partir deshacerse de las miradas piedras opresoras que duermen en la garganta. He de partir no más inercia bajo el sol no más sangre anonadada no más formar fila para morir. He de partir Pero arremete ¡viajera!

   Las cuatro negras de Colón Las cuatro negras de Colón de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

Blanco y azul, rosa y verde; nada que ajuste y concuerde sino en la desarmonía. Son estas cuatro matronas como banderas chillonas, cuya extraña algarabía tiene alardes inauditos, tiene cadencias bestiales. Son banderas de señales que hablan, no a señas, a gritos.

   Las rosas Las rosas de Alfonsina Storni   

De Alfonsina Storni
    

primeros versos

Cuando mueran las rosas, cuando mueran, En una tarde gris, tarde de frío, Entre mis manos temblarán sus pétalos Y poco a poco moriré de hastío. Cuando mueran las rosas, no habrá sol, Una neblina cubrirá el jardín Y flotará sobre las cosas todas...

   Lección Lección de Alejandro Carrión   

De Alejandro Carrión
    

primeros versos

Es fácil aprender a morir. Es como aprender a anochecer. El día lo sabe, lo saben la flor, la abeja, el agua clara. Lo sabe el niño. Es como aprender a amanecer. Lo saben el alba, el viento, la nodriza. Lo saben el musgo, el arroyuelo, el ánade. Es como aprender a sollozar. ¿Quién no lo sabe? Solloza la paloma...

   Leves palabras Leves palabras de Maruja Vieira   

De Maruja Vieira
    

primeros versos

I En las hojas del libro y en las horas insomnes todavía tu nombre conduce mis canciones. Miro serenamente mi cielo gris de ausencia y pienso en ti sonriendo cuando la tarde llega. Ya no espero ni sueño. Pienso en ti solamente. Era tu voz. Tu frente. Tu paso en el silencio apenas un...

   Lienzo Lienzo de Santiago Castelo   

De Santiago Castelo
    

primeros versos

Cuando la tierra se deshace y llora en un amargo y suave desconsuelo toda tu sinrazón se prende al vuelo de esa palmera que, mecida, implora Una lágrima tuya. ¡Cómo dueles, mi viejo corazón, amartillado en un antiguo beso desvelado que se hizo curva y luz en los pinceles!...

   Linterna sorda Linterna sorda de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

Los ausentes soplan y la noche es densa. La noche tiene el color de los párpados del muerto. Toda la noche hago la noche. Toda la noche escribo. Palabra por palabra yo escribo la noche.

   Llagas de amor Llagas de amor de Federico García Lorca   

De Federico García Lorca
    

primeros versos

Esta luz, este fuego que devora. Este paisaje gris que me rodea. Este dolor por una sola idea. Esta angustia de cielo, mundo y hora. Este llanto de sangre que decora lira sin pulso ya, lúbrica tea. Este peso del mar que me golpea. Este alacrán que por mi pecho mora...

   Llamas vino Llamas vino de Francisco Caro   

De Francisco Caro
    

primeros versos

En el móvil la luz de tu llamada, dices: mi cuarto frío sé de un par de cuerpos leña que se anhelaron, ¿arde en la tuya mi boca recordada? Te respondo que ya, que acudo en nada, que derrito el asfalto de la tarde, que ni un hueco en la mía que no guarde ascuas, ¿sigue la tuya en llamarada?...

   Llénate de mí Llénate de mí de Pablo Neruda   

De Pablo Neruda
    

primeros versos

Llénate de mí. Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame. Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame. Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora. Soy el que pasó saltando sobre las cosas, el fugante, el doliente. Pero siento tu hora, la hora de que mi vida gotee sobre tu alma...

   Llueve Llueve de Juan José Alcolea   

De Juan José Alcolea
    

primeros versos

Está languideciendo lentamente la luz por esta tarde en que se apoya noviembre en el cristal de mi ventana. Llueve. Con esa mansedumbre de una madre que al pecho tiene el hijo que amamanta, está lloviendo azul toda la tarde sobre la piel del patio y la azotea. Los pensamientos llevan...

   Los laureles reales Los laureles reales de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

¡Qué lluvia de saetas! Certera, en cada copa de laurel, incesante, la campiña las clava. ¿O es fugitivo ejército que cede ante la tropa de la noche que llega, más compacta y más brava? Ya está el árbol repleto. Mas no es son de aleluya su canto: es de tumulto, de pasión, de congoja...

   Me he quedado sin pulso Me he quedado sin pulso de Angel González   

De Angel González
    

primeros versos

Me he quedado sin pulso y sin aliento separado de ti. Cuando respiro, el aire se me vuelve en un suspiro y en polvo el corazón de desaliento. No es que sienta tu ausencia el sentimiento. Es que la siente el cuerpo. No te miro. No te puedo tocar por más que estiro los brazos como un...

   Monólogo en la piedra... Monólogo en la piedra... de Julio Garrido Malaver   

De Julio Garrido Malaver
    

primeros versos

Monólogo en la piedra, y digo, y digo lo mismo que en mi voz cuando hablo para el viento. Y me horada una duda en lo más hondo lo mismo que una pena. Y me sorprende la idea más antigua sobre el hombre como un golpe de gracia que se quiebra, quebrándome, en dos partes: el origen y el fin...

   Montevideo a la vista Montevideo a la vista de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

Ya el mar es patria, no destierro; porque el espíritu de Ariel esboza una ciudad y un cerro con su luminoso pincel. De: Epigramas americanos

   Moradas Primeras (fragmento) Moradas Primeras (fragmento) de Santa Teresa de Jesús   

De Santa Teresa de Jesús
    

primeros versos

Estando hoy suplicando a nuestro Señor hablase por mí, porque yo no atinaba a cosa que decir ni cómo comenzar a cumplir esta obediencia, se me ofreció lo que ahora diré, para comenzar con algún fundamento: que es considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal...

   Mucho más allá Mucho más allá de Alejandra Pizarnik   

De Alejandra Pizarnik
    

primeros versos

¿Y si nos vamos anticipando de sonrisa en sonrisa hasta la última esperanza? ¿Y qué? ¿Y qué me das a mí, a mí que he perdido mi nombre, el nombre que me era dulce sustancia en épocas remotas, cuando yo no era yo sino una niña engañada por su sangre? ¿A qué, a qué este deshacerme, este desangrarme...

   Muerto de amor Muerto de amor de Federico García Lorca   

De Federico García Lorca
    

primeros versos

¿Qué es aquello que reluce por los altos corredores? Cierra la puerta, hijo mío, acaban de dar las once. En mis ojos, sin querer, relumbran cuatro faroles. Será que la gente aquella estará fregando el cobre. Ajo de agónica plata la luna menguante, pone cabelleras amarillas a las...

   Mujer con alcuza (fragmento) Mujer con alcuza (fragmento) de Dámaso Alonso   

De Dámaso Alonso
    

primeros versos

¿Adónde va esa mujer, arrastrándose por la acera, ahora que ya es casi de noche, con la alcuza en la mano? Acercaos: no nos ve. Yo no sé qué es más gris, si el acero frío de sus ojos, si el gris desvaído de ese chal con el que se envuelve el cuello y la cabeza, o si el paisaje...

   Nada parece igual al que se queda... Nada parece igual al que se queda... de Juan José Alcolea   

De Juan José Alcolea
    

primeros versos

Nada parece igual al que se queda asido al maderamen de la vida en la agenda postrera del naufragio, porque las horas, hambrientas del sabor de la ceniza, acaban de cegarnos los vitrales que el tiempo nos abrió para una historia. Era silencio y tiempo de llorar. Todas las bocas...

   Nada te turbe Nada te turbe de Santa Teresa de Jesús   

De Santa Teresa de Jesús
    

primeros versos

Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: Sólo Dios basta...

   Ñatore May Ñatore May  de María Olimpia de Obaldía   

De María Olimpia de Obaldía
    

primeros versos

¿Comuniyó? pregunto a la india macilenta que en pos de su hombre adusto marcha con lento andar. Ñatore may contesta sin levantar los ojos: -tan sólo mira el polvo, remedo de su faz. Ñatore ... y la doblega la mochila a la espalda y la agobia la curva de su misión fatal... Y su hijo cuando nazca acaso muera inerme...

   No hay nada más triste que el último adiós No hay nada más triste que el último adiós de Carolina Coronado   

De Carolina Coronado
    

primeros versos

Si dos con el alma se amaron en vida y al fin se separan en vida los dos. ¿Sabéis que es tan grande la pena sentida que nada hay más triste que el último adiós? En esa palabra que breve murmuran, en ese gemido que exhalan los dos, ni verse prometen, ni amarse se juran, que en esa palabra se dicen ¡adiós!...

   No volveré a ser joven No volveré a ser joven de Jaime Gil de Biedma   

De Jaime Gil de Biedma
    

primeros versos

Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante. Dejar huella quería y marcharme entre aplausos envejecer, morir, era tan sólo las dimensiones del teatro...

   Noche cerrada Noche cerrada de José Hierro   

De José Hierro
    

primeros versos

Cuántas estrellas tendrá el mar esta noche Cuántas olas, cuántas almas en pena, cuántos verdores que tan sólo el Vengador oculta y conoce Abierta la noche está como un gran sueño. Los nombres, los lugares, los caminos, las horas, los montes, se han borrado. Sólo queda soledad y...

   Noche de amor en tres actos Noche de amor en tres actos de Julia de Burgos   

De Julia de Burgos
    
    acompañada al órgano en directo por Juan Paradell Solé

primeros versos

Ocaso ¡Cómo suena en mi alma la idea de una noche completa en tus brazos diluyéndome toda en caricias mientras tú te me das extasiado! ¡Qué infinito el temblor de miradas que vendrá en la emoción del abrazo, y qué tierno el coloquio de besos...

   Nocturno Nocturno de Alfonsina Storni   

De Alfonsina Storni
    
    acompañada al órgano en directo por Juan Paradell Solé

primeros versos

Es muy dulce el silencio de esta hora; hay algo en el jardín que tiembla y llora. Oh, ven, que entre tus manos haré almohada, para apoyar mi testa desolada. Te esperaré en nuestro banco y por gustarte vestiré de blanco. No esperes, al llegar, que yo me mueva de la glorieta que nos...

   Nocturno a Rosario Nocturno a Rosario de Manuel Acuña   

De Manuel Acuña
    

primeros versos

¡Pues bien! yo necesito decirte que te adoro decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto y al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión...

   Nota XII Nota XII  de Juan Gelman   

De Juan Gelman
    

primeros versos

los sueños rotos por la realidad los compañeros rotos por la realidad/ los sueños de los compañeros rotos ¿están verdaderamente rotos/perdidos/nada/ se pudren bajo tierra?/¿su rota luz diseminada a pedacitos bajo tierra?/¿alguna vez los pedacitos se van a juntar?...

   Oh, tú Oh, tú de Alfonsina Storni   

De Alfonsina Storni
    

primeros versos

Oh, tú, que me subyugas. ¿Por qué has llegado tarde? ¿Por qué has venido ahora cuando el alma no arde, cuando rosas no tengo para hacerte con ellas una alegre guirnalda salpicada de estrellas? Oh, tú, de la palabra dulce como el murmullo del agua de la fuente; dulce como el arrullo...

   Otoño Otoño de Juana de Ibarbourou   

De Juana de Ibarbourou
    

primeros versos

¿Para qué recordar las angustias pasadas Si hoy el día está tibio y el cielo está luciente? Ahora que de veras me estoy volviendo triste, Le huyo a la tristeza y ansío estar alegre. Otoño. Una muchacha pasa con un canasto Lleno de culantrillos y ramos de violetas. ¡Violetas!...

   Otro domingo más sin tu mirada... Otro domingo más sin tu mirada... de Rafael de León   

De Rafael de León
    

primeros versos

Otro domingo más sin tu mirada, dejándome morir junto a la gente que pasa y que traspasa indiferente a mi canción de amor desesperada. Una yegua de celos colorada corre llena de furia por mi frente y galopa de oriente hasta occidente en busca de tu falsa coartada...

   Padre Padre de Francisco Caro   

De Francisco Caro
    

primeros versos

Fui con padre, llevado de su mano, a un tramo más al norte, curso arriba de octubre y el molino, serio, iba el silencio con élfue el verano un estío excesivo, seco, llano, subíamos el cauce, piedra viva; buscaba la callada, la cautiva, tristeza de su ayer republicano...

   Paisaje con dos encinas Paisaje con dos encinas de Santiago Castelo   

De Santiago Castelo
    

primeros versos

Sobre el ardiente corazón cansado de luz flamenca y tenues resplandores ni Rembrandt ni Vermeer bordan amores como este cuadro chico y embrujado . Aquí, junto a la niebla, desvelado por canales de silbos y de flores, este lienzo de tímidos colores es una flecha herida en mi costado...

   Partida Partida de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

Cádiz es amigo ejemplar. Te trae a bordo, y, al zarpar, te dice adiós. El mar y el cielo te envuelven, y entre cielo y mar todavía ves blanquear su temblor de último pañuelo. De: Epigramas americanos

   Peces voladores Peces voladores de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

Parece el mar sereno, y una guerra civil quizá en él se desata. De su seno surgidas, se clavan en su seno las saetas de plata. De: Epigramas americanos

   Pero el agua recorre los cristales… Pero el agua recorre los cristales… de José Emilio Pacheco   

De José Emilio Pacheco
    

primeros versos

Pero el agua recorre los cristales musgosamente. Ignora que se altera lejos del sueño todo lo existente. Y el reposo del fuego es tomar forma con su pleno poder de transformarse. Fuego del aire y soledad del fuego al incendiar el aire que es de fuego. Fuego es el mundo que se extingue y cambia para durar...

   Plegaria para ir al cielo Plegaria para ir al cielo de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

¡Señor, a tus designios me someto! Mi deber de hombre honrado cumplí, y aguardo, quieto, lo que hayas decretado. ¡Contigo, junto a ti, del diestro lado! Y en mi mano el boleto, si no de ganador, de colocado. De: Epigramas americanos

   Pobreza de los diez años Pobreza de los diez años de Matilde Alba Swann   

De Matilde Alba Swann
    
    acompañada al órgano en directo por Juan Paradell Solé

primeros versos

Toda mi angustia tuvo la forma de un zapato, de un zapatito roto, opaco, desclavado. El patio de la escuela... Apenas tercer grado... Qué largo fue el recreo, el más largo el año. Yo sentía vergüenza de mostrar mi pobreza...

   Poema de la íntima agonía Poema de la íntima agonía de Julia de Burgos   

De Julia de Burgos
    

primeros versos

Este corazón mío, tan abierto y tan simple, es ya casi una fuente debajo de mi llano.Es un dolor sentado más allá de la muerte. Un dolor esperando... esperando... esperando...Todas las horas pasan con la muerte en los hombros. Yo sola sigo quieta con mi sombra en los brazos...

   Poema para las lágrimas Poema para las lágrimas de Julia de Burgos   

De Julia de Burgos
    

primeros versos

Como cuando se abrieron por tus sueños mis párpados, rota y cansadamente, acoge mi partida.Como si me tuvieras nadando entre tus brazos, donde las aguas corren dementes y perdidas.Igual que cuando amaste mis ensueños inútiles, apasionadamente, despídeme en la orilla...

   Poema sin nombre Poema sin nombre de Pablo de Rokha   

De Pablo de Rokha
    

primeros versos

Como una gran niebla ardida desde todas las distancias emergiendo o lo mismo que el horizonte... Te recuerdo y vienen piando las hojas marchitas del atardecer, hermana, amiga, esposa, a cantar la tonada del viaje y las guitarras en las cruces lluviosas de mi padecimiento...

   Por ser contigo Por ser contigo de Santiago Castelo   

De Santiago Castelo
    

primeros versos

EL mar, el mar de tanto recordarte se ha aprendido tu nombre en cada ola; por él tengo la pena menos sola y la vaga esperanza de llamarte. El mar tiene esa gracia adolescente de evocar tu mirada y tu sonrisa. ¡Si vieras cómo pinta en cada brisa el filo de tu labio!...

   Porque viví sin nadie Porque viví sin nadie de María de Villarino   

De María de Villarino
    

primeros versos

Porque viví sin nadie sé que ahora en toda claridad la luz me alcanza alucinada sombra, que me lanza hacia el presagio de la nueva hora. Ni desgarrada llama que devora del cuerpo toda angustia en asechanza, recobra el tiempo que enemigo avanza. Hasta el deseo se arrodilla y ora...

   Presencia Presencia de José Emilio Pacheco   

De José Emilio Pacheco
    

primeros versos

¿Qué va a quedar de mí cuando me muera sino esta llave ilesa de agonía, estas pocas palabras con que el día, dejó cenizas de su sombra fiera? ¿Qué va a quedar de mí cuando me hiera esa daga final? Acaso mía será la noche fúnebre y vacía que vuelva a ser de pronto primavera...

   Puedo escribir los versos... (Poema XX) Puedo escribir los versos... (Poema XX)        de Pablo Neruda   

De Pablo Neruda
    

primeros versos

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo:La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos...

   Qué es amor Qué es amor de Félix Lope de Vega   

De Félix Lope de Vega
    

primeros versos

Ir y quedarse, y con quedar partirse, partir sin alma y ir con alma ajena, oír la dulce voz de una sirena y no poder del árbol desasirse; arder como la vela y consumirse haciendo torres sobre tierna arena; caer de un cielo, y ser demonio en pena, y de serlo jamás arrepentirse; hablar...

   Quiero llevar tu sello... Quiero llevar tu sello... de Julia Prilutzky   

De Julia Prilutzky
    

primeros versos

Quiero llevar tu sello, estar marcada como una cosa más entre tus cosas. Que las gentes murmuren: allá pasa, allá va feliz, la señalada, la que lleva en el rostro esa antigua señal de risa y lágrima, la cabellera derramada y viva, toda ella una antorcha y toda llama, musgo de eternidad sobre sus hombros...

   Razón Razón de Clara Janés   

De Clara Janés
    

primeros versos

Yo no soy más que el ave, meno soy, pues no tengo ni el árbol por cobijo ni unas alas que el terror escondan y ahuyenten la distancia ni es nítida mi voz ni expresa bien la entraña de la tierra. El ave dialoga con su ser y no le exige nadie nada más. Yo, en cambio, reclamada, aborto un cántico de olvido...

   Reclamo Reclamo de Meira Delmar   

De Meira Delmar
    

primeros versos

¡Amor! ¡Amor! ¡Qué has hecho de mi vida! mi vida era como un agua mansa, como un agua ceñida... Antes de ti, ¡qué fácil para el alma la espera de sus pasos, y qué fácil su ligera partida...! Antes de ti, ¡qué fácil la ventura frente a la lluvia clara y el silencio de las tardes...

   Recuerdo la estatua de un caballo alado... Recuerdo la estatua de un caballo alado... de Espido Freire   

De Espido Freire
    

primeros versos

Recuerdo la estatua de un caballo alado, el cuello tenso, el fluir en el aire y una mujer tranquila; debió ser mi madre. Sólo eso queda de mi infancia. El resto me lo robó un remolino. Yo no recuerdo... El brillo en el cielo, el mármol del caballo, la luz. Luego la noche. Mi padre me pide que calle...

   Referencias, datos personales Referencias, datos personales de Juan Gelman   

De Juan Gelman
    

primeros versos

A mí me han hecho los hombres que andan bajo el cielo del mundo buscan el brillo de la madrugada cuidan la vida como un fuego. Me han enseñado a defender la luz que canta conmovida me han traído una esperanza que no basta soñar y por esa esperanza conozco a mis hermanos...

   Regaló la noche... Regaló la noche... de Teresa Wilms Montt   

De Teresa Wilms Montt
    

primeros versos

Regaló la noche al pantano una estrella. Centro de la esfera fangosa irradiaba el astro en la podredumbre verde, palacio de reptiles. Y en coro alrededor, lotus de veneno surgían sapos inquietando el sosiego de los valles con el croar siniestro. Despertó el águila, y abandonando la roca, voló hacia el plano...

   Regreso Regreso de Laura Victoria   

De Laura Victoria
    

primeros versos

Vuelvo otra vez a ti con las pupilas hondas de paisajes. Vine a buscar quimeras, y regreso con un sabor de lágrima en los labios y un temblor de cansancios en el beso. No pienses que estoy lejos... Es tan solo la estepa interminable la que impide mi vuelo; pero mis alas son tan...

   Romance sonámbulo Romance sonámbulo de Federico García Lorca   

De Federico García Lorca
    

primeros versos

Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas la están mirando y ella no puede mirarlas...

   Saloma Saloma de Ana Isabel Illueca   

De Ana Isabel Illueca
    

primeros versos

Como un lamento lejano resuena entre los peñascos la voz que se hace sollozo para decir su quebranto. Como el bramido del toro que ve la muerte a su paso; como el llanto de los niños que quedaron en el rancho; y como el venado herido que los perros van husmeando; así rasgó la saloma todos los montes y llanos...

   Se equivocó la paloma... Se equivocó la paloma... de Rafael Alberti   

De Rafael Alberti
    

primeros versos

Se equivocó la paloma. Se equivocaba. Por ir al Norte, fue al Sur. Creyó que el trigo era agua. Se equivocaba. Creyó que el mar era el cielo, que la noche, la mañana. Se equivocaba. Que las estrellas, rocío; que la calor, la nevada. Se equivocaba...

   Se querían Se querían de Vicente Aleixandre   

De Vicente Aleixandre
    
    acompañada al órgano en directo por Juan Paradell Solé

primeros versos

Se querían. Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada, labios saliendo de la noche dura, labios partidos, sangre, ¿sangre dónde? Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz. Se querían como las flores a las espinas hondas, a esa amorosa gema del amarillo nuevo,...

   Sed de ti me acosa... Sed de ti me acosa... de Pablo Neruda   

De Pablo Neruda
    

primeros versos

Sed de ti me acosa en las noches hambrientas. Trémula mano roja que hasta su vida se alza. Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía. Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas. Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla. Cómo poder no amarte si he de amarte por eso. Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo...

   Si el hombre pudiera decir lo que ama... Si el hombre pudiera decir lo que ama... de Luis Cernuda   

De Luis Cernuda
    
    acompañada al órgano en directo por Juan Paradell Solé

primeros versos

Si el hombre pudiera decir lo que ama, Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo Como una nube en la luz; Si como muros que se derrumban, Para saludar la verdad erguida en medio, Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor...

   Siempre Siempre de Maruja Vieira   

De Maruja Vieira
    

primeros versos

Siempre regresas. Para ti no hay tiempo ni tiene oscuros límites la tierra. Siempre vuelves. Y siempre estoy aquí, esperando tus manos, llenándome de sueños como de lluvia un árbol. No hay nada diferente. Todo es igual y puro cuando vuelves. No han pasado los días ni he sufrido...

   Sobre esta empinada angustia Sobre esta empinada angustia de César Miró   

De César Miró
    

primeros versos

Si la mano avanza sobre las verdinegras grietas y el áspero secreto penetra por la piel anhelante y escucha a través de sus invisibles oídos la voz endurecida por vientos nocturnos; si la mano se compenetra del misterio, si el brazo florece entre los derruidos huesos, caerán horizontales túnicas de abandonados dioses...

   Sobre la arquitectura Sobre la arquitectura   de Francisco Caro   

De Francisco Caro
    

primeros versos

De circunstancias, como susurro, como párvula brizna, mínimo debe nacer, manantial, el poema luego hacedlo crecer en la intención, forjadle tenso el ritmo, sin sofoco, que nunca se derrame ni os domine como a veces pretende, que no os tema, conducidlo sereno a su final llevándole la mano

   Sobre las ruinas Sobre las ruinas de Arturo Capdevila   

De Arturo Capdevila
    

primeros versos

Ayer pasó la muerte por mi casa... Se hizo una noche solitaria en torno, y en medio de las sombras de la noche, se hacinaron escombros sobre escombros. El isócrono golpe de las picas desmoronó el hogar. Así fue cómo se desplomaron los antiguos muros, y hoy ya no son más que ceniza y polvo...

   Soliloquio del farero Soliloquio del farero de Luis Cernuda   

De Luis Cernuda
    

primeros versos

Cómo llenarte, soledad, Sino contigo misma. De niño, entre las pobres guaridas de la tierra, Quieto en ángulo oscuro, Buscaba en ti, encendida guirnalda, Mis auroras futuras y furtivos nocturnos, Y en ti los vislumbraba, Naturales y exactos, también libres y fieles...

   Son blancas aves Son blancas aves de Francisco Caro   

De Francisco Caro
    

primeros versos

Sin ninguna urgencia caen, como losas ingraves caen, son blancas aves tristes, pedazos de la piel que me creciera en los días de espuma y caen, calmada como está al fin su rebeldía son el vuelo, son lo ceremonioso, caen y en su liturgia fingen la verticalidad o la desidia fingen...

   Soneto al Mar de Extremadura Soneto al Mar de Extremadura de Santiago Castelo   

De Santiago Castelo
    

primeros versos

En olas de trigal va el marinero Soñando una canción de carabela Vibra Lisboa y Huelva se desvela de tanto rubio mar. En el velerohay jarcias de encinar con un ligero corazón desplegado por la vela y porque no le falte centinela cien torres dan escolta al mar entero...

   Te quiero Te quiero de Luis Cernuda   

De Luis Cernuda
    
    acompañada al órgano en directo por Juan Paradell Solé

primeros versos

Te lo he dicho con el viento, jugueteando como animalillo en la arena o iracundo como órgano impetuoso; Te lo he dicho con el sol, que dora desnudos cuerpos juveniles y sonríe en todas las cosas inocentes; Te lo he dicho con las nubes, frentes melancólicas que sostienen el cielo,...

   Tendido en el lecho Tendido en el lecho de Fernando Charry Lara   

De Fernando Charry Lara
    

primeros versos

El mundo a tus sueños rendido. La noche, distante aurora de otra tierra. El mar y su salvaje Tristeza de animal insomne bajo la luna. Las olas que avanzan perseguidas Como el amor indomable Vagan en una vibración errante entre los aires. Tú sientes en el pecho esas secretas Reminiscencias puras de la vida...

   Testigo de excepción Testigo de excepción  de Francisca Aguirre   

De Francisca Aguirre
    

primeros versos

Un mar, un mar es lo que necesito. Un mar y no otra cosa, no otra cosa. Lo demás es pequeño, insuficiente, pobre. Un mar, un mar es lo que necesito. No una montaña, un río, un cielo. No. Nada, nada, únicamente un mar. Tampoco quiero flores, manos, ni un corazón que me consuele. No quiero un corazón...

   Thamar y Amnón Thamar y Amnón de Federico García Lorca   

De Federico García Lorca
    

primeros versos

La luna gira en el cielo sobre las tierras sin agua mientras el verano siembra rumores de tigre y llama. Por encima de los techos nervios de metal sonaban. Aire rizado venía con los balidos de lana. La tierra se ofrece llena de heridas cicatrizadas...

   Travel free Travel free de Pilar Adón   

De Pilar Adón
    

primeros versos

Hay un sonido, un único sonido. El sonido de la lluvia oscura y sucia, guiada en quejidos insomnes por el viento. Viniéndose a chocar contra las inmensas cristaleras del aeropuerto, bajo la apariencia inocente que ofrece la desmembración en cientos de gotitas aisladas, tan...

   Tus manos Tus manos de Pablo Neruda   

De Pablo Neruda
    

primeros versos

Cuando tus manos salen, y amor, hacia las mías, qué me traen volando? Por qué se detuvieron en mi boca, de pronto, por qué las reconozco como si entonces antes, las hubiera tocado, como si antes de ser hubieran recorrido mi frente, mi cintura? Su suavidad venía volando sobre el...

   Ultrahumana Ultrahumana de Laura Victoria   

De Laura Victoria
    

primeros versos

Espera, no te vayas. Reclínate en la felpa de mis sueños, y con unción sagrada escruta en el horario del silencio. Va a comenzar la danza; la bailaré de espaldas al destino, con los ojos azules de imposible y abierto en hilos el lagar del alma.. Ondularé sobre el calor de todas las...

   Una plaza Una plaza de Enrique Díez-Canedo   

De Enrique Díez-Canedo
    

primeros versos

La fachada barroca detuvo en un momento, que ya es de siglos, toda su masa en movimiento. Duerme la iglesia. Duerme la plazuela tranquila. Para que no despierte la palmera vigila. La ciudad sus rumores vuelve arrullo sedeño. Una mujer de manto cruza, como un ensueño. De: Epigramas ...

   Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía de Santa Teresa de Jesús   

De Santa Teresa de Jesús
    

primeros versos

Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Aquesta divina unión, del amor con que yo vivo, hace a Dios ser mi cautivo, y libre mi corazón; mas causa en mi tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero. ¡Ay! ¡Que larga es esta vida! ¡Que...

   Where is my man? Where is my man? de Ana Rossetti   

De Ana Rossetti
    

primeros versos

Nunca te tengo tanto como cuando te busco sabiendo de antemano que no puedo encontrarte. Sólo entonces consiento estar enamorada. Sólo entonces me pierdo en la esmaltada jungla de coches o tiovivos, cafés abarrotados, lunas de escaparates, laberintos de parques o de espejos, pues...

   Yo fui la más callada Yo fui la más callada de Julia de Burgos   

De Julia de Burgos
    

primeros versos

Yo fui la más callada de todas las que hicieron el viaje hasta tu puerto.No me anunciaron lubricadas ceremonias sociales, ni las sordas campanas de ancestrales reflejos; mi ruta era la música salvaje de los pájaros que soltaba a los aires mi bondad en revuelo.No me cargaron buques pesados de opulencia...

   Yo me pregunto ahora qué espero... Yo me pregunto ahora qué espero... de Francisco Méndez   

De Francisco Méndez
    

primeros versos

Yo me pregunto ahora qué espero, qué persigo, qué hago aquí entre la noche tundido y humillado, viendo cómo gotea mi corazón, mi húmedo corazón solitario como el reloj de un muerto; por qué en vez de sentir mi hígado o mis pulmones, o el peso de mi lengua ya casi como un liquen, o el limar sigiloso del pensamiento...



OTROS POETAS EN VIDEO POR CARMEN FEITO MAESO



 

   A un olmo seco A un olmo seco de Antonio Machado   

   De Antonio Machado
    

primeros versos

Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido, con las lluvias de abril y el sol de mayo algunas hojas verdes le han salido. ¡El olmo centenario en la colina que lame el Duero! Un musgo amarillento le mancha la corteza blanquecina al tronco carcomido...

 

   Años Años de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

Esperar con la angustia guardada, la columna rota, y la inmensa mirada, sin andar, en el vasto sendero... Moviendo mi vida cercada de acero...

 

   Aquella tarde... Aquella tarde... de Juan Ramón Jiménez   

   De Juan Ramón Jiménez
    

primeros versos

Aquella tarde, al decirle que me alejaba del pueblo, me miró triste, muy triste, vagamente sonriendo. Me dijo: ¿Por qué te vas? Le dije: Porque el silencio de estos valles me amortaja como si estuviera muerto. ¿Por qué te vas? He sentido que quiere gritar mi pecho...

 

   Canto a la mujer estéril Canto a la mujer estéril de Dulce María Loynaz   

   De Dulce María Loynaz
    

primeros versos

Madre imposible: Pozo cegado, ánfora rota, catedral sumergida... Agua arriba de ti... Y sal. Y la remota luz del sol que no llega a alcanzarte. La Vida de tu pecho no pasa; en ti choca y rebota la Vida y se va luego desviada, perdida, hacia un lado hacia un lado... ¿Hacia donde?...

 

   Color de veneno Color de veneno de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

Todo al revés. Yo? Sol y luna pies y Frida ...

 

   Diálogo entre Babieca y Rocinante Diálogo entre Babieca y Rocinante de Miguel de Cervantes   

   De Miguel de Cervantes
    
    Colaboración: Carmen Feito Maeso

primeros versos

¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado? Porque nunca se come, y se trabaja. Pues ¿qué es de la cebada y de la paja? No me deja mi amo ni un bocado. Andá, señor, que estáis muy mal criado, pues vuestra lengua de asno al amo ultraja. Asno se es de la cuna a la mortaja. ¿Queréislo ver? Miraldo enamorado...

 

   Diego... Diego... de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

Diego Verdad es, muy grande, que yo no quisiera, ni hablar, ni dormir ni oír, ni querer. Sentirme encerrada, sin miedo a la sangre, sin tiempo ni magia, dentro de tu mismo miedo y dentro de tu gran angustia, y en el mismo ruido de tu corazón...

 

   dos no sirve es malo... dos no sirve es malo... de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

dosno sirve es malo. Luna... pésimo y sol es banal...¿verdad? superficial ¿de acuerdo? Sí claro rómpelo...

 

   Fútbol Fútbol de Blanca Varela   

   De Blanca Varela
    

primeros versos

juega con la tierra como con una pelota báilala estréllala reviéntala no es sino eso la tierra tú en el jardín mi guardavalla mi espantapájaros mi atila mi niño la tierra entre tus pies gira como nunca prodigiosamente bella De: Canto Villano

 

   La poetisa en un pueblo (fragmentos) La poetisa en un pueblo (fragmentos) de Carolina Coronado   

   De Carolina Coronado
    
    Colaboración: Gema Hernández Carralón

primeros versos

¡Ya viene, mírala! ¿Quién? Ésa que saca las copias. Jesús, qué mujer tan rara. Tiene los ojos de loca. Diga V., don Marcelino, ¿será verdad que ella sola hace versos sin maestro? ¡Qué locura!, no señora; anoche nos convencimos de que es mentira...

 

   La vida callada... La vida callada... de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

La vida callada... dadora de mundos... Venados heridos. Ropas de tehuana. Rayos, penas, soles, ritmos escondidos. La niña Mariana , frutos ya muy vivos, la muerte se aleja , líneas, formas, nidos, las manos construyen, los ojos abiertos, los Diegos sentidos...

 

   Nada comparable a tus manos... Nada comparable a tus manos... de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días, eres el espejo de la noche, la luz violenta del relámpago, la humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio, mis yemas tocan tu sangre...

 

   Niño mío - de la gran Ocultadora Niño mío - de la gran Ocultadora de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

Son las seis de la mañana y los guajolotes cantan. Calor de humana ternura. Soledad acompañada. Jamás en toda la vida olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste entera, íntegra. En esta pequeña tierra dónde pondré la mirada? ¡Tan inmensa, tan profunda!...

 

   Pies para qué los quiero... Pies para qué los quiero... de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

Pies para qué los quiero si tengo alas para volar...

 

   Platero Platero de Juan Ramón Jiménez   

   De Juan Ramón Jiménez
    

primeros versos

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negros. Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico...

 

   Preciosa y el aire Preciosa y el aire de Federico García Lorca   

   De Federico García Lorca
    

primeros versos

Su luna de pergamino Preciosa tocando viene, por un anfibio sendero de cristales y laureles. El silencio sin estrellas, huyendo del sonsonete, cae donde el mar bate y canta su noche llena de peces. En los picos de la sierra los carabineros duermen...

 

   Puntos de apoyo... Puntos de apoyo... de Frida Kahlo   

   De Frida Kahlo
    

primeros versos

Puntos de apoyo. En mi figura completa sólo hay uno; y quiero dos. Para tener yo los dos me tienen que cortar uno. Es el uno que no tengo el que tengo que tener. Para poder caminar el otro será ya muerto...

 

   Romance de la pena negra Romance de la pena negra de Federico García Lorca   

   De Federico García Lorca
    

primeros versos

Las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora, cuando por el monte oscuro baja Soledad Montoya. Cobre amarillo, su carne, huele a caballo y a sombra. Yunques ahumados sus pechos, gimen canciones redondas. Soledad...

 

   Rosa blanca Rosa blanca de Carolina Coronado   

   De Carolina Coronado
    
    Colaboración: Gema Hernández Carralón

primeros versos

La luz del día se apaga; rosa blanca, sola y muda, entre los álamos vaga de la arboleda desnuda. Y se desliza tan leve que el pájaro, adormecido, toma su andar por ruido de hoja que la brisa mueve. Ni para ver en su ocaso al sol hermoso un instante ha detenido su paso indiferente y errante...

 

   Tarde tranquila... Tarde tranquila... de Antonio Machado   

   De Antonio Machado
    

primeros versos

Tarde tranquila, casi con placidez de alma, para ser joven, para haberlo sido cuando Dios quiso, para tener algunas alegrías... lejos, y poder dulcemente recordarlas. LXXIV De: Galerías

 

   Te quiero Te quiero de Luis Cernuda   

   De Luis Cernuda
    
    acompañada al órgano en directo por Juan Paradell Solé

primeros versos

Te lo he dicho con el viento, jugueteando como animalillo en la arena o iracundo como órgano impetuoso; Te lo he dicho con el sol, que dora desnudos cuerpos juveniles y sonríe en todas las cosas inocentes; Te lo he dicho con las nubes, frentes melancólicas...

 

   Un Soneto me manda hacer Violante... Un Soneto me manda hacer Violante... de Félix Lope de Vega   

   De Félix Lope de Vega
    
    Colaboración: Carmen Feito Maeso

primeros versos

Un Soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tal aprieto: catorce versos dicen que es Soneto, burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallára consonante, y estoy á la mitad de otro quarteto; mas si me veo en el primer terceto no hay cosa en los quartetos que me espante...

 

   Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía Versos nacidos del fuego del amor de Dios que en si tenía de Santa Teresa de Jesús   

   De Santa Teresa de Jesús
    

primeros versos

Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Aquesta divina unión, del amor con que yo vivo, hace a Dios ser mi cautivo, y libre mi corazón; mas causa en mi tal pasión ver a Dios mi prisionero, que muero porque no muero...

 

   Where is my man? Where is my man? de Ana Rossetti   

   De Ana Rossetti
    

primeros versos

Nunca te tengo tanto como cuando te busco sabiendo de antemano que no puedo encontrarte. Sólo entonces consiento estar enamorada. Sólo entonces me pierdo en la esmaltada jungla de coches o tiovivos, cafés abarrotados, lunas de escaparates...



































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