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FRANCISCO CARO


listado de poemas

 
Alejandra P

Me moriré desierta de sangres repetidas y de ti, no llegarás a tiempo, sé que no, me moriré de olvido, del blando seconal no sé vivir sin nadie que me rabie a querer hoy que nadie me rabia quiero desierta: retiraré de mí cada palabra, cada sílex, cada pobre abanico de mujer, cada...

Barcinos años

Era la ciudad de jaime gil era el solsticio, su nocturna impaciencia quien extendía un incendio de hogueras prevenidas por la cima vegetal de las terrazas eran brasa san juan y nuestros cuerpos, era la tarde en que ardían felices multitudes, ríos de cobre, jóvenes de...

El viaje sin excusa

Porque vivir es esto, un viaje sin excusa, un reto de distancias, nunca quise ser transeúnte roto en sus caminos. Sabedor de sus túneles y alfombras, de sus bifurcaciones, de sus tretas gordianas, de que nunca decreta cárcel para los buitres ni da salvoconductos, hice largo...

Llamas vino

En el móvil la luz de tu llamada, dices: mi cuarto frío… sé de un par de cuerpos leña que se anhelaron, ¿arde en la tuya mi boca recordada? Te respondo que ya, que acudo en nada, que derrito el asfalto de la tarde, que ni un hueco en la mía que no guarde ascuas, ¿sigue… la tuya...

No es el vino, mujer...

No es el vino, mujer, ni su música blanda, simplemente no visito los bares de tu cuerpo y hoy no puedo beber, hoy no puedo escribir. Yo sé que ya no somos lo que antes fuimos: dos que viven un solo calendario hoy crecen mis poemas sin tus labios tangibles, sin tus labios...

Padre

Fui con padre, llevado de su mano, a un tramo más al norte, curso arriba de octubre y el molino, serio, iba el silencio con él fue el verano un estío excesivo, seco, llano, subíamos el cauce, piedra viva; buscaba la callada, la cautiva, tristeza de su ayer republicano fue sospecha...

Porque llovía triste...

Porque llovía triste paré el Skoda al borde de tus pasos, de la acera, de tu cadera grito, de tu espalda de prisas y aguacate. Se asomó tu sorpresa por el cristal, llovía llovía y te subiste un instante tan sólo antes de que mi sed te reclamara. Que estabas empapada de la sombra de todas...

Sobre la arquitectura

De circunstancias, como susurro, como párvula brizna, mínimo debe nacer, manantial, el poema luego hacedlo crecer en la intención, forjadle tenso el ritmo, sin sofoco, que nunca se derrame ni os domine como a veces pretende, que no os tema, conducidlo sereno a su final llevándole...

Son blancas aves

Sin ninguna urgencia caen, como losas ingraves caen, son blancas aves tristes, pedazos de la piel que me creciera en los días de espuma y caen, calmada como está al fin su rebeldía son el vuelo, son lo ceremonioso, caen y en su liturgia fingen la verticalidad o la desidia...