No, yo no puedo echarle la culpa a l.
Si cuando nos casamos hubiera entendido
que no haba necesidad de tants cosas,
que no iba a pasar nada, que el suelo no se iba a resquebrajar
ni caer uuna gran tormenta cuando yo bajara y oyera mi voz.
Pero me forc, quise ser una mujer como todas,
dulce ama de casa, lavadora de ropa automtica, hacedora de sexo...
Ahora todo se rompe en mil pedazos y los cristales no estn en el suelo
estn en mi carne y me sangran; los cristales me sangran.
Mi nico recurso es escribir, all me encuentro a m misma.
Las palabras son yo. Slo escribiendo puedo verme.
Despus y antes yo no saba quien era. Ratona, marciana, luntica,
pero no un ser de este mundo, quiz el eslabn que no embona;
la pieza perdida de un rompecabezas que ya no importa.
Para concretar algo hay que perder algo,
yo estoy licundome, deshacindome para encontrar eso de adentro,
eso que soy inmensamente. La contenedora, la Coatlicue,
la duea de todo y duea de nada, la inmersa en el aire,
la mariposa, la bruja, la esposa, la madre frustada, eso soy,
tejedora de sueos, adaptada a los sueos de todos.
Araa lunar. Envidiosa de estrellas. Eso soy.
Ahora que se rompe todo, no puedo echarle la culpa a l.
Quiz... recuerdo entonces. La casa inmensa. cuando nia. El huerto.
Laura, oa, escondida detrs de un rbol con un libro robado.
Laura, y yo no respoda.
Desde all el mundo no existe, solo una nia sentada, sola...
Gritos
Mi rebelin
Por qu soy diferente?
Maldita diferencia, maldita, y t devoradora de libros,
de pinturas, eterna visitadora de museos, de cuevas, de profundidades.
Odiadora de superficies. Maldita seas, sabes? maldita seas.
S, te duelen las texturas lisas, tu superficie es agrietada,
poblada de monculos, llena de sombras.
Y no puedes tocar, no tocas. Aislada, no te aceptas,
no te integras, quieres el pene exacto para tu vagina, el exacto.
Y tu vagina crece, y tu vientre crece y te vuelves absurdamente esfrica,
mujer esferea hueca, hueca.
La sangre te corre, te corre y te vuelves roja
como la luna tocada por un sol que se va.
Se va...
Vienes t, mariposa preada de ti misma, dadora de ti misma.
Dime Dnde inventaste tus sueos?
Tus sueos globos rojos semejantes a la vida.
Dime tambin Por qu te detienes, por qu te amarras?
Agarrada de pensamientos como torres. Que esperas?
derriba las torres. No, las ventanas no bastan,
hay que tirar las torres, limpiar los vmitos,
ver cara a cara a sol.
Encantadora de serpientes qu esperas? T rastreadora de luz,
incinerada de noche, lcida estrella, ttere de Dios.
Qu esperas?
Las torres caen.
Emerges del terremoto, del agua, del sismo;
baada por el viento, inmensamente rota, unida, cicatrizada,
convaleciente, monoltica. MUJER.
Seleccin: ngel Flores y Kate Flores.