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Blanca Orozco de Mateos

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HCTOR ROSALES

 

   Acto de magia Acto de magia de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

me qued recostado en el sur con el ceo arqueando distancias y precipicios abracadabra repet por decenas en los cristales empaados la lengua de la burla escriba desafo y un duende meta la magia bajo los colchones los pasteles del infierno estaban fros y no s quin preguntaba...

 

   acudir al episodio... acudir al episodio... de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

acudir al episodio aliados a envolturas de infundios y a catlogos vencidos acudir como panales hurtados de miel aciagos casilleros de explosivos congnitos ranuras donde la confianza gast sus monedas y acudir sin ms persistiendo inclusive en la escarpada postura del presente no se...

 

   Armarios (fragmento 9) Armarios (fragmento 9) de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

Y te doy el hechizo de las eras en las doradas fechas de placidez fecunda. Y tambin el sello donde un ciervo salta entre dos cartas enviadas a regiones contrarias, equvocas. Los documentos estn aqu; puedes incluir cualquier crepsculo en estas fotos rancias y en la firma que...

 

   Cuando faltaban fusiles Cuando faltaban fusiles de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

He dormido un poco, abuelo, casi dos horas y conservo mi fusil. Me hice grande, segn dicen las tinieblas. Estuve, estoy peleando como enseaste y tengo los puos en tus puos todava. Combat contra el dolor cuando te fuiste, pero lo mat mal, porque a ratos vuelve con su armamento...

 

   Cuando faltaban fusiles   


Por Hctor Rosales    

primeros versos

He dormido un poco, abuelo, casi dos horas y conservo mi fusil. Me hice grande, segn dicen las tinieblas. Estuve, estoy peleando como enseaste y tengo los puos en tus puos todava. Combat contra el dolor cuando te fuiste, pero lo mat mal...

 

   De lo lejano De lo lejano de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

ciudad lejana sta incalculable la risa de la nieve colindando viviendas y verdes montaas del amanecer mondadas taen campanas horarias perforando el entorno de un bancoinvierno en el que tirito levemente a la espera de trenliteralargorrecorrido mientras los viajeros entreveran sus...

 

   Esta llave rota Esta llave rota de Hctor Rosales   


En la voz de Nuria del Saz    

primeros versos

Esta llave rota en el velero. El agua, tromba mutilante. Evocadoras nubes derramadas. Talado trayecto. Esta cerradura de mi alma. De: Visiones y...

 

   Experiencia de mancha Experiencia de mancha de Hctor Rosales   


En la voz de Nuria del Saz    

primeros versos

Transpir una hoja sobre el muro de las horas: qued escrita una gota de lpiz. Fue una mancha gris, una figura estrellada sin universo, de las miradas de los caminantes ajena. Iba en un mnibus. A mi lado surgi la mancha, en el vestido con flores de una mujer marchita; ella se...

 

   Faget en las plazas nuevamente Faget en las plazas nuevamente de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

uno ya sabe que estos colores de maana traen tersos arroyos donde tu rbrica orilleando augurios se traslada hay verdeoscuro que contigo habl de otros tallos con hojas flores frutas que amaste antes de que talaran los estos y ahora me cuenta que aquel roble se te parece porque...

 

   Insecticida Insecticida de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

Ocurrimos cuando venca el dilema, el acoso del desorden, las malas noticias. Nos bautizaron con un signo de interrogacin en la frente balda. En algunos casos amor encendi los signos por unos u otros extremos y el humo que se form en el espiral ahuyent por un tiempo a los...

 

   Leccin Leccin de Hctor Rosales   


En la voz de Edith Checa    

primeros versos

Hubo un antiguo liceo, unos cuadernos que forraste con las frases que ms te protegan. Y hubo invierno en aceras encogidas hacia nica puerta de colores reglamentarios. Los mnibus les hacan transfusiones a las aulas, las asignaturas se barajaban con urgencias cotidianas. Vos te...

 

   Lo mismo Lo mismo de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

y atenazado a los rituales cuando el pregn de la existencia se instala en la cpula del proceder repetido sin anlisis volver a decir buenos das cmo est Ud. y me respondern ms o menos lo mismo de las opciones exteriores que rondarn mi navo epidrmico recibir malos humores...

 

   Museo Museo de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

En este espacio qued el dolor citado, en esta misma arruga cultiv la muerte su itinerario. Aquel cuadro pertenece al Suicidio, el famoso pintor que vivi en tantos estados. Si miran a la derecha encontrarn la cocina del pnico: un ojo donde arden almanaques...

 

   No hay seales No hay seales de Hctor Rosales   


En la voz de Nuria del Saz    

primeros versos

Estuve barriendo los emblemas del otoo en la antesala de este lunes. Aroma de un clima tuyo agrupaba hojas en orquesta. Ocres letanas a la manera de un destierro. Le crecan barrotes al jardn donde te am. Quin permanece en el jadeo que la fuente rememora? No hay seales; no hay...

 

   Se prohbe Se prohbe de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

Se prohbe pegar carteles en la tarde. (Proclama el cartel, pegado a un poste tambin imperativo). En los portales yo escribo lunas nuevas y viejas. Prominentes paredes, oscuras siempre, cubren a los postes con la dificultad de hallar mis letras; despegadas letras del atardecer,...

 

   Se prohibe   


Por Hctor Rosales    

primeros versos

Se prohbe pegar carteles en la tarde. (Proclama el cartel, pegado a un poste tambin imperativo). En los portales yo escribo lunas nuevas y viejas. Prominentes paredes, oscuras siempre, cubren a los postes con la dificultad de hallar mis letras...

 

   Slo suean cuando duermen Slo suean cuando duermen de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

Mi padre tiene mil aos que reverdecidos se posan en mi hombro. Yo soy mi hijo y he nacido un poco ms tarde. Acabamos de llegar a la sustancia vivificadora del invierno, al reducto de arroz que impulsa nuestro vuelo alimentndolo. No reposamos: permanecemos detrs del mundo mecidos...

 

   Slo suean cuando duermen   


Por Hctor Rosales    

primeros versos

Mi padre tiene mil aos que reverdecidos se posan en mi hombro. Yo soy mi hijo y he nacido un poco ms tarde. Acabamos de llegar a la sustancia vivificadora del invierno, al reducto de arroz que impulsa nuestro vuelo alimentndolo...

 

   Tango Tango de Hctor Rosales   


En la voz de Nuria del Saz    

primeros versos

Canto con voz de tez daada en esta soga de papel, canto a los puertos imposibles donde vive lo que tanto nos falta, y canto para vos, hermano timonel del mismo rumbo inmundo en que nos toc perder. Canto con la rebelda diezmada en los versos que la nada no acab de roer. De:...

 

   Temprano dolor Temprano dolor de Hctor Rosales   


En la voz de Nuria del Saz    

primeros versos

Precocidad maldita, dijera bajo el parral, en el patio dominado por lucero el anciano interpretando mi tensa vigilia. Las luces vegetales eran nios durmiendo arriba, en redondas gravedades negras. Precocidad maldita, tena razn. El otoo ya me estaba doliendo. De: Visiones y...

 

   terminar el frenes de nen.... terminar el frenes de nen.... de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

a Nelson Marra terminar el frenes de nen los lagartos incendiados la exigencia y el mudo programa de radio terminar la coreografa del chubasco el libro sin letras la escalera el dilogo violeta entre rayuelas y quedar algo que decir y habr una desazn soldada muy adentro un...

 

   Tiempo encendido   


Por Hctor Rosales    

primeros versos

Para que la incisiva lontananza retornara a siestas de adoquines y encontrase de mis ojos aquellos acuosos asilos de jazmn y bandonen. All, en la madrenuestra calle que enfoc al firmamento a travs del tajo de un muro abatido. Donde toman todava sales extranjeras los das sin vivaces sustancias ni pulmones trotamundos...

 

   un caracol ya basta un caracol ya basta de Hctor Rosales   


En la voz de Hctor Rosales    

primeros versos

A Julio Ricci un caracol ya basta para contagiar de lentitud el tallo por el que viaja y adems expandir su influencia paulatina en ramas hojas corolas la planta toda hay situaciones en que por rostro de extrao viandante hallamos un rictus forzado atajando el malestar que pugnaba...




OTROS POETAS EN LA VOZ DE HCTOR ROSALES



   Amanece lloviendo... Amanece lloviendo... de Csar Vallejo   

De Csar Vallejo
    

primeros versos

Amanece lloviendo. Bien peinada la maana chorrea el pelo fino. Melancola est amarrada; y en mal asfaltado oxidente de muebles hindes, vira, se asienta apenas el destino. Cielos de puna descorazonada por gran amor, los cielos de platino, torvos de imposible. Rumia la majada y se...

   Camino bajo el sol Camino bajo el sol de Sal Prez Gadea   

De Sal Prez Gadea
    

primeros versos

Camino bajo el sol, los pensamientos quemados por la luz de un claro da. Una rueda descansa en mis ideas, una grieta el amor abre en s mismo: tierra roja hasta ser sangre quemada, verde horizonte de escarpada loma sobre el cansancio de algn mal antiguo...

   Cancin del despojado Cancin del despojado de Vicente Basso Maglio   

De Vicente Basso Maglio
    

primeros versos

Alsame el oleaje; la dura sal aparta Del suelo de la mar... Abiertos sobre msicas Llevemos estos rudos das de grandes mstiles Hacia donde abrazamos las alegres cinturas! Marineros llegados a los pozos azules Se ponen a soar sobre el viejo ancladero... Y despus de dorarlo, como al trigo maduro...

   Cancin sin alas Cancin sin alas  de Rafael Olivares Figueroa   

De Rafael Olivares Figueroa
    

primeros versos

Pelota de hilo: las lenguas en tu hilo van a enredarse. (Ruede la pelota, ruede, fuerza es que as se desate!) Soaba la caracola que tena presos los mares, y el arroyo le deca: Asmate a mis cristales . Se rompi la caracola. El arroyo sec el aire. Pobre cancin, que no tiene alas para remontarse!...

   Cielo de la gaviota Cielo de la gaviota  de Arturo Torres Rioseco   

De Arturo Torres Rioseco
    

primeros versos

Esta triste gaviota desolada, sonora de silencios y de viajes, nieve de espumas y oro de oleajes, prodigiosa de fuegos coronada, vuela como una nia atormentada entre claros cristales y mirajes, tristeza congelada en los paisajes, de alguna playa ausente y destrozada...

   Cuando regrese a la casa que habit tu hermosura... Cuando regrese a la casa que habit tu hermosura... de Sal Ibargoyen   

De Sal Ibargoyen
    

primeros versos

Cuando regrese a la casa que habit tu hermosura, antes que yo mis castigados pies querrn llegar, y peinar los cabellos no segados por el tiempo y quitar de mis ropas las lluvias que el viento sec. Las mismas letras formarn el nombre de esta calle...

   Decimos: no hay paz Decimos: no hay paz de Jos Ramn Medina   

De Jos Ramn Medina
    

primeros versos

Decimos: no hay paz, no hay descanso para estas pobres manos, para estos pies con prisa, para este pecho solo. Y t callas, solemne, en tu grandeza. Decimos: estas horas suenan a tiempo muerto, las hojas del verano recuerdan la tristeza, y no hay un csped nuevo para echarnos a andar sin marchitar la carne...

   El vrtigo El  vrtigo de Eduardo Cote Lamus   

De Eduardo Cote Lamus
    

primeros versos

Todo se va cayendo, todo es piedra, molino que cambia aire por harina como el hombre es igual a lo que anhela. Todo se va cayendo, todo es plomo que cae ceniciento por la piel. Y todo va cayendo al miedo. Alguien usa la voz como perfume: cae sobre su sombra y la destruye, cae envuelto de pasin sobre sus pasos...

   El amor empieza... El amor empieza... de Roberto Juarroz   

De Roberto Juarroz
    

primeros versos

El amor empieza cuando se rompen los dedos y se dan vuelta las solapas del traje, cuando ya no hace falta pero tampoco sobra la vejez de mirarse, cuando la torre de los recuerdos, baja o alta, se agacha hasta la sangre. El amor empieza cuando Dios termina Y cuando el hombre cae,...

   El pie en la arena El pie en la arena de Vicente Aleixandre   

De Vicente Aleixandre
    

primeros versos

El pie desnudo. Slo su huella; slo el leve trasunto. Aqu el perfume estuvo. Quin pudiera seguirte, aire que un da arrebataste la ltima sospecha de una carne! Huella desnuda, intacta. Plinto de mi deseo, donde hoy se yergue entera la irrenunciable estatua. De: Sombra del...

   El sol El sol de Vicente Aleixandre   

De Vicente Aleixandre
    

primeros versos

Leve, ingrvida apenas, la sandalia. Pisadas sin carne. Diosa sola, demanda a un mundo planta para su cuerpo, arriba solar. No cabellera digis; cabello ardiente. Decid sandalia, leve pisada; decid slo, no tierra, grama dulce que cruje a ese destello, tan suave que la adora cuando...

   El sur del ocano El sur del ocano de Pablo Neruda   

De Pablo Neruda
    

primeros versos

De consumida sal y garganta en peligro estn hechas las rosas del ocano solo, el agua rota sin embargo, y pjaros temibles, y no hay sino la noche acompaada del da, y el da acompaado de un refugio, de una pezua, del silencio. En el silencio crece el viento con su hoja nica y...

   Era un viento infantil... Era un viento infantil... de Pedro Piccatto   

De Pedro Piccatto
    

primeros versos

Era un viento infantil, era una aurora en alas, era una prisa pura y sin deleite, era un dibujo hablando para el agua, era el agua tocada y no tocada, el agua sin comienzo, azul, velada, el agua entre rumores. Era un solo de naranja persiguiendo el mapa areo de las mariposas...

   Esquina con flauta Esquina con flauta de Julio Barrenechea   

De Julio Barrenechea
    

primeros versos

Tocan las sombras del ciego y sale luz de la flauta. Brilla el filo de la esquina gracias a la luz que canta. Para la pena se fuma y el ciego fuma en la flauta. Su cancin es en la noche, una lucecilla blanca. Msica triste, encendida en el final de la flauta. (Por la noche de los cielos se enciende la luna blanca...

   Hay mensajes cuyo destino es... (Poesa vertical VI - 3) Hay mensajes cuyo destino es...  (Poesa vertical VI - 3) de Roberto Juarroz   

De Roberto Juarroz
    

primeros versos

Hay mensajes cuyo destino es la prdida, palabras anteriores o posteriores a su destinatario, imgenes que saltan del otro lado de la visin, signos que apuntan ms arriba o ms abajo de su blanco, seales sin cdigo, mensajes envueltos por otros mensajes, gestos que chocan contra la...

   He encontrado el lugar justo... He encontrado el lugar justo... de Roberto Juarroz   

De Roberto Juarroz
    

primeros versos

He encontrado el lugar justo donde se ponen las manos, a la vez mayor y menor que ellas mismas. He encontrado el lugar donde las manos son todo lo que son y tambin algo ms. Pero all no he encontrado algo que estaba seguro de encontrar: otras manos esperando las mas. Seleccin:...

   Invitacin al arpa Invitacin al arpa de Rafael Alberti   

De Rafael Alberti
    

primeros versos

1 Lejos, lejos. Adonde las estancias olvidan guantes de polvo y las consolas suean prpados y nombres ya idos. Un sombrero se hasta y unos lazos sin bucles se cansan. Si las violetas se aburren, es porque estn nostlgicas de moar y abanicos. Lejos, ms lejos. A los cielos rasos...

   Jornada de trabajo Jornada de trabajo de Sal Prez Gadea   

De Sal Prez Gadea
    

primeros versos

Sobre las moradas pasa la luz rasante del despertar. El cuarzo de la profundidad se desnuda en las orillas para vestir las ropas del residuo. Se levanta la custodia del sueo, los das pasan a la calle de quien paga, al plato de sal de cada vientre, al cido en el metal de los andenes...

   La casa entre los robles La casa entre los robles     de Hctor Rojas Erazo   

De Hctor Rojas Erazo
    

primeros versos

A un ruido vago, a una sorpresa en los armarios, la casa era ms nuestra, buscaba nuestro aliento como el susto de un nio. Por sobre los objetos era un tibio rumor, una espina, una mano, cruzando las alcobas y encendiendo su lumbre furtiva en los rincones. El sonido de un hombre, el retrato, el reflejo del aire...

   La flauta de nix La flauta de nix de Augusto Arias   

De Augusto Arias
    

primeros versos

Sentir como el perfume de las cosas ya idas: que se prolonga el eco de la fuente callada que se pierden las rosas y las hojas cadas y se esfuma el instante de la aurora apagada... La vida va quedando en el camino largo... de la vendimia loca la rosa deshojada, la evocacin sincera para el minuto amargo...

   La muerte absoluta La muerte absoluta de Manuel Bandeira   

De Manuel Bandeira
    

primeros versos

Morir morir de cuerpo y de alma. Completamente... Morir sin dejar el triste despojo de la carne, la exange mscara de cera rodeada de flores, que se pudrirn felices! en un da, baada de lgrimas nacidas menos de la nostalgia que del espanto de la muerte. Morir sin dejar siquiera un alma errante camino del cielo...

   La segunda oportunidad La segunda oportunidad de Rolando Faget   

De Rolando Faget
    

primeros versos

Quin te diera el ayer nuevo sin uso quin te dijera es tuyo ahora todo el tiempo que usaste irreflexivamente para no arrepentirte de haberlo malgastado para construir de veras para no ir deshaciendo. Quin te diera el ayer un cielo entero la luz de los domingos en verano el agua, el...

   La tristeza es un don... La tristeza es un don... de Mario Benedetti   

De Mario Benedetti
    

primeros versos

La tristeza es un don / cosecha al paso contricin prometida en otro instante o presagio de sombras y no obstante no es penuria ni abismo ni fracaso si la tristeza es don no es don escaso cuando acude a la noche del amante o se enfrenta a la muerte...

   Lejos la ciudad lejos Lejos la ciudad lejos de Juan Cunha   

De Juan Cunha
    

primeros versos

Lejos la ciudad lejos Lejos su absurda rueda dura girando sin sentido Ah la ciudad sin pjaros libres ni horizontes Y tan slo en lo ms alto de las torres un poco de ansia del cielo La ciudad que es una hlice vaca enloquecida de movimiento Ah la ciudad que cierra el alma con sus fras sucias manos...

   Lo inasible Lo inasible de Liber Falco   

De Liber Falco
    

primeros versos

Qu me dio Dios para gastar, qu?, que no entiendo. Esta alegra, esta tristeza, dadme para gastarla un mar. Dadme la vida, padre, t, dadme la muerte. Dadme el tiempo ido y dadme el que vendr. Dadme cantar y cantando verterme como un ro, por estas calles hacia el mar. De: Das y...

   Los potros Los potros  de Fernn Silva Valds   

De Fernn Silva Valds
    

primeros versos

Son cuatrocientos potros trotando, trotando, trotando. Van como una tormenta hecha de un trueno largo y de una nube parda ; los cuatrocientos potros casi todos de pelos oscuros van como una tormenta con relmpagos tordillos blancos. Jinetes en caballos ha tiempo arrocinados...

   Luego Luego de Rolando Faget   

De Rolando Faget
    

primeros versos

cada casa encontrada toda calle que tenga un nombre antiguo sol / retama la madreselva an cierta capilla el fino atardecer del arrabalde crepusculea an y hay sol entero ardiente invierno pueblo aquestas gentes aquel la hermana aquel la ro comarca de sol de invierno hirviente...

   Meloda de darnos Meloda de darnos de Pedro Piccatto   

De Pedro Piccatto
    

primeros versos

Meloda de darnos la sagrada meloda de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta...

   Morada terrestre Morada terrestre de Jorge Carrera Andrade   

De Jorge Carrera Andrade
    

primeros versos

Habito un edificio de naipes, una casa de arena, un castillo en el aire y paso los minutos esperando el derrumbe del muro, la llegada del rayo, el correo celeste con la final noticia, la sentencia que vuela en una avispa, la orden como un ltigo de sangre dispersando en el viento una ceniza de ngeles...

   Motivo baado de luna Motivo baado de luna de Stella Sierra   

De Stella Sierra
    

primeros versos

El viento peina la sombra que se ha mojado de luna. La luna besa la huella de su esperanza desnuda. Media luna de los vientos, media luna de la espuma.....! (La sombra dej olvidado su peine de media luna....!) En el cliz de un lucero una ojera azul fulgura. El viento peina la sombra que se ha mojado de luna...

   Mujer y perros Mujer y perros  de Sebastin Salazar Bondy   

De Sebastin Salazar Bondy
    

primeros versos

Recuerdo en Lima una mujer, una cansada sombra de pordiosera que juntaba perro a perro como los frutos de su vientre. Eran canes de paso, animales manchados, negros, hoscos, melanclicos hijos que la escuchaban en el suelo y laman su mano agradecidos de una llaga, un harapo mejor, un simple hueso...

   Otoo Otoo de Carlos Martn   

De Carlos Martn
    

primeros versos

Arregla los papeles. Es ya tiempo. No temas al rigor del invierno. An hay fuego. Arde un rescoldo de amor y al fulgor de la tarde nacen an los besos, los poemas. Despus de todo, mira, no importa, hemos vivido al borde cotidiano del asombro, una mirada basta, la voz con que te nombro basta para olvidar la muerte...

   Palabras a mi tierra Palabras a mi tierra de Sal Prez Gadea   

De Sal Prez Gadea
    

primeros versos

Hoy miro con mis antiguos ojos este lugar donde pas la infancia. Tierra inmaterial tejida y sola que combate a la muerte con miradas. Tantos aos cruzaron, tantas lluvias cavaron el jardn de esta llorada, de esta querida al fin tierra sin dueo, montn sobre montn, que ya no es nada. Djame poner la frente sobre el polvo...

   Para cuando el jacinto... Para cuando el jacinto... de Pedro Piccatto   

De Pedro Piccatto
    

primeros versos

Para cuando el jacinto encienda el aire y la sangre desdee su hora mala, el agua fcil de estas evidencias: El agua fcil de estas evidencias para cuando no creas. (EVIDENCIAS, I) De: Las...

   Realidad Realidad  de Enrique Casaravilla Lemos   

De Enrique Casaravilla Lemos
    

primeros versos

De cuando en cuando voy a ver los dragones de la tristeza mohosos y llenos de aos! Viven dentro de una quinta maravillosa, (cuya historiaslo los libros de cuentos saben explicar) Ms all de las verjascasi circulares, de una quinta oculta y secreta: plateados y verdosos, invictos y pausados!...

   Seguro pensamiento Seguro pensamiento de Eugenio Florit   

De Eugenio Florit
    

primeros versos

Estas noches as basta la luna que redonda en su luz sube a los altos cielos sin prisa, tan segura, de brillar y morir para maana volver sobre este cielo en que la vemos. No basta, a veces, con mirar un rbol estas noches as, trmulo y solo, tan seguro de hojas y de pjaros y de un beso del sol a la maana; de renacer a cada primavera...

   Soliloquio de la desconocida Soliloquio de la desconocida de Roberto Ibez   

De Roberto Ibez
    

primeros versos

Hacia una soledad que no lastime, desando con mis lgrimas el viento. Inocente y odiada, me prohbo la pequea alegra de un jilguero o el rumor de una abeja distrada, ya nunca ms abeja entre mis dedos. Un caballo me mira para siempre. Lacra en mis pies su lengua un perro ciego. Me ve una hoja y piensa en el otoo...

   Su voz Su voz de Flavio Herrera   

De Flavio Herrera
    

primeros versos

Esa voz de pjaro equvoco entre pjaro y recuerdo... El buche, herido de aurora. la pluma, azul de distancia. Si pjaro... o si recuerdo, gloria ilesa de agua pura con sol, msica del alba. Armona sin clausura. De: Palo Verde: Ella en Hai Kais

   Una campana... Una campana... de Pedro Piccatto   

De Pedro Piccatto
    

primeros versos

Una campana y tres calandrias toman mi corazn, (ste slo de aljaba) y lo reparten: mitad para la nia y el anillo algo para la estatua y la limosna, y lo dems al naranjal y al viento. (MALVA VI) De: Las...

   Vaivn de la ternura... (Poesa Vertical XII -33) Vaivn de la ternura... (Poesa Vertical XII -33) de Roberto Juarroz   

De Roberto Juarroz
    

primeros versos

Vaivn de la ternura, que llega o se retira como el sueo en un nio, manejando distancias que se acortan o alargan sin cambiar de medida. El encuentro y la separacin usan el mismo espacio, que despierta a veces hacia un lado y a veces hacia el otro, como un hombre en su lecho,...

   Y nunca te cant... Y nunca te cant... de Juan Lozano y Lozano   

De Juan Lozano y Lozano
    

primeros versos

Y nunca te cant! Con graves palabras me dirs: Yo no te inspiro . No, no es que falte inspiracin, t sabes, es que las cosas que a decirte aspiro son de aquellas tan hondamente suaves que, menos que una voz, son un suspiro...

   Y t amor mo... Y t amor mo... de Carlos Barral   

De Carlos Barral
    

primeros versos

Y t amor mo, agradeces conmigo las generosas ocasiones que la mar nos deparaba de estar juntos? T te acuerdas, casi en el tacto, como yo, de la caricia intranquila entre dos maniobras, del temblor de tus pechos en la camisa abierta cara al viento? Y de las tardes sosegadas,...



OTROS POETAS EN VIDEO POR HCTOR ROSALES



 

   Cuando regrese a la casa que habit tu hermosura... Cuando regrese a la casa que habit tu hermosura... de Sal Ibargoyen   

   De Sal Ibargoyen
    

primeros versos

Cuando regrese a la casa que habit tu hermosura, antes que yo mis castigados pies querrn llegar, y peinar los cabellos no segados por el tiempo y quitar de mis ropas las lluvias que el viento sec. Las mismas letras formarn el nombre de esta calle...

 

   La tristeza es un don... La tristeza es un don... de Mario Benedetti   

   De Mario Benedetti
    

primeros versos

La tristeza es un don / cosecha al paso contricin prometida en otro instante o presagio de sombras y no obstante no es penuria ni abismo ni fracaso si la tristeza es don no es don escaso cuando acude a la noche del amante o se enfrenta a la muerte...

 

   Luego Luego de Rolando Faget   

   De Rolando Faget
    

primeros versos

cada casa encontrada toda calle que tenga un nombre antiguo sol / retama la madreselva an cierta capilla el fino atardecer del arrabalde crepusculea an y hay sol entero ardiente invierno pueblo aquestas gentes aquel la hermana...

 

   Meloda de darnos... Meloda de darnos... de Pedro Piccatto   

   De Pedro Piccatto
    
    Colaboracin: Juan Pablo Pedemonte

primeros versos

Meloda de darnos... la sagrada meloda de darnos. Ese es el gran acierto de las almas. Es llevar para siempre en nuestra vida el esplendor abierto de una fruta. (NGEL AMARGO, VI) De: Las anticipaciones

 

   Para cuando el jacinto... Para cuando el jacinto... de Pedro Piccatto   

   De Pedro Piccatto
    
    Colaboracin: Juan Pablo Pedemonte

primeros versos

Para cuando el jacinto encienda el aire y la sangre desdee su hora mala, el agua fcil de estas evidencias: El agua fcil de estas evidencias para cuando no creas. (EVIDENCIAS, I) De: Las anticipaciones

 

   Y t amor mo... Y t amor mo... de Carlos Barral   

   De Carlos Barral
    

primeros versos

Y t amor mo, agradeces conmigo las generosas ocasiones que la mar nos deparaba de estar juntos? T te acuerdas, casi en el tacto, como yo, de la caricia intranquila entre dos maniobras, del temblor de tus pechos en la camisa...




PGINA DEDICADA A HCTOR ROSALES EN PALABRA VIRTUAL



 

   PALABRACAIDISTA   NUEVO





LIBROS EN PDF DE HCTOR ROSALES EN PALABRA VIRTUAL



 
  Desvuelo   
 

 
  Cuatro postales de Suecia (plaquette)   
 

 
  Visiones y agonas   
 

 
  Doce epigramas a mano (plaquette)   nuevo
 

 
  Cuatro poemas inditos (plaquette)   nuevo
 

































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