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listado de poemas por primeros versos letra y

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623 poemas con la letra "y"

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La cautiva de José de Espronceda
Ya el sol esconde sus rayos, el mundo en sombras se vela, el ave a su nido vuela. Busca asilo el trovador. Todo calla: en pobre cama duerme el pastor venturoso: en su lecho suntüoso se agita insomme el señor. Se agita; mas ¡ay! reposa al fin en su patrio suelo; no llora en mísero duelo ...
La vuelta de la aldea de José Rosas Moreno
Ya el sol oculta su radiosa frente; melancólico brilla en occidente su tímido esplendor; ya en las selvas la noche inquieta vaga y entre las brisas lánguido se apaga el último cantar del ruiseñor. ¡Cuánto gozo escuchando embelesado ese tímido acento apasionado que en mi niñez oí! ...
Es tu sonrisa de Leopoldo Panero
Ya empieza tu sonrisa, como el son de la lluvia en los cristales. La tarde vibra al fondo de frescura, y brota de la tierra un olor suave, un olor parecido a tu sonrisa. Un pájaro se posa entre el ramaje, y comienza a cantar tu sonrisa, y a mover tu sonrisa como el sauce como el aura de abril; la lluvia roza ...
Ya en desnudez total de Idea Vilariño
Ya en desnudez total extraña ausencia de procesos y fórmulas y métodos flor a flor, ser a ser, aún con ciencia y un caer en silencio y sin objeto. La angustia ha devenido apenas un sabor, el dolor ya no cabe, la tristeza no alcanza. Una forma durando sin sentido, un color, un estar por estar ...
Celebración de la memoria (XII) de Jorge Ruiz Dueñas
Ya en e viento el águila pescadora torna a su naturaleza Un grifo solar vigila el secreto de las islas
La crucifixión de Santiago Azar
Ya en la cruz los tres condenados ingresaban a sus últimos suspiros. El obrero que estaba a la izquierda del poeta, que agonizaba en su propia cruz, le decía: Acuérdate de mí y canta, cuando estés en el infierno, la saliva de la injusticia con la que nos besaron cada día . ...
Espantapájaros de Rafael Alberti
Ya en mi alma pesaban de tal modo los muertos futuros que no podía andar ni un solo paso sin que las piedras revelaran sus entrañas. ¿Qué gritan y defienden esos trajes retorcidos por las exhalaciones? Sangran ojos de mulos cruzados de escalofríos. Se hace imposible el cielo ...
Allá ella, abandonada de Alejandro Aura
Ya entiendo: la ciudad vivirá más que yo que la he amado. Allá ella, abandonada. Su corazón será un inmenso cacto, cubierto de primores y de muertos. 5 Sin embargo me iré a hacer otras ciudades; por un leve tiempo dejarás de importarme; aunque me vaya te estaré haciendo...
Elegía del cometa Halley de Rafael Alberti
Ya era yo lo que no era, cuando apareció el cometa. Del mar de Cádiz, Sofía, saltaba su cabellera. ¡Ay, quién se la peinaría! Con un escarpidor fino salí a la ribera mía. ¡Suéltale la cauda, madre, que se la peine Sofía! Ya era yo lo que no era. De: Marinero en tierra
Razón de amor (I) de Pedro Salinas
Ya está la ventana abierta. Tenía que ser así el día. Azul el cielo, si, azul indudable, como anoche le iban queriendo tus besos. Henchicha la luz de viento y tensa igual que una vela que lleva el día, velero, por los mundos a su fin: porque anoche tú quisiste que tú y yo nos embarcáramos ...
Febrero en La Azucena de José Coronel Urtecho
Ya está seco el camino del río al valle y secos los senderos. Ya el río enseña el espinazo de piedra de su raudal como un potrillo flaco la fila de sus vértebras Ya un friso oscuro marca en los paredones de la orilla el nivel que alcanzó la crecida en el invierno Ya brilla el sol en los bancos de arena ...
Sazón de María Victoria Atencia
Ya está todo en sazón. Me siento hecha, me conozco mujer y clavo al suelo profunda la raíz, y tiendo en vuelo la rama, cierta en ti, de su cosecha. ¡Cómo crece la rama y qué derecha! Todo es hoy en mi tronco un solo anhelo de vivir y vivir: tender al cielo, erguida en vertical, ...
Ya estáis aquí, creyentes… (El sueño de las escalinatas 3) de Jorge Zalamea
Ya estáis aquí, creyentes, en torno mío, poblando las escalinatas. Y va a ser posible abrir la audiencia, pues otras gentes de vuestra misma condición contradicha han venido de todos los rumbos: ora por sobre las sobresaltadas praderas marítimas; ora traspasando...
Ya estamos en combate de Raúl Gómez García
Ya estamos en combate. Por defender la idea de todos los que han muerto. Para arrojar a los malos del histórico Templo. Por el heroico gesto de Maceo, Por la dulce memoria de Martí. En nuestra sangre hierve el hado azaroso De las generaciones que todo lo brindaron, En nuestros...
Amanecer de Ernesto Cardenal
Ya están cantando los gallos. Ya ha cantado tu gallo comadre Natalia ya ha cantado el tuyo compadre Justo. Levántense de sus tapescos, de tus petates. Me parece que oigo los congos despiertos in la otra costa. Podemos ya soplar un tizón - Botar la bacinilla. Traigan un candil para vernos las caras. ...
Retrato de un desconocido (2) de Francisco Rodríguez Barrientos
Ya estás viejo o, al menos, dominado por la fatiga. Aprendiste a ser indiferente y algo has penetrado en los acogedores laberintos de una resignación largamente buscada. El tiempo pasó como lo esperabas y envejeciste lamentándolo. Detestas los sentimientos demasiado intensos, ...
Teatro de Rafael Alcides Pérez
Ya esto se acabó. Vestido de rey él sigue tomando baños de sol en la terraza, y un periodista extranjero, alguien desconocedor de las magias del difunto, diría equivocadamente que a pesar de sus achaques el enfermo resiste. Pero tú y yo, Señor, sabemos que esto se acabó, ...
El paseo solitario de Manuel Magallanes Moure
Ya estoy solo, mi amor. Tras el penoso ascender por atajos y quebradas domino la extensión del mar ruidoso, cuyas olas se rompen en cascadas al pie del farellón en que reposo. El mar, la soledad... Allá la ardiente fulguración del sol que ya declina, y abajo un remover de espuma hirviente ...
Condenado de Jesús Munárriz
Ya ha vivido lo que tenía que vivir. Por lo que aún pueda quedarle, nadie ni él, daría nada. Es sólo lo que resta de un hombre, su desecho. En sus ojos velados, resignación, hastío, indiferencia. En el fondo, miedo. No sólo...
Ya hay un español que quiere... de Antonio Machado
Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, entre una España que muere y otra España que bosteza. Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón.
Llorarte es bueno de Sabeli Ceballos Franco
Ya he llorado hasta sentirme viva Me he comido de dolor hasta los dientes Llorarte, sí pero lamiendo el mundo Amarte, sí y llorar de amor por eso Llorar sin religión sobre una biblia de lágrimas He pensado demasiado en lo que te falta y me sobra Lloro sin querer, como si hubiesen motivos ...
La mariposa de Claribel Alegría
Ya la ceiba no existe derrumbaron mi ceiba se hicieron añicos los espejos eché a secar mi Río y se escondió la luna. Estoy vacía de deseos mi espada en su estuche de satén. ¿Por qué ahora por qué busca seducirme la poesía? Entró por la ventana y se posó en mi mano la miré ...
Nana de negra-flor de Rafael Alberti
Ya la flor de la noche duerme la nana, con la frente caída y las alas plegadas. Negra-flor, no despiertes, hasta que la alborada te haga flor del corpiño de la mañana. Negra-flor, no despiertes, hasta que el aire en su corpiño rosa te haga de encaje. De: Marinero en ...
La defensa de pan (III) de Francisco Antonio Gavidia
Ya la naturaleza Borra en su inmenso libro esto: lo natural; Se mete en los salones, y sale con humitos Y con tufos... de gas. ¡Muy bien! Ya tus canarios no volarán sin trabas cuando los dejes ir; no; tomarán su sastre, y se irán afeitados de donde Peregrín. Ya en las selvas, un tiempo Pobladas ...
A Julia de Burgos de Julia de Burgos
Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga porque dicen que en verso doy al mundo tu yo. Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos. La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz; porque tú eres ropaje y la esencia soy yo; y el más profundo abismo...
A Julia de Burgos de Julia de Burgos
Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga porque dicen que en verso doy al mundo tu yo. Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos. La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz; porque tú eres ropaje y la esencia soy yo; y el más profundo abismo se tiende entre las dos. ...
Paisaje de Maricruz Patiño
Ya lleva el viento su canción por el valle y en la rama estalla una flor de plumas con su canto batir de alas en el silencio de la campana Son casi las seis y en el árbol los pájaros tienen una fiesta. De: Del mundo y otros cielos. 2004
En el barrio de Evaristo Carriego
Ya los de la casa se van acercando al rincón del patio que adorna la parra, y el cantor del barrio se sienta, templando, con mano nerviosa la dulce guitarra. La misma guitarra, que aún lleva en el cuello la marca indeleble, la marca salvaje de aquel despechado que soñó el degüello del rival ...
El alfanje secreto (XII) de Santos Domínguez Ramos
Ya los músicos ciegos, con su salmodia oscura, cruzan lentos la Puerta del Leproso. El estuco dudoso de la tarde se enfría en las copas de oro del salón del visir. Y por los muladares que muerde un viento antiguo la sombra extiende el velo balsámico del sueño. ...
Carta de Salomón de la Selva
Ya me curé de la literatura. Estas cosas no hay cómo contarlas. Estoy piojoso y eso es lo de menos. De nada sirven las palabras. Está haciendo frío por unas razones muy sencillas que no recuerdo ahora. Tal vez porque es invierno. Unos libros forrados que hallarás en mi casa explican con lucidez ...
Despedida (2) de Gabriela Mistral
Ya me voy porque me llama un silbo que es de mi Dueño, llama con una inefable punzada de rayo recto: dulce-agudo es el llamado que al partir le conocemos. Yo bajé para salvar a mi niño atacameño y por andarme la Gea que me crió contra el pecho y acordarme, volteándola, ...
Amor no es... de Laura Victoria
Ya ni versos escribo, sólo queda este soñar de lágrimas teñido, y una queja distante en el olvido azul lejano de tu voz de seda. Amor no es, es algo que remeda la desmembranza del rosal caído, donde ya ni las sombras hacen nido, ni el viento en rondas de cristal enreda. ...
Monólogo de Gonzalo Guerrero de Agustín Labrada Aguilera
Ya no advierto la espuma si al besar mi canoa bifurca mis destinos en el agua, ni el agua que ha tensado la leyenda, desde esta incertidumbre hasta esos naranjales donde rugen los puertos y late Andalucía. Si hubiese muerto allá sería una piedra anónima, dispersa en la metáfora del Tajo, ...
A un lejano grillo de Conrado Nalé Roxo
Ya no entiendo tu voz, músico de oro que fue en mi corazón joya del día hoy que es corona de mi frente fría de aves nocturnas el doliente coro. Otros dicen que aún oyen tu sonoro alegro juvenil, como solía, en la hoja verde en que la mano mía te colocó con natural...
Adolescencia de Jorge Robledo Ortiz
Ya no eres una niña. Ya la vida te ha enseñado a fingir. Ya no es sencilla y simple tu balaca De seda azul turquí. Las trenzas, que tenían la estatura De tu propio candor, Cedieron su lugar al caprichoso Peinado del amor. Ya se inicia en tus Ojos algo triste. No son aquel cristal Donde se reflejaba tu pureza ...
Mil novecientos sesenta y cuatro (1964) de Jorge Luis Borges
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado. Ya no compartirás la clara luna ni los lentos jardines. Ya no hay una luna que no sea espejo del pasado, cristal de soledad, sol de agonías. Adiós las mutuas manos y las sienes que acercaba el amor. Hoy sólo tienes la fiel memoria..
Angel en marea alta de René Chacón Linares
Ya no extraño la guerra blasfema de tus miradas. Aprendí a naufragar, en la marea alta de mis piernas. Comprendí que el caracol de tus labios era un indolente océano. Después de todo, me agrada sentir que en la cotidianidad, no aparece el borde de tu talle. Y el fantasma de tus ansias, no ataca ...
Vino negro de Dulce María Loynaz
Ya no hablaré más nunca: Seré menos que el cisne, no dando a la vida ni el último acento. Más que la tierra voy a ser callada, y humilde y triste. Para siempre estoy llena de silencio como vaso colmado de un vino amargo y negro...
Pero ya no hay locos de León Felipe
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto y... ni en España hay locos. Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo. Oíd... esto, historiadores... filósofos... loqueros... Franco... ...
Principio y fin de Alfonso Quijada Urías (Kijadurías)
Ya no importan principio ni fin. Una palabra encierra al universo. Toda la luz del sol se concentra en un rayo. Cuando vibra un electrón todo el universo...
Dejando de amar de Concha García
Ya no le digo te quiero a nadie, he perdido el sur del vestido y las costuras se abren, parezco una tela inflexionada, una rota lana. Me río de tanta lluvia, a veces el aliento es iracundo y lunático, la frescura y el atrevimiento se han hecho detritus, pondero por eso todo amor deshilachado, ...
Dejando de amar de Concha García
Ya no le digo te quiero a nadie, he perdido el sur del vestido y las costuras se abren, parezco una tela inflexionada, una rota lana. Me río de tanta lluvia, a veces el aliento es iracundo y lunático, la frescura y el atrevimiento se han hecho detritus, pondero por eso todo amor deshilachado, ...
Ciudad caída de Ana Istarú
Ya no me duelas más, agosto deshojado, que me atraviesa tu áspera cabalgata roja. Amor -qué rara herida de rabiosos relámpagos-. Como un terrorista glorioso me has tomado. Dulce fardo...
La palabra palabra de Marisa Trejo Sirvent
Ya no podemos poetas fingir demencia inventar frases célebres, tratar de ser auténticos, taladrar las palabras cada vez más vacías, sin la fuerza que tiene la palabra palabra. Palabra que es inútil terror, araña, bomba, siglo veinte.. Tuxtla Gutiérrez, 1983. ...
Patria perdida de Saúl Ibargoyen
Ya no puedo volver ¿cuál es mi patria? Me han pedido que descanse el corazón que resucite la insistencia lograda tenazmente que reitere mi atención por el perfume de las pálidas estrellas imprevistas. En el principio de las huellas allá lejos permanecen un símbolo enfermo ...
Mejor el respiro de Sonia Silva Rosas
Ya no quiero dormir, no deseo buscar entre los rescoldos de la noche la máscara del día siguiente ni darle tranquilidad a mi espíritu; para mí la paz es ajena, no la conozco, nunca la he visto y no pretendo encontrarla cerrando mis párpados. ¿Qué de bueno puede tener eso de permanecer ...
Ya no sabes qué hacer... de Antonio Porchia
Ya no sabes qué hacer, ni cuando te vuelves un niño. Y es triste el ver a un niño que ya no sabe...
La vida retirada de Julio Martínez Mesanza
Ya no salgo de casa. Otros no salen después de haberlo visto todo; en cambio, yo me encierro después de no ver nada, o sólo las estrechas pasarelas, las altas pasarelas pavorosas.
Adiós a Hölderlin de Gonzalo Rojas
Ya no se dice oh rosa, ni apenas rosa sino con vergüenza; ¿con vergüenza a qué?, ¿a exagerar unos pétalos, la hermosura de unos pétalos? Serpiente se dice en todas las lenguas, eso es lo que se dice, serpiente para traducir mariposa porque también la frágil está proscrita del paraíso. ...
Ya no sentís timbres... de Carmen Naranjo
Ya no sentís timbres escándalos de otras puertas timideces de toses tartamudeos de orgías. Ya no sentís nada. De silencios te has hecho para presentir ajetreos de porvenires duros. Y cuando te digo fiesta de momentos alegrías eternas te sumergís en páginas de mañanas para abrir tus ojos ...