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listado de poemas por primeros versos letra t

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849 poemas con la letra "t"

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Poema muro de Nora Méndez
Te coloco humano Ante mi amor Y te concedo un último deseo Caracoles transitando En imprudentes caravanas Una pose de amor No inventariada Pero insisto en repasar Tus corbatas Ese miedo estrafalario Y como por descuido Dejo caer junto al látex La más hermosa de mis críticas Lo sé, ...
Ego sum lux de Rogelio Sinán
Te conoce la savia cuya lágrima evoca tu desnuda pupila de neón canicular. Igualmente la ola, la semilla, la rosa reconocen tu anuncio: VIDA, LUZ y VERDAD. Pero, nada de mitos empolvados de sombra con espectros azules y leproso rubor. Milagros y auroras publicitarias sobran cuando, ...
Retrato de mujer triste de Elina Wechsler
Te conocí de rojo, terciopelo que un hombre deseaba acariciar. ¿Cuándo olvidaste los cordeles del verano? Pescabas peras pequeñas con la boca luego de arrojarlas al río y el mundo era agua fresca Tenues abanicos te protegen de los primeros peldaños que nunca pudiste inventar. ...
Cuentacuentos de Jesús Munárriz
Te contaremos cuentos, hija, como a nosotros nos contaron, cuentos de niñas y de lobos, cuentos de hadas y de diablos, te contaremos las historias que a nosotros nos encantaron, las de princesas y de príncipes, las de gigantes y de enanos, las que a otros mundos...
El brazo invisible de Mahfud Massís
Te contemplo en mí, poderosa materia, funeral pá,pano, fugaz y vulnerable en tu forma, indestructible en tu discurrir eterno, descubre por una vez esta lúgubre quijada, el tramo sepulcral de mi rostro aquilino. Invita esta noche a Barrabás, al papa negro, no quiero ser el ángel castrado, ...
te convertirás en objeto de culto... de William Johnston
te convertirás en objeto de culto (eso dijeron los caracoles) como la vulva de titanio de marilín irás a tu casa para preguntar qué fue de esas tres señoritas hermanas que impartían cursos de inglés - ¡oh miss piriz and the verb to be!- solo verás a la abuela coser...
El escarabajo de Alfonso Quijada Urías (Kijadurías)
Te debo esta batalla, no así a los que un día me enseñaron a pagar con otra moneda este oscuro trabajo en que se pierde la memoria, tú lo sabes por esta caja de pandora, por este temblorcito/ donde caen las gotas de algún llover que hace mirar las cosas con un deleite de anfitrión, ...
Los cómplices de Delia Domínguez
Te decía en la carta que juntar cuatro versos no era tener el pasaporte a la felicidad timbrado en el bolsillo, y otras cosas más o menos serias como dándote a entender que desde antiguamente soy tu cómplice cuando bajas a los arsenales de la noche y pones toda tu alma ...
Los cómplices de Gonzalo Rojas
Te decía en la carta que juntar cuatro versos no era tener el pasaporte a la felicidad timbrado en el bolsillo, y otras cosas más o menos serias como dándote a entender que desde antiguamente soy tu cómplice cuando bajas a los arsenales de la noche y pones toda tu alma ...
Chau número tres de Mario Benedetti
Te dejo con tu vida tu trabajo tu gente con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza te dejo junto al mundo derrotando imposibles segura sin seguro. Te dejo frente al mar descifrándote sola sin mi pregunta a ciegas sin mi respuesta rota. ...
Invitación al viaje de Ana Rossetti
Te desconozco tanto y tanto me conmueves, príncipe expatriado de todas mis palabras, que el temor y el anhelo, simultáneos, persiguen tu intacto paraíso. Y escondes la cabeza entre altivas solapas y celoso custodias, del fino brazo azul, bocallaves de un reino resplandeciente y ártico. ...
Te desnudas igual... de Jaime Sabines
Te desnudas igual que si estuvieras sola y de pronto descubres que estás conmigo. ¡Como te quiero entonces entre las sábanas y el frío! Te pones a flitrearme como a un desconocido y yo te hago la corte ceremonioso y tibio. Pienso que soy tu esposo y que me engañas...
La ceremonia de Julio Cortázar
Te desnudé entre llantos y temblores sobre una cama abierta a lo infinito, y si no tuve lástima del grito ni de las súplica o los rubores, fui en cambio el alfarero en los albores, el fuego y el azar del lento rito, sentí nacer bajo la arcilla el mito del retorno a la fuente y a las flores. En mis brazos...
A veces ocurre de Giovanna Pollarolo
te despiertas a medianoche enciendes la luz y la luz no se enciende caminas a oscuras, adivinando. O te quedas pensando tratando de olvidar que tienes sed. O frío tanto, tanto frío sabes que necesitas una frazada pero no te levantas prefieres no levantarte esperas que venga el sueño. ...
Amenazas de William Ospina
Te devoraré— dijo la pantera. —Peor para...
Te devuelvo los pájaros del pecho... de Otoniel Guevara
Te devuelvo los pájaros del pecho te devuelvo tus cartas (sin palabras) te devuelvo los pies sobre la tierra te devuelvo tus sílabas secretas te devuelvo las llaves de mi sueño te devuelvo el placer que bautizaste te devuelvo lo que me fió tu vientre te devuelvo el sudor del cubrecama te devuelvo ...
Poema de amor de Rafael Alcides Pérez
Te devuelvo tus manos, tus muslos, tu silencio, todo lo que fue bello entre los dos y, como tal, quedará para siempre en la fotografía. Me quedo con once calcetines por casar, sin refrigerador ni junta pra la olla de presión, sin el reloj; y el canje de los libros, pendiente; ...
Poema de la despedida de José Angel Buesa
Te digo adiós y acaso te quiero todavía. No sé si he de olvidarte, pero te digo adiós. No sé si me quisiste… No sé si te quería… O tal vez nos quisimos demasiado los dos. Este cariño triste y apasionado y loco me lo sembré en el alma para quererte a ti. No sé si te amé ...
Poema LIX (Te digo que sigas tu camino...) de Dulce María Loynaz
Te digo que sigas tu camino sin el temor de perderme. Te digo que has de encontrarme cuando vuelvas, aunque tardes mil años. Pues que eres débil y te empuja la vida, ve donde te lleve. ¿A qué luchar, si lucharías en vano? Yo seré fuerte por ti. Con tus claudicaciones voy a...
Epitafio (A la manera de Constantino Cavafis) de Francisco Nájera
Te dijiste un día- Iré a otro país, veré otras calles, Buscaré una ciudad mejor que ésta Todos tus esfuerzos fueron fracasos Y tu corazón yace muerto ahora y enterrado. No encontraste nunca otra ciudad ni otras calles Y llevaste siempre a cuestas tu país. Envejeciste en los mismos callejones y morirás, ...
Control de la natalidad de Alfonso Quijada Urías (Kijadurías)
Te dijo que me suben unas ganas de acostarme contigo; por eso me llego con Strindberg hasta la tienda de la niña sofi, bebo algunas cervezas y me olvido de todo; un hijo más acabaría con nosotros, te lo aseguro; me quedo en la mesa de siempre pensando en el poema que escribiré ...
La Zarza de Moisés (La vida es como un viaje ¿sin retorno?) de Pedro Jesús de la Peña
Te dirán muchas veces que la vida es como un viaje sin retorno. Que aproveches el tiempo - carpe diem - y no mires ni atrás ni hacia delante. Esos no saben nada, créeme. La vida es ciertamente como un viaje al que siempre volvemos, en el que siempre estamos regresando, ...
Aprende a tragar de Gabriel Celaya
Té dirán: Hay que pensar. Y tu no comerás, sólo rumiarás. Rumiarás el pensamiento de las mil que te dan. Y al fin, devolverás. Devolver las que te dan sin digerir, no es pensar. Es tan sólo vomitar.
Te doy Claudia, estos versos de Ernesto Cardenal
Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica. Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias, otras soñarán con este amor ...
Te doy mi alma desnuda de Juana de Ibarbourou
Te doy mi alma desnuda, como estatua a la cual ningún cendal escuda. Desnuda con el puro impudor de un fruto, de una estrella o una flor; de todas esas cosas que tienen la infinita serenidad de Eva antes de ser maldita. De todas esas cosas, frutos, astros y rosas, que no sienten vergüenza del sexo ...
Te doy, Claudia... de Ernesto Cardenal
Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica. Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias, otras...
Sonetos del Arcángel (VI) de Claudia Lars
Te elevo sobre el mundo y el ensueño, ¡escultura de luz, de aroma y canto! Ala impaciente, roce de tu manto, tácito y puro en vida y en diseño. Te sostiene mi verso, tan pequeño -piedra de espuma, base del encanto- y en vigilias y vórtices de llanto sierva soy al servicio de mi dueño. ...
Sabiduría indígena de Miguel Ángel Asturias
Te encontraron detrás de tu sombra, el sol del ocaso a la espalda y por eso tu derrota. Si el sol está en tu pecho, pies y cabeza dorados, no te vencen hombres, dioses y elementos. Ya caído miras sin ojos, oyes sin oídos, sientes sin tacto, hablas sin lengua, condenado a silencio sin más...
Et in Arcadia ego de Angela Vallvey
Te encontré en la alameda, cuando ya la noche se desmayaba entre los árboles. Mi barco fondeó en el puerto, y yo me sentía un ciego con hambre de carne y de luz. El cielo era un choto que lloraba, rodeándonos. Amarré tu talle al pico lacrimoso de la brisa, noté por la lengua el cuchillo ...
Te encuentras entre letras... de Eleonora Requena
Te encuentras entre letras para ahogar mermado don en compañía y distracción la vida se acompasa clarea tu desdény arrecia sin embargo en un minuto probo paladeas el matiz de tus ausenciastu opción hacer contigo paces o hacer guerra ...
Madre de Yanira Soundy
Te encuentro lejanamente ausente, húmeda en silencios. Abriendo la memoria al viejo sillón desocupado de mi padre, con el alma perdida, amando lo que no está, lo que se ha ido. Yo que te busco para hacer frente a mis problemas, para estar cerca de ti, en las noches de viento, ...
A Dorila de José María Blanco White
Te engañas, mi Dorila, si juzgas que rendido de amar sin esperanza se verá el pecho mío; que no, no es tan tirano, cual dicen, el Dios niño, y sabe aun con las ansias dar premios exquisitos. Son necios los amantes que llaman su dominio cruel, y que maldicen sus cadenas y grillos. Dorila, yo te adoro; ...
Te enterramos ayer... de Jaime Sabines
Te enterramos ayer. Ayer te enterramos. Te echamos tierra ayer. Quedaste en la tierra ayer. Estás rodeado de tierra desde ayer. Arriba y abajo y a los lados por tus pies y por tu cabeza está la tierra desde ayer. Te metimos en la tierra, te tapamos con tierra ayer. Perteneces a la tierra...
Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (VI) de Jaime Sabines
Te enterramos ayer. Ayer te enterramos. Te echamos tierra ayer. Quedaste en la tierra ayer. Estás rodeado de tierra desde ayer. Arriba y abajo y a los lados por tus pies y por tu cabeza está la tierra desde ayer. Te metimos en la tierra, te tapamos con tierra ayer...
Carta con pétalos de David Escobar Galindo
Te envío un breve sobre en el que cabe apenas el aroma que se atreve adentro hay un cristal que ayer fue nieve, y ahora es un sutil rumor sin llave. La página doblada es una nave que transporta el soneto de ala breve. Anhelante favor que el pulso mueve, retenido en la cruz que ya se sabe. ...
Carta de Elvio Romero
Te escribiré mi amor, desde un sonido de tierra apretujada, desde un hondón, de pie, desde un frondoso confín de llamaradas, desde donde sus pétalos la Rosa de los vientos deslava; de allá te escribiré, a la luz profunda de una estrella lejana, desde donde me encuentres ...
Carta de Roma de Meira Delmar
Te escribo, amor, desde la primavera. Crucé la mar para poder decirte que, bajo el cielo de la tarde, Roma tiene otro cielo de golondrinas, y entre los dos un ángel de oro pasa danzando. La cascada de piedra que desciende por Trinitá dei Monti hasta la plaza, se detuvo de pronto . ...
Poema XIV de El corazón, la nada de Eduardo Moga
Te esperaba en el alambre del día, comiendo latidos, sofocando el grito de los huesos. A veces, sin embargo, cuando las poleas levantaban relámpagos y la noche sabía a almacén, callaba. Recordaba entonces las cosas pequeñas: la luna húmeda que encendía nuestros pasos ...
Angel en mí de Raúl Contreras
Te estoy hablando bajo, muy bajito, Sin voz, como se le habla a los querubes. Pero sé que me entiendes y que subes Del fondo de mi sangre hasta mi grito. ¿Grito? ¿Por qué? Si mi dolor contrito Se percibe sonriendo entre las nubes. ¡Si estoy aguardando a que te incubes En la sed ...
Te estoy perdiendo de Washington Delgado
Te estoy perdiendo en cada voz que escuchas, en cada rostro que contemplas, en cada gesto tuyo, en cada lugar que recibe a tu cuerpo. Ser como la luz que te envuelve, por la que dejas un retazo de sombra. Ser como la noche que te obliga a un pensamiento, a un deseo, a un...
Congratulation de Julio Iraheta Santos
Te felicito hijo, porque juegas en rincones y hablas con arañas. Es bueno acostumbrarse a lo húmedo y oscuro. Es bueno. Puede ser que mañana alguien venga a romper tus arcoiris. Te felicito, y te juro que al principio me extrañó tu juego, pero hoy comprendo tu viveza, ...
Andenes de Jorge Teillier
Te gusta llegar a la estación cuando el reloj de pared tictaquea, tictaquea en la oficina del jefe-estación. Cuando la tarde cierra sus párpados de viajera fatigada y los rieles ya se pierden bajo el hollín de la oscuridad. Te gusta quedarte en la estación desierta cuando no puedes abolir ...
Suceso de Nadia Contreras
Te gusta mirar el sol en mitad de la luna Antes del asombro hay silencio Recuerdo Luego la oscuridad Hasta el cuarto donde tu madre Aguarda el momento El alfiler en la falda del vestido La protege Tu hermano está a punto de nacer Del libro inédito: Valle de espejos ...
Súbito de Sara Vanegas Coveña
te había cautivado al pasar en el ángulo súbito de aquella tarde desde entonces indagas por tu nombre...
Inscripción 178 de Raúl Zurita
Te hablan ahora las rompientes de tu vida Te cuentan de las falsas Itacas, del naufragio en costas remotas de tu cansancio doblándote hacia las olas Te dicen que más allá está el final de la tierra que allí el mar se derrumba, que tu mar amado se derrumba y que los barcos nunca han vuelto ...
Sonámbulos de José Manuel Arango
Te hablo y mis palabras se rompen en el borde de tu sueño, se entretejen con él, se mudan. Me das la mano y no recibo tu mano en mi sueño, porque allí no penetra tu mano que se hace otra para ser mía. Alguien dice algo según su sueño y alguien otro lo oye desde el suyo. Alguien entrega algo ...
Que ahorita vuelve de Coral Bracho
Te hace una seña con la cabeza desde esa niebla de luz. Sonríe. Que sí, que ahorita vuelve. Miras sus gestos, su lejanía, pero no la escuchas. Polvo de niebla es la arena. Polvo ficticio el mar. Desde más lejos, frente a ese brillo que lo corta te mira, te hace señas. Que sí, que ahorita vuelve. ...
Difunto solo de Roque Dalton
Te han llevado a enterrar casi a empujones bajo un cielo de plata manchado de palomas. Todo el mundo contento: en adelante ibas a ser problema de la tierra, larga semilla, sótano de la grama. Con el apuro no alcanzó para cruz, pues este duro leño con cuernos no remeda una cruz. Y el girasol salvaje ...
Todavía en silencio de José García Nieto
Te han nacido los ojos con preguntas, y sin cesar me asedias preguntando. Y yo sin contestar... Hija ¿ hasta cuando mudos tú y yo: dos ignorancias juntas? ¿ Hasta cuándo en silencio irán las yuntas de tu asombro y mi amor; de mí, temblando, y de tí, poco a poco, ...
Viajes de Penélope (27) de Juana Rosa Pita
Te has dado a la pasión de los espejos quijote de los mares: echas tu vida a pique por la fama te das brillo en los hombros y crees que los gigantes se convierten en rústicos delfines Se te detiene el tiempo en los palacios donde cantan tus glorias y lloras a luz viva los recuentos de olvido: ...