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listado de poemas por primeros versos letra r

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190 poemas con la letra "r"

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Recuerdo el frío del amanecer... de Antonio Gamoneda
Recuerdo el frío del amanecer, los círculos de los insectos sobre las tazas inmóviles, la posibilidad de un abismo lleno de luz bajo las ventanas abiertas para la ventilación de la enfermedad, el olor triste de la sosa cáustica.
Mujer y perros de Sebastián Salazar Bondy
Recuerdo en Lima una mujer, una cansada sombra de pordiosera que juntaba perro a perro como los frutos de su vientre. Eran canes de paso, animales manchados, negros, hoscos, melancólicos hijos que la escuchaban en el suelo y lamían su mano agradecidos de una...
Recuerdo la estatua de un caballo alado... de Espido Freire
Recuerdo la estatua de un caballo alado, el cuello tenso, el fluir en el aire y una mujer tranquila; debió ser mi madre. Sólo eso queda de mi infancia. El resto me lo robó un remolino. Yo no recuerdo... El brillo en el cielo, el mármol del caballo, la luz. Luego la noche. Mi padre...
Mañana, mañana de Derek Walcott
Recuerdo las ciudades que nunca he visto exactamente. Venecia con sus venas de plata, Leningrado con sus minaretes de toffee retorcido. París. Pronto los impresionistas obtendrán sol de las sombras. ¡Oh! y las callejas de Hyderabad como una cobra desenroscándose. ...
Herido en la memoria de André Cruchaga
Recuerdo las frondas del combate Frente al tiempo que parecía Estático, frente al campo abierto. Pregunté por ti desde las ramas Del sueño y su claroscuro: Supe que podíamos tallar Nuestras figuras y macerar El alma con la corriente hipnótica Del anhelo...
Recuerdo mi casamiento... de Marosa di Giorgio
Recuerdo mi casamiento, realizado remotamente allá en los albores del tiempo. Mi madre y mis hermanas se iban por los corredores. Y los viejos murciélagos —testigos en las nupcias de mis padres— salieron de entre las telarañas, a fumar, descreídos, sus pipas. Todo el día surgió...
Recuerdo que el amor era una blanda furia... de Eduardo Lizalde
Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo. Eso sí lo recuerdo. Rey de las fieras, jauría de flores carnívoras, ...
Retrato de abuelos de Miguel Ángel Asturias
Recuerdo que en los días rosados de mi infancia, la abuela (¿de quién son los abuelos?, ¿de los niños?), solía por las noches, cuando la tibia instancia parecía una caja de dulces de la luna, contar historias viejas. Hoy ya no sé ninguna. Abriendo lentamente los cofres de ...
Muchacho fugaz de María Sanz
Recuerdo que era invierno, que los almeces iban cobijando mi vuelta a casa, y que me seguía un muchacho. Jamás supe quién era. Así durante un rato. Los Jardines entonaban la noche con el último gorjeo de algún pájaro. Sentía que unos ojos quemaban mi silueta como el frío, ...
Recuerdo que hace siglos... de José Carr
Recuerdo que hace siglos fui flor y fui ciruelo. Ahora soy el árbol que hace años cultivaste sin la esperanza de probar sus frutos. Crecieron mis raíces, son gruesas como sierpes y se han alimentado en lo espeso de tu sangre. Siéntate bajo mi sombra, cansado penitente. Por fin eres...
Las islas de Luis Cernuda
Recuerdo que tocamos puerto tras larga travesía, y dejando el navío y el muelle, por callejas (entre el polvo mezclados pétalos y escamas), llegué a la plaza, donde estaban los bazares. Era grande el calor, la sombra poca. Con el pecho desnudo iba, distraído como si familiares fuesen ...
Persistencia del olvido de Felipe Benítez Reyes
Recuerdo una ciudad como recuerdo un cuerpo. Caía ya la luz sobre las calles ya caía en tu cuerpo -- en un hotel oscuro, o en no sé qué habitación sin muebles de no sé qué ciudadla luz agonizante de velas encendidas. Un temblor de velas, o un temblor de árboles, en el otoño. ...
Memoria de Holanda de Harold Alvarado Tenorio
Recuerdo una mañana cuando después del goce de soltero caminaba en el campo recorriendo tu cuerpo Aquella noche, apagada la sed, bebimos vino dulce.
El primer beso de Guillermo Blest Gana
Recuerdos de aquélla edad de inocencia y de candor, no turbéis la soledad de mis noches de dolor: pasad, pasad, recuerdos de aquélla edad. Mi prima era muy bonita, y no sé por qué razón al recordarla palpita con violencia el corazón. Era, es cierto, tan bonita, tan gentil, tan seductora, ...
Canta el agua de Blanca Luz Pulido
Recuerdos de luz en una gota de agua en la mirada que atesora la brevedad y la frescura que derrama mínima en el día El día que repite sus dones intocados en las miradas jóvenes del agua Canta el agua y su voz es una plegaria que repite clara y cercana una pregunta Una pregunta ...
Barrancas del Plata en Colonia de Alfonsina Storni
Redoble en verde de tambor los sapos y altos los candelabros mortecinos de los cardos me escoltan con el agua que un sol esmerilado carga al hombro. El sol me dobla en una larga torre que va conmigo por la tarde agreste y el paisaje se cae y se levanta en la falda y el filo de...
La berenjena de Ibn Sara As-Santarini
Redonda y agradable al gusto, agua abundante la alimenta en todos los jardines; y tal como el peciolo la sustenta parece el corazón de una oveja en las garras de un águila. (Recopilación y traducción de Teresa Garulo, Universidad Complutense de Madrid)
Redondillas de Miguel de Cervantes
Redondillas al hábito de Fray Pedro de Padilla Hoy el famoso Padilla con las muestras de su celo causa contento en el cielo y en la tierra maravilla, porque, llevado del cebo de amor, temor y consejo, se despoja el hombre viejo para vestirse de nuevo. Cual prudente sierpe ha sido, pues, ...
Juan, I, 14 de Jorge Luis Borges
Refieren las historias orientales la de aquel rey del tiempo, que sujeto a tedio y esplendor, sale en secreto y solo, a recorrer los arrabales. Y a perderse en la turba de las gentes de rudas manos y de oscuros nombres; hoy, como aquel Emir de los Creyentes, Harún, ...
Alma nueva de Enrique González Martínez
Refrené mis ansias de conocerlo todo... Hoy gusto de ir sin brújula, extraviado el camino, con la frente a los cierzos y los pies en el lodo; sin brújula y a tientas, sin rumbo ni destino, ignorando qué auroras, sin saber qué tormentas me depara el misterio vespertino. ...
Regalame... de Haroldo Shetemul
Regalame tu vestido bordado de apocalipsis para vestirlo en mi entierro en que iré cargando las prótesis de mis buenos augurios a donde morarán nunca junto a las vírgenes silentes custodiadas por ángeles andróginos Embriadas las imágenes emularán desde la raíz de su tiempo ...
Nuestro peral de San Juan de Josu Landa
Regalar abundantemente y no decir ni pío... Aquél era, en verdad, el que muy bien podría llamarse árbol de la ciencia. Selección: Eduardo Milán y Ernesto Lumbreras
Regaló la noche... de Teresa Wilms Montt
Regaló la noche al pantano una estrella. Centro de la esfera fangosa irradiaba el astro en la podredumbre verde, palacio de reptiles. Y en coro alrededor, lotus de veneno surgían sapos inquietando el sosiego de los valles con el croar siniestro. Despertó el águila, y abandonando...
Las khantutas de Franz Tamayo
Regia flor escarlata del Ande innata, su tinte en que el sol brinca consagra al Inca. Toda doncella de fiera sangre India renace en ella!
A un general de Julio Cortázar
Región de manos sucias de pinceles sin pelo de niños boca abajo de cepillos de dientes Zona donde la rata se ennoblece y hay banderas innúmeras y cantan himnos y alguien te prende, hijo de puta, una medalla sobre el pecho Y te pudres lo mismo. De: Algunos pameos y otros prosemas ...
Regreso de la palabra de Juana Rosa Pita
Regresa la palabra de su exilio a dar de vez en cuando lo indecible: lo hermoso de hacer pausa a distancia de beso. La palabra regresa inmersa en el silencio y limpia de banalidades, baila con nuestro sentimiento: la calle paralela ya real. Misiva es tu mirada: detrás de la emoción ...
Las trasterradas de Enzia Verduchi
Regresamos a la tierra nunca propia huella de patria imaginaria. Llevamos por dentro la casa, el árbol y el sueño. En una pared rentada mi hermana retiene una fotografía: fragmentos mediterráneos. Hablamos el idioma donde no existe posesión de las circunstancias. nuestra infancia ...
Regresos de Saúl Ibargoyen
Regresan las musas de sus viajes profundos: en el rostro estallan mínimas arrugas y lunares. Las pieles de cada mano retienen el sabor de contactos súbitamente lejanos el calor del pan tejido con harinas extrañas el olor de otras manos que de golpe envejecieron. Regresan...
Regresar al viejo sitio… (Poema XVI) de Luis Raúl Calvo
Regresar al viejo sitio tiene sus riesgos. Uno llega con el deseo de encontrar la imagen suspendida en el pasado pero el paso del tiempo nos da otras respuestas. Ni las mismas casas ni los mismos rostros ni los mismos olores ni las mismas aguas ni las mismas miserias ni las mismas amantes ...
Canto (IV) de Mario Bojórquez
Regresarás del llanto en la postrera cumbre Tu oído sensitivo desliará el soplo de flautas Que te anuncian con cara deslavada Por el fútil contacto de fluidos Tu mano trémula se aferrará al báculo torpe Como las hierbas huérfanas al borde del abismo ...
Poema I de : Diez sonetos. de Eduardo Moga
Regresas como un pájaro de sueño, como un fruto caído del tiempo. Hablas desde el fin de las cosas, despoblada de labios, grávida de labios, sexo en el caz del teléfono, deshielo de besos que habitaron mi garganta. ¿Por qué no permaneces en el ámbar del silencio? ¿Por qué no sigues...
Pietralunga de Enzia Verduchi
Regresaste, María, a la tierra cansada que aún engendra la semilla de anís: Pietralunga del terco dialecto. Las mujeres manchan sus dedos en el aroma de las almendras, detienen la vista ante la colina preciada por su reserva de caza. Regresaste para olvidar la sombra ...
Reaparición de José Kozer
Regresé a mi casa del reparto de Santos Suárez cuarenta años más tarde, me dejaron subir de visita, encontré en la vitrina del comedor los mismos platos, las copas de Purim, la copa (Pésaj) de Elías, copas de recepción en la luz crepuscular del comedor, platos...
Pequeña historia de amor de Mayra Oyuela
regreso a los días de calendario tránsito casi espiritual. Me remueve ese ángel que lleva en sus angustias cualquier mujer, ando el vestido salpicado de impavidez. El amor fue como una bisagra lista para abrirse como mis ojos, como latidos. Y a asaltada en esta razón una mano...
Certidumbre de la ausencia de Amalia Iglesias Serna
Regreso al mismo café. Las horas lentas que pasaron en vano atraviesan conmigo la puerta giratoria. Y al fondo, entre las mesas, una sonrisa tuya me mira como entonces. Pero otra vez esos labios extraviados tampoco son tus labios, no hay sonrisa y el mármol de esta mesa ...
La orfandad del sueño de Thelma Nava
Regreso de los sueños que se inclinan cada noche a recoger violetas. De tardes que se juran la lluvia a perpetuidad. De palomas que se adelantan a los acontecimientos. Regreso porque es preciso convencerse y mirar que los atardeceres cambian siempre de sitio y la lluvia no solamente...
Aire inerte de Lina Zerón
Reina de las profundidades de la tierra, fiera devorando la vida, brazo de río en medio de un océano enfermo soy. No siento mi carne. Nada sostiene mi esqueleto. Mi lengua está agrietada y ciega. Mis abismos en silencio te reclaman. A la rosa rosa dejé de contemplar, al verde campo verde. ...
A las estrellas de Gertrudis Gómez de Avellaneda
Reina el silencio: fulgidas en tanto, luces de paz, purísimas estrellas, de la noche feliz lámparas bellas, bordáis con oro su luctuoso manto. Duerme el placer, mas vela mi quebranto, y rompen el silencio mis querellas, volviendo el eco, unísono con ellas, de aves nocturnas el siniestro canto. ...
A las estrellas de Gertrudis Gómez de Avellaneda
Reina el silencio: fúlgidas en tanto, luces de paz, purísimas estrellas, de la noche feliz lámparas bellas, bordáis con oro su luctuoso manto. Duerme el placer, mas vela mi quebranto, y rompen el silencio mis querellas, volviendo el eco, unísono con ellas, de aves nocturnas el siniestro...
Al sol en un día de diciembre de Gertrudis Gómez de Avellaneda
Reina en el cielo. ¡Sol¡, reina, e inflama con tu almo fuego mi cansado pecho¡ sin luz, sin brío, comprimido, estrecho, un rayo anhela de tu ardiente llama. A tu influjo feliz brote la grama; el hielo caiga a tu fulgor deshecho: ¿Sal, del invierno rígido a despecho, rey de la esfera, sal: mi voz te llama¡ ...
Reinado del agua, al sesgo… (Ánima) de José Kozer
Reinado del agua, al sesgo. Con fervor (agua) con fervor (agua). Lluvia sin lumbre contraria al agua. Ígneo reinado el agua del subsuelo, agua del agua. Agua vaciada, agua del Reino. La clarividencia del agua entre las manos: regocijo del...
Relámpago extasiado entre dos noches... de Vicente Gerbasi
Relámpago extasiado entre dos noches, pez que nada entre nubes vespertinas, palpitación del brillo, memoria aprisionada, tembloroso nenúfar sobre la oscura nada, sueño frente a la sombra: eso somos. Por el agua estancada va taciturno el día, doblegando los juncos hacia barcas ...
Vida entrevista de Octavio Paz
Relámpagos o peces en la noche del mar y pájaros, relámpagos en la noche del bosque. Los huesos son relámpagos en la noche del cuerpo. Oh mundo, todo es noche y la vida es un relámpago. De: Libertad bajo palabra
Reloj... de Luzmaría Jiménez Faro
Reloj: no marques las horas porque voy a enloquecer; ella se irá para siempre cuando amanezca otra vez. Para ti, compañero de todas las horas. Reloj: Alimaña con ejes, rubíes, espirales y hastacon un tic-tac de corazón; mas no percibenunca los sonidos del alma. Horas: Brazadas de palomas ...
El corazón del agua de Jaime Siles
Remos, mareas, olas. Un murmullo impreciso perpetúa la oculta faz del imposible aliento. Una gota de sal disuelta llama sobre un pecho pretérito buscándote. Un párpado de luces diminutas donde tus dedos tocan el azogue. Un latido oxidado que penetra y lame y teje y corta claridades. ...
Renaceré yo (XXVII) de Juan Ramón Jiménez
Renaceré yo piedra, y aún te amaré mujer a ti. Renaceré yo viento, y aún te amaré mujer a ti. Renaceré yo ola, y aún te amaré mujer a ti. Renaceré yo fuego, y aún te amaré mujer a ti. Renaceré yo hombre, y aún te amaré mujer a ti.
Poemas eromáticos / II parte (V) de Galvarino Plaza
Renacidos posibles sidos: deslindes o mundo a tientas / oscuros desvaríos (con decir que en sus fronteras fui el vagabundo ro- Dando en el sueño, con el rostro en velas) Los dedos embriagando el alba que hubo, y tan humana / paredes de apretado aliento / Prolongado dolor es la alegría. ...
Renuncio de Luz Lescure
RENUNCIO Renuncio, me retiro de este juego, no me sé las reglas yo jugaba a las blancas pero tú haces jugadas que no entiendo -tal vez hay muchas damas en tu mesa o jugará este juego a tu manera- Pero aún, a pesar de la tiniebla y el miedo, tengo torres en pie ...
Abril de Enrique Estrázulas
Repecho donde crujen las ausencias y tañe el mar un húmedo latido donde nos vamos yendo otoño a otoño como un leño de a poco como un silbo. Mes del repaso de los versos rotos rastro de los amores que no han sido (ya para todos son las nueve y media para todos...
Molinillos de viento de Carlos Barral
Repentina extrañeza de ser reconocido por un mendigo, y en la plataforma de un tren, en una hermosa tarde del otoño. Íbamos volcados sobre el campo fugitivo detrás, junto a los perros acurrucados de los cazadores y unas cuantas mochilas, con algunos viajeros de los que se apean...