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listado de poemas por primeros versos letra r

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190 poemas con la letra "r"

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Gramática propia de Dina Posada
Repetir tu nombre mi indefensa costumbre Desnudo indicio de mi cuerpo confesado Acento en mi sábana Promesa que no se estanca Grave entrega de orillas espontáneas -Resumen de mi risa- Argumento básico para memorias prolongadas
Tumbas en la ciudad de José Lupiáñez
Repica el agua en la verde maleza que ahoga las tumbas de los antepasados: estelas inclinadas y hundidas en la tierra llevan grabadas frases que en su vida los muertos idearon. Sentencias y deseos, sueños tallados en la piedra. Y ahora la lluvia toca sus pensamientos y resuena también, ...
Carta al joven poeta para que no envejezca nunca de Gonzalo Rojas
Repita usted siete veces: no hay rata curativa y sanará, repita, repita, hasta que las palomas salgan volando del pantano y aparezca Lautréamont como por encanto riendo sin paraguas ni mesa de disección, ¡pamplina el azar!, el juego es otro y no se sabe cuál, no hay belleza convulsiva ...
Canto cuarto de Luis Hernández Camarero
Reposando en el cuenco de la luna Y con los ojos tan lejos Que se diríahierba de los lagos; Y sobre ti, nieve dulce que los años pacen: El terror de este canto O su ternura oculta entre el follaje Como la boca de un venado. Sobre ánforas muertas y sepultos espinos, La rama del corazón es posible ...
La tomba de Rilke de Marià Manent
Reposes en l’extrem cementiri, damunt la roca fosca, amb l’heura muntanyana, que no tem el gebre del febrer. Tens una creu ben tosca, de fossar de pastors i camperols, i cenyeix el teu clos una pedra corcada com les arques de núvia. Neus i sols han fet grisa la creu, amb color...
Celebración de la memoria (VIII) de Jorge Ruiz Dueñas
Repta el mar en la calera ramifica en versos desampara medusas en la piel del desierto
Serpiente de Mónica Albizúrez Gil
Repto en mi cama me enrosco tiro el veneno cambio de piel y duermo porque aquí está el paraíso y no hay evas ni adanes ni dioses sola yo y mi deliciosa manzana
Estuches de ocasión de Edel Morales
resígnate a ser un prisionero –uno guardado tras las rejas de la luminosa...
Resolución de Jaime Gil de Biedma
Resolución de ser feliz por encima de todo, contra todos y contra mí, de nuevo -por encima de todo, ser feliz- vuelvo a tomar esa resolución. Pero más que el propósito de enmienda dura el dolor del corazón.
Nureyeb de Ketty Alejandrina Lis
Resopla el mar como caballo encabritado girando girando salvajemente etéreo sobre las alas extendidas quietas de un águila en planeo. Resopla el mar en un tazón de metal y bailas delicadamente bailas y saltas majestuosamente saltas mágico tártaro viajando a Irkutsk ...
Respeto al vino de Eduardo Langagne
Respeto al vino: ha esperado su momento sin angustia. Respeto su reposo en el pausado tiempo de bodega. Respeto su apego a la delicia, su paciencia a lo oscuro, su paso por las venas de un roble que pervive. Respeto su color intenso, su cascada de líquidos rubíes. Respeto...
Nocturno de Alvaro Mutis
Respira la noche, bate sus claros espacios, sus criaturas en menudos ruidos, en el crujido leve de las maderas, se traicionan. Renueva la noche cierta semilla oculta en la mina feroz que nos sostiene. Con su leche letal nos alimenta una vida que se prolonga más allá ...
Respira. Apenas eso... de Carlos Barbarito
Respira. Apenas eso. En la veloz evaporación del milagro, de ceniza a ceniza. Del bromo, algo que roba poco a poco el aire. No hay testigos; en lo que queda de mundo, los perros se disputan pedazos de cartón, algún hueso torcido, los restos de un disfraz de marino. Respira. Nada más. ...
Respiran todos los seres de José de Jesús Martínez
Respiran todos los seres en el aire que respiras, miran todo lo que miras y son todo lo que eres. Hombres, niños y mujeres y hasta el muerto más profundo tienen vida, amor y mundo en tu cuerpo, en tu regazo, que cuando beso y abrazo con la tierra me confundo. ...
Encontrado entre los papeles inéditos de George Sand. Se cree que esta carta fue escrita en Mallorca en medio de su pasión por Federico de Carlota Caulfield
Respiro y descanso al mirarte desnudo. Este acompañarnos y saber callar por los caminos de nuestro dolor: mi escritura se teje sobre las paredes del incomparable acorde de tus manos.
Detrás de la memoria de Floriano Martins
Resplenda un mito, su nombre vago. Manchas del ser, hollín, contemplación. reino fugaz de formas, fulgor mutante. Su sombra concentrada en la memoria define la cartografía del abismo, la caída abismada por el equívoco de la materia. Archivo de sombras, celos y engaños, la imagen ...
Otoño de Juan Guzmán Cruchaga
Restablecido apenas de mis males principescos, percibo la elegancia de los jardines de oro y la fragancia de los fríos senderos otoñales. Pienso que de cármenes lejanos ha de venir, lo mismo que en un cuento, una reina a curar mi desaliento con las última rosas de sus manos. ...
Deshielo de Jesús Munárriz
Restos de nieve de ayer clarean prados y huertos. Las cenizas de los muertos de esa agua han de beber blancuras...
Restos... de Jorge Castillo Fan
Restos Restas Llave de memoria que escancia lo soñado Lo que estalla en humo de fracturas El doble eclipse que asoló los nombres sobre las ánforas de hielo Descamina el inverso pie del corazón insomnes insombres brazos-brasas tras la líquida extensión de los ocultos ...
Que no me quiera Fabio al verse amado... de Sor Juana Inés de la Cruz
Resuelve la cuestión de cuál sea pesar más molesto en encontradas correspondencias: amar o aborrecer Que no me quiera Fabio al verse amado es dolor sin igual, en mi sentido;mas que me quiera Silvio aborrecidoes menor mal, mas no menor enfado.¿Qué sufrimiento ...
El hombre infeliz de Fabricio Estrada
Resulta fácil reconocer a un hombre infeliz. Su pecho gira como un cubo de diversas dimensiones. Ángulos y vértices los caminos hacia su alma tienen el margen abismal de los abrazos posibles. Su casa es grande y de fórmulas y alambres cubierta. Nada de ella con vida se escapa, ...
Resulta que se vive de Gabriel Impaglione
Resulta que se vive en fuga saltando de hora en hora de un intersticio al otro de las bombas. Luego el aire en bocanada que huele a matadero, a crematorio abierto a pais de amapolas quemadas por la rabia. En el trazo vertical de la plegaria se enhebra el futuro acribillado. A quien le importa ...
Resurjo entre los pétalos finales de la hoguera... de Román Luján
RESURJO ENTRE LOS pétalos finales de la hoguera libre de resolanas y brazos de planta carnívora al tobillo Al incorporarme veo una ráfaga: las fénix que huyen en parvada del azogue dejando tras de sí fragmentos de sol pulverizado y un grito virginal...
La retama (I) de Andrés Sánchez Robayna
retama tú que yaces sobre páramos de viento y matas y sol lento dime tu solo ápice blanco pico de soledad adamada retama
Retorcedme sobre el mar... de Rafael Alberti
Retorcedme sobre el mar, al sol, como si mi cuerpo fuera el jirón de una vela. Exprimid toda mi sangre. Tended a secar mi vida sobre las jarcias del muelle. Seco, arrojadme a las aguas con una piedra en el cuello para que nunca más flote. Le di mi sangre a los mares. ¡Barcos, navegad por ella! ...
Octubre de Néstor Martínez
Retozas sobre las hojas estremeces las ramas te deslizas por el árbol juguetón, veloz, inquieto, de arriba hacia abajo de abajo hacia arriba viento del Norte saltas de árbol en árbol envuelves al bosque te escabulles presuroso tras de ti, estela de hojas, brazos agitados, te despiden ...
Retrato de familia, el niño gordito... de Carlos Ardohain
Retrato de familia, el niño gordito en el centro del cuadro, el perro parado en dos patas muestra una excitación inesperada la abuela sonríe a la nada mirando al pajarito el padre susurra en el oído a su esposa: no seas zonza es sólo el destello del flash pero ella insiste en brillar ...
Retrato de un desconocido (1) de Francisco Rodríguez Barrientos
RETRATO DE UN DESCONOCIDO 1 Nadie corresponde ya a tu amor. El tiempo no se detiene y tu urgencia crece aún más rápido. Un día descubres (no era un secreto) la desolación en que has caído. Repleto de mudos afectos, de tantas fantasías no realizadas, te sientes reventar. ...
Memorial / Septiembre (III) de Galvarino Plaza
Revelada convergencia, soledad el horizonte o su más extendido cielo abejado de cegados nom bres: Presencia asombro, saldo germinal los ros- tros sublimados luengo inverso recorrido hasta su cumbre. Prójima de tan andina lejanía, creciendo bosque en tu neblina; hilado viento, ...
Reverdecer… de David Escobar Galindo
Reverdecer como la rama, que afina puntualmente la autoestima exponiendo sus memorias al aire. Hojas que alumbran para desprenderse, igual que las memorias del sobrehumano oficio: pasión, pasión y muerte De: Respiración cruzada Madrid, 2007
Biografía de una noche cualquiera de Eduardo Chirinos
Reviens-moi fanlôme de mes nuits, revois-moi que je me trouve César Moro Atravesar un pasadizo a oscuras, palpar la tibia humedad de sus paredes, su babosa suavidad de recto laberinto. Hacia el fondo una luz Gritas pero nadie escucha tu grito. Tiemblas, pero nadie siente tu temblor. ...
A un viejo púgil de Jorge Teillier
Revistas color sepia, programas de matches estelares, el par de guantes firmados por el Presidente cuando ganó el Campeonato colgados junto al retrato de la Difunta lo hacen buscar la gloria del Álbum amarillento y mientras hierve el agua en el anafe va recordando la cara del público ...
Revolución, tiendo la mano de Eduardo Lizalde
Revolución, tiendo la mano y a veces me la muerdes. Soy individualista, pero el mundo no es bello. Sólo el idiota, el loco y el canalla piensan que el mundo es un jardín donde florece una esmeralda con sabor a durazno. Mira, yo estoy contigo, en serio. ¿Cómo han de herirte a ti, ...
La llegada de los Reyes Magos de Lope de Vega
Reyes que venís por ellas, no busquéis estrellas ya, porque donde el sol está no tienen luz las estrellas. Reyes que venís de Oriente al Oriente del sol solo, que más hermoso que Apolo, sale del alba excelente. Mirando sus luces bellas, no sigáis la vuestra ya, ...
Las mujeres de Romero de Torres de Manuel Machado
Rico pan de esta carne morena, moldeada en un aire caricia de suspiro y aroma... Sirena encantadora y amante fascinada, los cuellos enarcados, de sierpe o de paloma... Vuestros nombres, de menta y de ilusión sabemos: Carmen, Lola, Rosario... Evocación del goce, Adela... ...
Asisea de Samuel Noyola
Ridículo padre Bajo el cielo de Tucson Que mandas todavía cartas de amor A la madre. No olvido mi nombre sellado en tu cara, herrado a tres sílabas y en labios de ella generoso chispazo abriendo con fe lo oscuro, fuego en el espejo desvelado del alba. No venga más memoria . ...
Las calaveras de Posada de Enrique Molina
Ríen a subterráneas carcajadas. Secas mandíbulas en los alvéolos de la noche; mi madre no les teme, les reza con dulzura como a una maldad, que dejen bajo las piedras sus pistolas, semejante jarana, zapateos, hembras, las guitarras apenas emiten un rumor de alimaña que escarba, ...
A la poesía de Eduardo Mitre
Rimbaud Persevera, persiste con nosotros pese —ya ves— a la miseria que hicimos de esta vida. Aunque la errancia sea tu única morada, y tu destino, como el nuestro, un enigma. Arco y flecha, arca de tiempo con nuestra llama y ceniza, no desistas, persevera, que sólo...
El remanso de Dulce María Loynaz
Río cansado se acogió a la sombra de los árboles dulces...,de los árboles serenos que no tienen que correr... Y allí se quedó en gracia de recodo. Ya está el remanso. Mínimas raíces lo fijan a la orilla de su alma: Reflejando las luces y las sombras, se duermen con un sueño sin...
Arias otoñales (I) de Juan Ramón Jiménez
Río de cristal dormido, y encantado; dulce valle, dulces riberas de álamos blancos y de verdes sauces. -El valle tiene un ensueño y un corazón; sueña y sabe dar con su sueño un son lánguido de flautas y de cantares-. Río encantado; las ramas soñolientas de los sauces, ...
Allí también la vida estuvo en otro tiempo de Guillermo Pilía
Río de invierno: ya más escaso se hace el bajar de las lanchas a las islas a pleno sol, ya más escaso se hace el contingente de viajeros que retornaba a la otra orilla, en las noches pesadas de calor y acetileno. Allí también la vida estuvo en otro tiempo primitivo, allí también los huesos se desgastan ...
Romance del Duero de Gerardo Diego
Río Duero, río Duero, nadie a acompañarte baja, nadie se detiene a oír tu eterna estrofa de agua. Indiferente o cobarde, la ciudad vuelve la espalda. No quiere ver en tu espejo su muralla desdentada. Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata, moliendo con tus romances...
Romance del Duero de Gerardo Diego
Río Duero, río Duero, nadie a acompañarte baja: nadie se detiene a oír tu eterna estrofa de agua. Indiferente o cobarde, la ciudad vuelve la espalda. No quiere ver en tu espejo su muralla desdentada. Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata, moliendo con tus romances ...
Romance del Duero de Gerardo Diego
Río Duero, río Duro, nadie a acompañarte baja, nadie se detiene a oir tu eterna estrofa de agua. Indiferente o cobarde la ciudad vuelve la espalda. No quiere ver en tu espejo u muralla desdentada. Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata moliendo con tus romances las cosechas...
Riomío de mi huir de Juan Ramón Jiménez
Riomío de mi huir, salido sol de mis venas, que con mi sangre has regado parajes de tanta tierra, ¡cómo me gusta dejarte ir con lo que te me llevas, verte perderme en el mar que se apropia mi leyenda, en un fundirnos que es aumento de dos presencias, mar que recibe mi sangre, yo...
Robar el mundo de Carlos Edmundo de Ory
Robar el mundo de la fiel mesura que hay en los ojos de un caballo. Un sello robar de la hermosura de un cabello. Un sello de mujer y de hermosura. No robar nada. Contemplar la altura de un pájaro y del sol, de esto y de aquello que de la oscura noche, del destello del claro...
La duse en Piazza Cavour (Festival de Poetas, Roma 85) de Juan Luis Panero
Robert Creeley habla, inteligentemente, de su poesía y Dario Bellezza despotrica contra los poetas extranjeros -los invitados a este curioso festival- mientras afirma la supremacía de los poetas romanos, o sea de él mismo -pequeña polémica provinciana-. Pero allí, en el escenario, ...
Duodécima poesía vertical (41) de Roberto Juarroz
Roce del tiempo con el tiempo, roce de una mirada con su objeto o con otra mirada, roces de los cuerpos que vagan como extrapolaciones del vacío, roce de un pensamiento con otro o con su propia sombra. Los roces constituyen la vida y quizá la calientan levemente ante el invierno ...
Paradiso (fragmento) de José Lezama Lima
Rodaba ya el primer cuadrante de la medianoche y José Cerní tarareaba y quería pasar más dentro del silencio. La noche caía incesante como si se hubiera apeado de un normando caballo de granja. Cerní se sentía apoyado por el traqueteo de los ómnibus, los dialogantes esquinados, ...
Agua sexual de Pablo Neruda
Rodando a goterones solos, a gotas como dientes, a espesos goterones de mermelada y sangre, rodando a goterones, cae el agua, como una espada en gotas, como un desgarrador río de vidrio, cae mordiendo, golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras ...