☰ menú
 


listado de poemas por primeros versos letra m

a-b-c-d-e-f-g-h-i-j-k-l-m-n-o-p-q-r-s-t-u-v-w-x-y-z

789 poemas con la letra "m"

. < 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

Liturgia de águilas (fragmento) de Mariana Bernárdez
Muero sin morir en ti y de tanto morir nunca llegar a la muerte en sí Tener sed y no encontrar el agua que sacie la lengua Sentir temblor y no palabra que apacigüe Buscar sin entender que el cuerpo no se rompe que la boca es insuficiente para limitar manos y pies que no andan ...
Una muerte adelante de Manuel Ponce
Muero, entre muero y no muero esponja de sinsabor, sin el maduro dolor enroscado del madero. No en el instante mejor del náufrago y el lucero cuando en la oquedad del cero finca el más allá de por. Sino en sorda sima impura, mi muerte de porque sí que expansa voz que se lanza. Ni le...
Muerta la mariposa... de Pedro Piccatto
Muerta la mariposa. Crucificada sobre la cruz de un vuelo. Ahora tiene su cielo entre las hojas...
La muerta de Daniel Chirom
Muerta la muerta, encendido su olvido su nunca más de yegua desbocada, su noche donde canta la piedra y la nube. La voz de la muerta no muere, agoniza, permanece y sus canciones encantan a los navegantes, a los no nacidos y a los muertos que gritan en silencio para que la muerta escuche ...
Tríptico de primavera de Griselda Álvarez Ponce de León
Muerte Mírame aquí, de pie, sobre mi muerte, ávida sombra de temblor nacida, compacta soledad que me intimida, carroña en flor que mi intuición advierte. Mañana, sí, mañana estaré inerte. Más hoy marcho de pámpanos vestida al pagano festín que da la vida por cortar...
Muerte pájaro príncipe... de Blanca Andreu
Muerte pájaro príncipe, un pájaro es un ángel inmaduro. Y así, hablaré de tus manos que se alejan y de las manos de lo hermosísimo ardiendo, pequeño dios con nariz de ciervo, hermano mío, héroes de alma recortada, niñas de oro hipodérmico que nunca creen morir, qué aguda la pupila y el filo ...
Epitafio para la muerte de un europeo desconocido de Agustín Pérez Pardella
Muerte! préstame tus voces ya tan mías. Préstame ¡aire! tu infinito heraldo. Vengan a mí los ecos de la tierra. Carga tus flautas ¡viento! en mis heridas y muestra mi dolor a más hermanos. A mundo más ¡por Dios! A más hermanos. Muéstrame a los ojos de otra parte: donde el trigo...
Muerte danzante de Carmen Alardín
Muerte, ya estamos en la pista de baile. Quien no baila no aleja las costras de la maledicencia, y el vals promete mucho, bailar no cuesta nada. Brilla el salón y aprietas mi cuerpo contra el aire dulcísimo. Un poco más y serás mía, y agotarás el aire enardecido para cortarme...
Sorpresa de Federico García Lorca
Muerto se quedó en la calle con un puñal en el pecho. No lo conocía nadie. ¡Cómo temblaba el farol! Madre. ¡Cómo temblaba el farolito de la calle! Era madrugada. Nadie pudo asomarse a sus ojos abierto al duro aire. Que muerto se quedó en la calle que con un puñal en el pecho y que no lo conocía ...
Tan grande, ¡ay Hado!, mi delito ha sido... de Sor Juana Inés de la Cruz
Muestra sentir que la baldonen por los aplausos de su habilidad ¿Tan grande, ¡ay Hado!, mi delito ha sido que por castigo de él o por tormentono basta el que adelanta el pensamientosino el que le previenes al oído? Tan severo en mi contra has procedido,que me persuado, ...
El orbe de la danza de Alí Chumacero
Mueve los aires, torna en fuego su propia mansedumbre: el frío va al asombro y el resplandor a música es llevado. Nadie respira, nadie piensa y sólo el ondear de las miradas luce como una cabellera. En la sala solloza el mármol su orden recobrado, gime el río de ceniza ...
Estancias (16) de Javier Sologuren
Mueves tus largos miembros hacia el mar que te aguarda, musitando palabras al mar de tu desvelo; pero tus labios siempre buscándole la boca, Río, pero tú siempre con tu canción de sombra. De: Vida continua
Diálogo del movimiento de Oscar Oliva
Muévete, muévete, le digo a la mujer. Mueve el cadáver que lloro, que cargo, que entierro. Vacíame. Riégame. Mueve los días que han de modelarme en otro pez, que ya se presienten en mi olor. Mueve esta alegría sobre la que estoy acostado. Muévete. Tan sólo. (Yo me muevo en la mujer...
Invitación de Silvia Elena Regalado
Mujer de treinta y tres, desaforadamente loca -pero de apariencia cuerda- jefa de una familia que no le respeta su nivel jerárquico, sólo cuando se lo toma en serio y haciendo uso legal de sus derechos ejerce la violencia maternal establecida. Le hace a usted una invitación clara, ...
Altazor o el viaje en paracaídas (canto II) de Vicente Huidobro
Mujer el mundo está amueblado por tus ojos Se hace más alto el cielo en tu presencia La tierra se prolonga de rosa en rosa Y el aire se prolonga de paloma en paloma Al irte dejas una estrella en tu sitio Dejas caer tus luces como el barco que pasa Mientras te sigue mi canto ...
Crónica (desde la piel) de Heddy Navarro Harris
Mujer soy contradictoria instancia que aletea saca cuentas decide el almuerzo balancea proteínas recuerda sus tareas a los hijos abre la puerta de la cocina y pela papas Walt Whitman resbala por mi pecho
Crónica (desde la azotea) de Heddy Navarro Harris
Mujer soy histérica serena hipersensible aterrizo cuando encero suelo volar desde la azotea y servir el desayuno aún con las alas desplegadas
Gema astral de Alfonso Orantes
Mujer y ángel que en lo femenino De lo corpóreo que hay en tu existencia, Anticipa a mi opaca inteligencia Cómo está conformado un ser divino. Fruto de la poesía, flor y trino, Pureza niña, de lo niño esencia, Que mostrando celeste consistencia Designio astral oculta en su destino. ...
Gracias de Romeo Murga
Mujer, la de esos besos, la de esos largos besos, la de esos besos breves, húmedos y calientes, la del regocijado sonreír en la sombra que iluminó la vaga blancura de sus dientes: la de la casa humilde, con ventanas humildes, en la calleja oscura, soñolienta y callada: la que entre beso ...
Mujer de Enrique Azcoaga
Mujer, mujer, espacio de mi vuelo! ¡Criatura eternamente merecida!... ¡Búscame más, adéntrate en mi vida como en la tierra el mar, como el desvelo! Trata de perseguirme, brinda el cielo concreto de tus manos a mi herida; no incumplas por frecuencia la rendida costumbre de avivar ...
El valle (V) de Juan Ramón Jiménez
Mujer, perfúmame el campo; da a mi malestar tu aroma, y que se pongan tus manos entre el tedio de mis rosas, ¡Olor a carne y romero, traje blanco y verdes hojas, ojos negros entre todo lo que azula y lo que dora! Y tu risa de amor, y tus concesiones de novia, y el bien que siempre ...
Una mujer llamada Sola de Santiago Azar
Mujer, te han recibido los muertos porque siempre fuiste de ellos: Te reciben con sus banderas al tope, te hacen una guarida en sus almas, y al fin aparecen, ahí están, vienen marchando, los desaparecidos de ayer, los de hoy, y te llevan en andas y repiten Sola, porque tu...
La corporeidad de lo abstracto (Mujer...) de Juan José Domenchina
Mujer. Palabra rubia, de miel. Vaso de oro. Persistencia monótona, de lluvia. Silencio puro. Balbucir sonoro. Mármol o bronce. Simulacro. Corporeidad rotunda. Lanza de emoción. Fuego sacro. Cumbre de todos los instintos. Danza. Médula de lo ignoto. Áurea vedija inoercible. . ...
Las pudibundas de Gonzalo Rojas
Mujeres de 50 a 60 hablando en un rincón de austeridad frenéticas contra el falo, ¡a las horas!, cuando ya se ha ardido mucho y se ha tostado el encanto, hirondelas, y lo frustrado se ha vuelto arruga. Trampa, no todo será lujuria pero qué portento es la lujuria con su olor ...
Quinta avenida de José Juan Tablada
Mujeres que pasáis por la Quinta Avenida tan cerca de mis ojos, tan lejos de mi vida... ¿Soñáis desnudas que en el baño os cae áureo Jove pluvial, ¡como a Danae!... o por ser impregnadas de un tesoro, al asalto de un toro de oro tendéis las ancas como Pasifae? ¿Sobáis con perversiones ...
Beirut de Lilian Uribe Gutiérrez
municiones de azufre pájaros sangrientos sobre los cielos de Beirut el gas paraliza los nervios, y el reino de los niños es entonces, el juego de los tanques y los soldados de plomo. Beirut.... un valeroso hombre dispara su fusil a las aves de hierro, las líneas se dibujan en los límites. ...
Murallas azules, olas... de Rafael Alberti
Murallas azules, olas, del África, van y vienen. Cuando van... ¡Ay, quién con ellas se fuera! ¡Ay, quién con ellas volviera! Cuando vuelven... De: Marinero en tierra
Cuarteta de Jorge Luis Borges
Murieron otros, pero ello aconteció en el pasado, que es la estación (nadie lo ignora) más propicia a la muerte. ¿Es posible que yo, súbito de Yaqub Almansur, muera como tuvieron que morir las rosas y Aristóteles? Del Diván de Almotásam el Magrebí (siglo XII). De: El hacedor ...
Murió de nuevo un día... de Andrés Eloy Blanco
Murió de nuevo un día... yo la amaba, mas sin remedio se murió ese día... -¡Vuelve, Rabino, vuelve!... - yo clamaba - pero el Rabino rubio no volvía. Pasó la niña veinte siglos muerta, murió Cafarnaún de Palestina y el alma mía, inútil y desierta, lloraba de inmortal sobre las ruinas. ...
Trilce (Poema XLIX) de César Vallejo
Murmurando de inquietud, cruzo, el traje largo de sentir, los lunes de la verdad. Nadie me busca ni me reconoce, y hasta yo he olvidado de quién seré. Cierta guardarropía, sólo ella, nos sabrá a todos en las blancas hojas de las partidas. Esa guardarropía, ella sola, al volver de cada facción, ...
Voz en el desierto de Max Jara
Musa de juventud, que a la eterna distancia del olvido dilatas tu perenne armonía, el último vestigio de una ideal fragancia hoy sube del jardín de mi melancolía. Verdor de las praderas cuajadas de rocíos, tu recuerdo minora la fatiga doliente con que los corazones de ilusiones vacíos ...
Jaula de oro de Oscar Oliva
Musa en alcahaz toca a mitad de lo que fluye; pues la otra, enrarecida, va en efusión, si no divina, sí en exterior extendido, en vuelo. Hasta los codos, todavía hay poesía. Un paso más, y aleando...
Leandro y Hero de Ignacio de Luzán
Musa, tú que conoces los yerros, los delirios, los bienes y los males de los amantes finos, dime quién fue Leandro, qué dios o qué maligno astro en las fieras ondas cortó a su vida el hilo. Leandro, a quien mil veces los duros ejercicios del estadio ciñeron de rosas y de mirtos. ya en la robusta lucha, ...
El cielo de París (II) de Yolanda Pantin
Música en el cielo en los oídos en la piel del antebrazo dormiremos esta noche roja de la sangre sed todo ha muerto (De: El cielo de París-1989)
El grillo de Conrado Nalé Roxo
Música porque sí, música vana, como la vana música del grillo, mi corazón eglógico y sencillo se ha despertado grillo esta mañana. ¿Es este cielo azul de porcelana? ¿Es una copa de oro el espinillo? ¿O es que en mi nueva condición de grillo veo todo a lo grillo...
Salón de baile de Alí Chumacero
Música y noche arden renovando el espacio, inundan sobre el cieno las áridas pupilas, relámpagos caídos al bronce que precede la cima del letargo. De orilla a orilla flota la penumbra siempre reconocible, aquella que veían y hoy miramos y habrán de contemplar en el dintel...
Del sentido de Gonzalo Rojas
Muslo lo que toco, muslo y pétalo de mujer el día, muslo lo blanco de lo traslúcido, U y mas U, y mas y más U lo último debajo de lo último, labio el muslo en su latido nupcial, y ojo el muslo de verlo todo, y Hado, sobre todo Hado de nacer, piedra de no morir, muslo: ...
En paz de Amado Nervo
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel ...
Villancico (Muy graciosa...) de Gil Vicente
Muy graciosa es la doncella, ¡cómo es bella y hermosa! Digas tú, el marinero que en las naves vivías, si la nave o la vela o la estrella es tan bella. Digas tú, el caballero que las armas vestías, si el caballo o las armas o la guerra es tan bella. Digas tú, el pastorcico que el ganadico guardas, ...