☰ menú
 


listado de poemas por primeros versos letra m

a-b-c-d-e-f-g-h-i-j-k-l-m-n-o-p-q-r-s-t-u-v-w-x-y-z

789 poemas con la letra "m"

. < 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 > .

La paz entigrecida de Agustín Labrada Aguilera
Miro en el charco la tarde en que me entierrany reverdece la paz entigrecida en torno a mi cadáver, donde no se despuebla ni una nube, ni se escucha un solo girasol entre las almas. Oigo volar por el sauce a los perrosque en una lágrima entonan su liturgia mientras llueve la tierra,y afianzan ...
Del transcurso de Jorge Guillén
Miro hacia atrás, hacia los años, lejos, Y se me ahonda tanta perspectiva Que del confín apenas sigue viva La vaga imagen sobre mis espejos. Aún vuelan, sin embargo, los vencejos En torno de unas torres, y allá arriba Persiste mi niñez contemplativa. Ya son buen vino ...
Otoño del 96 de Sergio Badilla
Miro hacia el jardín y mis pupilas sorprenden la fugacidad de un relámpago Tal vez no existo soy sólo un espejismo que amarillea la lóbrega arboleda una articulada mise en scene una descuidada mentira La madreselva se resiste a la persistencia del viento sus hojas mantienen la lasciva humedad ...
Corte de café de Efraín Bartolomé
Miro la masa verde desde el aire Hierve Es una masa informe que se agita en un sueño difícil inquietante Tiembla la furia verde El sueño manotea viscosidades tiernas Tiernos odios Su ciega cerrazón de verde espuma herida...
Agonía fuera del muro de Rosario Castellanos
Miro las herramientas, El mundo que los hombres hacen, donde se afanan, Sudan, paren , cohabitan. El cuerpo de los hombres prensado por los días, Su noche de ronquido y de zarpazo Y las encrucijadas en que se reconocen. Hay ceguera y el hambre los alumbra Y la necesidad, ...
Miro mi desnudez... de Antonio Gamoneda
Miro mi desnudez. Contemplo la aparición de las heridas blancas. Envuelto en sábanas mortales, bebo en las aguas femeninas la dulzura y la sombra. (De: Arden las pérdidas) Selección: Juan Daniel Perrotta
Cuerpo enamorado de Jorge Eduardo Eielson
Miro mi sexo con ternura Toco la punta de mi cuerpo enamorado Y no soy yo que veo sino el otro El mismo mono milenario Que se refleja en el remanso y ríe Amo el espejo en que contemplo Mi espesa barba y mi tristeza Mis pantalones grises y la lluvia Miro mi sexo con ternura ...
Los sueños de Efraín Huerta
Miro pasar las nubes de la noche. Miro pasar tu cuerpo, tu sombra de laurel. Oigo los sueños de la noche (nubes también, o aves) y conozco el misterio de lo eterno, la sabia voz de lo desconocido. Oigo ese sueño jubiloso de la mujer amada, el negro sueño de los asesinos, ...
Mirringa Mirronga de Rafael Pombo
Mirringa Mirronga, la gata candonga, Va a dar un convite jugando escondite, Y quiere que todos los gatos y gatas No almuercen ratones ni cenen con...
Como una lengua de vaca de Kyra Galván
Mis almohadas son distintas como de hotel costeño, humedas y frías. Mi cama es comoun enorme trigal que me consume. Todo el cuarto es un bosque de pinos altos y desde la ventana miro otro bosque. Por mi pupila alargada y cilíndrica busco el destello de luz que me falta. ...
Besos de Tomás Segovia
Mis besos lloverán sobre tu boca oceánica primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia que revientan como claveles de sombra luego de pronto todos juntos hundiéndose en tu gruta marina chorro de besos sordos ...
Nómada Luz de Isolda Hurtado
Mis córneas heridas saltan la barda un balido seco cierra la tarde aún pastan las ovejas y más nómada la luz clava tendido sobre la tierra ciego el amor. (De Silencio de alas)
Mis hermanos se fueron poco a poco de Marco Antonio Campos
Mis hermanos se fueron poco a poco: se llevaron la casa, la mujer, la calle al hombro, el oro más soñado y no la infancia. ¿Qué hacía yo, en tanto, qué diablos dió mi pluma? Me puse a dibujar en los cuadernos las mujeres más bellas de la tierra que sólo lloraban en mis versos. ...
El truco de Eduardo Langagne
Mis huesos irradian luz y mi mano se hace transparente El truco...
Lo terrible de Roque Dalton
Mis lágrimas, hasta mis lágrimas endurecieron. Yo que creía en todo. En todos. Yo que sólo pedía un poco de ternura, lo que no cuesta nada, a no ser el corazón. Ahora es tarde ya. Ahora la ternura no basta. He probado el sabor de la pólvora. (De: La ternura no basta) ...
Palpar de Octavio Paz
Mis manos abren las cortinas de tu ser te visten con otra desnudez descubren los cuerpos de tu cuerpo Mis manos inventan otro cuerpo ...
Azul de Alejandra Pizarnik
mis manos crecían con música detrás de las flores pero ahora por qué te busco, noche, por qué duermo con tus ...
Mis manos... de Walter Morán
Mis manos dibujan monarcas cansadas de volar Pongo flores en mi mesa te espero... los colores tienden a marchitarse y vuelvo a sentir tus uñas en mi espalda
Las manos de Alaíde Foppa
Mis manos, débiles, inciertas, parecen vanos objetos para el brillo de los anillos, sólo las llena lo perdido, se tienden al árbol que no alcanzan, pero me dan el agua de la mañana, y hasta el rosado retoño de mis uñas llega el latido.
Poema donde crecen las hojas de Eduardo Cote Lamus
Mis miradas con los ojos de Marzo celebran en cada cosa a mi amada y me visto de nuevo con mi cuerpo tan completo de tiempos y de sombra. ¡Cómo otra vez han llegado las hojas! El árbol, en su gran sabiduría horada el aire con sus nacimientos. El sol, antes avaro, numeroso...
Mis muertos siguen sufriendo... de Antonio Porchia
Mis muertos siguen sufriendo el dolor...
Por dentro de Manuel Altolaguirre
Mis ojos grandes, pegados al aire, son los del cielo. Miran profundos, me miran me están mirando por dentro. Yo pensativo, sin ojos, con los párpados abiertos, tanto dolor disimulo como desgracias enseño. El aire me está mirando y llora en mi oscuro cuerpo; su llanto se entierra en carne, ...
Letanía del gaviero de Juan Vicente Piqueras
Mis ojos sin destino ni lágrimas ni ley piden al horizonte patria para una pausa, piedad firme, mis ojos color tierra que más que ver dibujan, mis ojos que aprendieron la ceguera para sobrevivir, mis ojos huérfanos como recién salvados de las aguas que miran, mis ojos que podrían y lo saben apagarse ...
Soneto de Miguel Hernández
Mis ojos sin tus ojos no son ojos, que son dos hormigueros solitarios, y son mis manos sin las tuyas, varios intratables espinos a monojos. No me encuentro los labios sin tus rojos, que me llena de dulces campanarios, sin ti mis pensamientos son calvarios, criando cardos ...
Atisbos de Fabricio Estrada
Mis ojos te mencionan, agrupan las cosas que tocaste y se van escapando. Mis ojos Tejen arañas para saber del silencio. Mis ojos...
Tregua de José García Nieto
Mis ojos van por estos árboles, pájaros tristes del otoño, desalentados, con memoria de los verdores más remotos. Dudan, avanzan, se confunden entre los círculos de oro; llegan ahora hasta las últimas galerías del cielo absorto para caer precipitados en el camino frío y hondo; ...
Sálvame de Ana Rossetti
Mis ojos, por tu cuerpo reclamados, de su hermosura avisan, amplio torso devastan y en la estrecha cadera contiénense aturdidos. Sin indulgencia alguna muestran al labio hambriento, de cerezas mordientes, la semilla y al igual que con mis dedos el más ardiente roce de tu piel se presagia, ...
Imagen de tu huella (II) de Miguel Hernández
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, que son dos hormigueros solitarios, y son mis manos sin las tuyas varios intratables espinos a manojos. No me encuentro los labios sin tus rojos, que me llenan de dulces campanarios, sin ti mis pensamientos son calvarios criando cardos...
Labios del Poniente (2) de Jorge Ernesto Olivera
mis padres, algún tiempo cercano a 1930, se enamoran ya tarde, cae la noche, se llaman por sus nombres, mi madre repite sueños, la voz alta, primaria, los va dejando caer, desgranando estrellas del cielo nocturno que circulan como satélites artificiales; mi padre camina cabizbajo , ...
La noche nuestra interminable de José Emilio Pacheco
Mis paginitas, ángel de mi guarda, fe de las niñeras antiquísimas, no pueden, no hacen peso en la balanza contra el horror tan denso de este mundo. Cuántos desastres ya he sobrevivido, cuántos amigos muertos, cuánto dolor en las noches profundas de la tortura. Y yo qué hago y yo ...
Aquí de Octavio Paz
Mis pasos en esta calle Resuenan en otra calle donde oigo mis pasos...
Aquí de Octavio Paz
Mis pasos en esta calle resuenan en otra calle donde oigo mis pasos pasar en esta calle donde Sólo es real la...
Mis pezones vertidos… de Ana Istarú
Mis pezones vertidos desde el sándalo son marzos enfebrecidos, amatorios ritos de libélulas. Leones, pupilas, setas, barriletes y órbitas...
Mis plantas, estas plantas... (18 de diciembre) de Juan José Domenchina
Mis plantas, estas plantas de impreciso paso sin huella, errantes por el suelo... Ayer anduve firme, y hoy no suelo sentirme las pisadas cuando piso. Anduve firme cuando Dios lo quiso. En mi solar dejaba sin recelo bien asentado el pie que en vilo, en vuelo hoy va, entre dos azares, indeciso. ...
Los hijos de José Luis Hidalgo
Mis pobres muertos miran al sol y los ponientes con un ansia tremenda porque ya en mi se ciegan Gabriela Mistral Yo quisiera morir cuando ya tenga mi sangre en otras sangres derramada y ya mi corazón sea semilla que florezca su flor en otra rama. Porque entonces, Señor, mi...
Mis poemas de Julio Iraheta Santos
Mis poemas de cafeína y de limón Mis rumiantes poemas que no tienen un solar donde pastar Mis rucos poemas de bluejean y camisas desteñidas que viven exiliados en su propio territorio o que apenas alcanzan la viñeta de piedrecillas lanzadas con audacia sobre las ondas de los ríos ...
Nací descalza de Carolina Escobar Sarti
Mis primeros zapatos eran desnudos de niebla y estrellas cosidos con agua de río. NACÍ DESCALZA. Descalza y húmeda por si me olvidaba de la huella. Demasiado pronto encerraron mis pies y empecé a olvidar el olor de la tierra. Pero nací descalza de alma sin zapatos de zapatos sin correas . ...
Manual de los buenos modales de Jorge Boccanera
Mis vecinos son sanos, tienen el paso elástico y recortan el césped los domingos. Pero yo no conozco a mis vecinos. Tengo mi casa aquí, pinte verde la verja, la pared blanca, pero no los conozco. Los supongo educados, eso se ve en el moño que corona sus bolsas de basura. ...
Mis vecinos... de Juan Carlos Lemus
Mis vecinos Un italiano vulgar que golpea la puerta de otros viejos italianos Ayer se pasaron tres negros al cuarto vecino y a qué negro no le gusta gritar mientras baila cuando en la madrugada yo intento dormir Ahora viven frente a mi cuarto dos novios putean de noche y este hotel ...
El hueco de Luis Vidales
Mis versos dicen. Hueco único sitio habitable. Casas. Casas. Casas. Huecos interrumpidos por paredes y puertas. Huecos divididos en cuadros. Mi vida mi vida transeúnte está llena de las troneras de las horribles cavernas que las casas les hacen a los huecos. ...
A Laura de José Sebastián Segura
Mísera flor!, te arrancará el destino de mi doliente y cariñoso seno, y el mundo cruzarás, de azares lleno, en alas de estruendoso remolino; o tal vez hallarás en el camino otro sol y otro campo más ameno, y halagada del céfiro sereno ostentarás tu encanto...
Carta a papá de María del Carmen Colombo
miserable estratagema para tenerte: parecerme a vos ser en espejada lejanía lo que brilla por ausencia una estrella ¿sabías? ausencia es ese algo de nada que hace falta en el mar como los muertos en corazón sensible no me llames ilusa, no me mires con cara de víctima nerviosa, estoy arriba reina ...
Miss X de Jaime Sabines
Miss X, sí, la menuda Miss Equis, llegó, por fin, a mi esperanza: alrededor de sus ojos, breve, infinita, sin saber nada. Es ágil y limpia como el viento tierno de la madrugada, alegre y suave y honda como la yerba bajo el agua. Se pone triste a veces con esa tristeza mural...
Misterios de Oscar Portela
Misteriosos son los caminos de la vida. Tortuosas derivas, violentas cascadas, vientos huracanados, crepúsculos que reflejan el vértigo del mundo y la otredad del prójimo. Y todo está en las manos, ojos labios y música que pone melodía al corazón y a los misterios. ...
Espejo antiguo de Concha Zardoya
Mitad en sombra, mitad en luz, el espejo es ventana o caverna difusa que se adentra en un callado espacio sin salida. De: Alrededores míos Fuente. Luzmaría Jiménez Faro
Lorelei de Lucero Alanís de Gurrola
Mitad es un todo A ella se adhieren como última salvavidas última salvalmas Imploran permanencia en un mundo que se ha tornado líquido náufrago en la saliva lacrimoso brota la sangre en el sudor por todas las cavernas de esos cuerpos malditos A su belleza acuden como virgen en sus magias ...
Mito de Oliverio Girondo
Mito mito mío acorde de luna sin piyamas aunque me hundas tus psíquicas espinas mujer pescada poco antes de la muerte aspirosorbo hasta el delirio tus magnolias calefaccionadas cuanto decoro tu lujosísimo esqueleto todos los accidentes de tu topografía mientras declino ...
La vaquera de la Finojosa (Serranillas 7) de Marqués de Santillana
Moça tan hermosa, non ví en la frontera; como una vaquera de la Finojosa. II Faziendo la vía del Calatraveño a Santa María, vencido del sueño, por la tierra fragosa perdí la carrera, do v la vaquera de la Finojosa. III En un verde prado de rosas...
Padre de Juan Antillón
Mohandas teje su tela como teje su sueño. En realidad entreteje tela y sueño. Teje con esmero aunque su oficio no es de tejedor. Teje con paciencia y hoy con un poco de melancolía: recibió la visita de Jawaharlal y otra vez ha tenido fuertes discrepancias acerca de su...
Al Comandante Guevara de Edmundo Aray
Molestaré a muchos porque no comprenda. Tengo flojo el entendimiento. Pero las batallas no se pierden, se ganan siempre. Te lo digo, aquí, desde lejos, las ganamos. Y mira si es cierto, nos recorres...