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listado de poemas por primeros versos letra m

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789 poemas con la letra "m"

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Mi abuelo murió cuando yo nací de José Acosta
Mi abuelo murió cuando yo nací, alguna pared divide su tiempo del mío. Cuando cerró los ojos yo los abría al mundo. Mientras él se marchaba mirando atrás las huellas de su vida, yo llegaba iniciando sin él la continuación del camino. Pero hay una región donde estamos juntos, ...
Fusión de Juana de Ibarbourou
Mi alma en torno a tu alma se ha hecho un nudo apretado y sombrío. Cada vuelta del lazo sobre humano se hace raíz, para afianzarse hondo, y es un abrazo inacabable y largo que ni la muerte romperá. ¿No sientes cómo me nutro de tu misma sombra? Mi raíz se ha trenzado a tus raíces ...
Apunte de Fernando Pessoa
Mi alma se rompió como un cuenco vacío. Cayó escaleras excesivamente abajo. Cayó de las manos de una criada descuidada. Cayó, y se hizo más pedazos que loza había en el cuenco. ¿Tontería? ¿Imposible? ¡Yo no sé! Tengo más sensaciones que cuando me sentía yo. Soy una dispersión ...
Soledad del alma de José de Espronceda
Mi alma yace en soledad profunda árida, ardiente, en inquietud continua, cual la abrasada arena del desierto que el seco viento de la Libia agita. Eterno sol sus encendidas llamas doquier sin sombra fatigada vibra; y aire de fuego en el quemado yermo bebe mi pecho y con afán respira. ...
La ofrenda de Gabriel Zaid
Mi amada es una tierra agradecida. Jamás se pierde lo que en ella se siembra. Toda fe puesta en ella fructifica. Aun la menor palabra en ella da su fruto. Todo en ella se cumple, todo llega al verano. Cargada está de dádivas, pródiga y en sazón. En sus labios la gracia se siente ...
Mi amante lleva grabado... de Rafael Alberti
Mi amante lleva grabado, en el empeine del pie, el nombre de su adorado. Descálzate, amante mía, deja tus piernas al viento y echa a nadar tus zapatos por el agua dulce y fría. De: Marinero en tierra
Mi amor del aire se azora... de José Martí
Mi amor del aire se azora; Eva es rubia, falsa es Eva; Viene una nube, y se lleva Mi amor que gime y que llora. Se lleva mi amor que llora Esa nube...
Mi amor por ti de Jorge Teillier
Mi amor por ti Es un vidrio roto por el mal alumno del curso Una capilla con techo de zinc bajo la lluvia deVilcún Una manzana ofrecida a la profesora por el alumno bueno del curso El viento sur jugando ajedrez contra el viento norte para decidir qué tiempo va a haber ...
Mi amor (¿Mi amor?) de Antonio Machado
Mi amor?...¿Recuerdas, dime, aquellos juncos tiernos lánguidos y amarillos que hay en el cauce seco?... ¿Recuerdas la amapola que calcinó el verano, la amapola marchita, negro crespón del campo?... ¿Te acuerdas del sol yerto y humilde en la mañana, que brilla y tiembla roto...
Post-scriptum de Rosario Castellanos
Mi antagonista (que soy siempre yo) me dice: Muy sencillo. Has resuelto tu problema como Spinoza, more geometricum : un lugar, una forma para permanecer y una función, quizá, para cumplir. Pero se te ha olvidado decir quién supervisa la coincidencia exacta entre el tornillo y lo demás; ...
Biografía de Jaime Siles
Mi ayer son algas de pasión, luces de espuma. Y una arena insaciable que devora los cuerpos submarinos. Un cielo blando donde beben las palomas sin rumbo del estío.
República de poetas de Pablo Antonio Cuadra
Mi bandera pretende como el cielo, unir el azul y el blanco. Equivocados los próceres quisieron juntar abajo lo que solamente arriba se hermana y no siempre. Pero algo logras, paisano, izando el cielo en tu mástil, ¡somos un millón de hombre con la cabeza de pájaros!
La muerte está sentada a los pies de mi cama de Oscar Hahn
Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo y frazadas dispuestas a levantar el vuelo. La muerte dice ahora que me va a hacer la cama. Le suplico que no, que la deje deshecha. Ella insiste y replica que esta noche es la fecha. Se acomoda y agrega que esta noche me ama. ...
El nido de Juana de Ibarbourou
Mi cama fue un roble y en sus ramas cantaban los pájaros. Mi cama fue un roble y mordió la tormenta sus gajos. Deslizo mis manos por sus claros maderos pulidos, y pienso que acaso toco el mismo tronco donde estuvo aferrado algún nido. Mi cama fue un roble. Yo duermo en un árbol. ...
Eso de Idea Vilariño
Mi cansancio mi angustia mi alegría mi pavor mi humildad mis noches todas mi nostalgia del año mil novecientos treinta mi sentido común mi rebeldía. Mi desdén mi crueldad y mi congoja mi abandono mi llanto mi agonía mi herencia irrenunciable y dolorosa mi sufrimiento en fin mi pobre ...
Rondel para un joven violinista de Pablo García Baena
Mi canto, para aquél que no sabe mi nombre. Para aquél que no sabe, mi sonrisa. Y mi amor para mí, creciendo ante la luna, alzándose a la luna inmóvil bajo el ropaje rígido, bajo el plegado áureo de su luz y fugaz diadema de la fiebre ardiendo con su gema misteriosa... Para aquél ...
La Adivinanza de Jorge Galán
Mi capa es la tiniebla pero mi sombra es luz. Se haya en mi mano una moneda dispuesta a la limosna pero mi voz es lo terrible, cuando así lo desea. Si dijera esto a un niño le preguntaría ¿Quién soy? Y sería solo una adivinanza y no un enigma y una proclamación. Mi espalda es el invierno ...
Vampiro de Carmen Berenguer
Mi carne para su goce Mi orgullo para su látigo Mi protesta para su cárcel Mi infierno para su edén Mi amuleto para su suerte Mi locura para sus sueños Mi muerte para su vida
La carta de Ramón de Campoamor
Mi carta, que es feliz, pues va a buscaros, cuenta os dará de la memoria mía. Aquel fantasma soy que, por gustaros, jugó estar viva a vuestro lado un día. Cuando lleve esta carta a vuestro oído el eco de mi amor y mis dolores el cuerpo en que mi espíritu ha vivido ya durmiendo estará bajo unas flores. ...
Casa de mujeres de Johanna Godoy
Mi casa está habitada por mujeres Deamblan perdidas y estrellan sus cabezas contra los muros o se alzan de puntillas y gestan discursos Veo pieles de melocotón o surcos más profundos mientras todas se aman y lo más importante me quieren Compartimos el último labio roto y el próximo ...
Para vivir mañana de Washington Delgado
Mi casa está llena de muertos es decir, mi familia, mi país, mi habitación en otra tierra, el mundo que a escondidas miro. Cuando era niño con una flor cubría todo el cielo. ¿De qué cuerpo sacaré ahora sombra para vivir con un poco de ternura? Escucharé a los muertos hablar para que...
La casa de Eduardo Zambrano
Mi casa no tiene muros, tiene certezas. Mi casa no tiene puertas ni ventanas, tiene amaneceres. Mi casa no tiene techos ni vigas, tiene designios. Mi casa está deshabitada, soy un vagabundo. (De: Reincidencias)
Mi cerebro lleva dentro una masa... de Regina José Galindo
Mi cerebro lleva dentro una masa en estado de descomposición. Los buitres picotean picotean picotean Poco a poco traspasarán el cráneo y penetrarán sus picos. Será entonces el día del gran banquete del eructo último del buen final (Inédito)
Lénfant terrible de Elena Medel
Mi chico azul surgió de un tren celeste. Azul su discman y el CD de Los Planetas, era tan frágil que sólo hablaba con monos ebrios -colgaos de farolas en medio del océano- y acariciaba su codo con acento de verano en Irlanda. En la arena, el hueco de su talón imitaba al cortafuegos...
Mi clítores destella... de Ana Istarú
Mi clítoris destella en las barbas de la noche como un pétalo de lava, como un ojo tremendo al que ataca la dicha, al que el placer ataca y contrataca con zumos delicados, enfebrecidas salamandras. El útero olvida su suave domicilio. Desata las cuerdas...
Terciopelo azul de Isla Correyero
Mi coño eleva el conocimiento que tú le has enseñado. La velocidad y el violento latido de una horca. Mi coño alimentado por una boca física tiene eloficio azul de ser frágil y exacto. Flexible y religioso, mi coño es la pirámide de unresplandor de oxígeno que se pone mis bragas. ...
Coño azul de Isla Correyero
Mi coño es negro como carbón evaporado. Pero se vuelve azul a la luz de la tele y de la luna. La característica más peculiar que explica su color y su forma es que tiene circulación lenta y estremecida que va navegando hacia la tinta de las venas y se abre al desamparo ...
Mi corazón emprende de Jaime Sabines
Mi corazón emprende de mi cuerpo a tu cuerpo último viaje. Retoño de la luz, agua de las edades que en ti, perdida, nace. Ven a mi sed. Ahora. Después de todo. Antes. Ven a mi larga sed entretenida en bocas, escasos manantiales. Quiero esa arpa honda...
En horas de tristeza (I) de María Cruz
Mi corazón es roca solitaria Perdida en alta mar... Tumultuosas oleadas de recuerdos La azotan sinc esar... Tumultiosas oleadas de recuerdos ¡La azotan sin cesar!... La carcomen, la cavan y la agrietan Y al fin la han de arrasar... La carcomen, la cavan y la agrietan ¡Y al fin ...
La casa de la vida de Andrés Trapiello
Mi corazón es una vieja casa. Tiene un jardín y en el jardín un pozo y túneles de yedra y hojarasca. En esa casa a la que tiran piedras los niños cuando pasan al volver de la escuela, después de haber robado de su huerta magro botín de unas manzanas agrias. ...
Mi corazón no puede con la carga de Miguel Hernández
Mi corazón no puede con la carga de su amorosa y lóbrega tormenta y hasta mi lengua eleva la sangrienta especie clamorosa que lo embarga. Ya es corazón mi lengua lenta y larga, mi corazón ya es lengua larga y lenta… ¿Quieres contar sus penas? Anda y cuenta los dulces granos...
Mi corazón no sabe lo que espera de José Angel Buesa
Mi corazón no sabe lo que espera, pero yo sé que espera todavía... igual que aquella noche que llovía y te besé bajo la enredadera. Tu amor se fue como si no se fuera... pues algo tuyo vuelve cada día... y me dejaste la melancolía de doblar el pañuelo a tu manera. Esta noche de viento y lluvia ...
Balada para dos locos de Sabeli Ceballos Franco
mi corazón para que en él escarbes busques tesoros entierres muertos no estaba muerta pero me vi nacer en la primera cita con tu cuerpo tengo muy poco pero te entrego todo la margarita anciana el pavimento las cuerdas que me rodean el cuello no te pedí que aparecieras ...
Música fúnebre de Salvador Díaz Mirón
Mi corazón percibe, sueña y presume. Y como envuelta en oro tejido en gasa, la tristeza de Verdi suspira y pasa en la cadencia fina como un perfume. Y frío de alta zona hiela y entume, y luz de sol poniente colora y rasa, y fe de gloria empírea pugna y fracasa, como en ensayos torpes un ala implume. ...
Canción del amigo de Muqaddam Ben Muafá Al-Qabrí
Mi corazón se me va de mí. ¡Oh, Dios! ¿Acaso se me tornará? ¡Tan fuerte mi dolor por el amado! Enfermo está, ¿Cuando sanará? Selección: Melquíades Prieto
Mi corazón se me va de mí... de Jarchas mozárabes
Mi corazón se me va demí. Oh Dios, ¿acaso se me tornará? ¡Tan fuerte mi dolor por el amado! Enfermo está, ¿cuándo sanará? ** * Vayse meu corachón de mib, ya Rab, ¿si se me tornarád? ¡Tan...
Mi corazón se siente satisfecho de José Angel Buesa
Mi corazón se siente satisfecho de haberte amado y nunca poseído: así tu amor se salva del olvido igual que mi ternura del despecho. Jamás te vi desnuda sobre el lecho, ni oí tu voz muriéndose en mi oído: así ese bien fugaz no ha convertido un ancho amor en un placer estrecho. Cuanto el deleite ...
Corazón Satisfecho de José Angel Buesa
Mi corazón se siente satisfecho de haberte amado y nunca poseído: así tu amor se salva del olvido igual que mi ternura del despecho. Jamás te vi desnuda sobre el lecho, ni oí tu voz muriéndose en mi oído: así ese bien fugaz no ha convertido un ancho amor en un placer...
Amor insatisfecho de José Angel Buesa
Mi corazón se siente satisfecho de haberte amado y nunca poseído; así tu amor se salva del olvido igual que mi ternura del despecho. Jamás te vi desnuda sobre el lecho, ni oí tu voz muriéndose en mi oído; así ese bien fugaz no ha convertido un ancho amor en un placer estrecho. ...
Mi corazón se amerita de Ramón López Velarde
Mi corazón, leal, se amerita en la sombra. Yo lo sacara al día, como lengua de fuego que se saca de un ínfimo purgatorio a la luz; y al oírlo batir su cárcel, yo me anego y me hundo en ternura remordida de un padre que siente, entre sus brazos, latir un hijo ciego. Mi corazón, leal, ...
Mi corazón, repartido... de Rafael Alberti
Mi corazón, repartido entre la ciudad y el campo. ¡Luminarias de la noche! ¡Mis verdes sauces llorones! ¡Ay claras confiterías de anises y de piñones! ¡El olor a trementina, a suave alcol de romero del bosque! ¡Novia azul en la baranda de los últimos balcones! ¡Novia del monte, pobre! De: Marinero en ...
Poema del fracaso de José Angel Buesa
Mi corazón, un día, tuvo un ansia suprema, que aún hoy lo embriaga cual lo embriagara ayer; Quería aprisionar un alma en un poema, y que viviera siempre... Pero no pudo ser. Mi corazón, un día, silenció su latido, y en plena lozanía se sintió envejecer; Quiso amar un recuerdo más fuerte ...
Mi corza de Rafael Alberti
Mi corza, buen amigo, mi corza blanca. Los lobos la mataron al pie del agua. Los lobos, buen amigo, que huyeron por el río. Los lobos la mataron dentro del agua. De: Marinero en tierra
Ventanas de otros días (6) de John Freddy Galindo
mi cuerpo es ahora un agujero penétralo con los restos de tu piel que aún reposan sobre la cama Los imperios no se destruyen dos veces deja que me reponga y me colme Espera sentada a que el último trozo del silencio se pierda con la tarde Espera sólo los días pueden llenar este vacío ...
Asilo en otro cuerpo de Juan Calzadilla
Mi cuerpo es el lugar donde momentáneamente he encontrado asilo. Lo que más temo en este nuevo estado es que pueda ser víctima de una orden de desocupación y que entonces no tenga yo otro cuerpo a donde ir. A menos que me asignen cupo en un galpón del cielo.
Sólo suena tu nombre de Belén Reyes
Mi cuerpo es un silencio con forma Que respira. Sólo te veo a ti Surges en todo. Me pierdo en esta casa que me grita. Voy buscando rincones escondidos Para pensarte a brotes Y que nadie Te vea en estos ojos. Y lloro porque quiero Y me desata Este nudo de sed de tu mirada. Y lloro y me hace bien ...
Espacio de canela de Mercedes Durand
Mi cuerpo es una rama de canela cortada en un Agosto de claveles, el trópico quemaba níveas pieles y hervía en los trapiches la panela. Hermana del zenzontle que pincela sonidos de su buche en los vergeles la rama se acompaña con las mieles que ríen de abeja cuando vuela. ...
La carga de Manuel del Cabral
Mi cuerpo estaba allí... nadie lo usaba. Yo lo puse a sufrir... le metí un hombre. Pero este equino triste de materia si tiene hambre me relincha versos, si sueña, me patea el horizonte; lo pongo a discutir y suelta bosques, sólo a mí se parece cuando besa... No sé qué hacer con este cuerpo mío, ...
La imagen movimiento (I) de Jenaro Talens
Mi cuerpo no pregunta qué será de él. Traslada estaciones de un lugar a otro sin importarle el gesto del escriba. Aquí, un otoño difuso que no encuentra su dónde, y más allá un verano disfrazado de globos y peces de colores. Es una lluvia que no espera a nadie y pese a todo...
Los mercaderes del templo de Odette Alonso
Mi cuerpo tiembla sobre la piedra fría mi pobre cuerpo tiembla. Afuera era la música la multitud ardiente rebaño con el pecho abierto a todo. Afuera el mercader se hacía rico cantaba el mismo himno ofrecía la gloria...