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listado de poemas en audio por primeros versos letra l

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1352 poemas con la letra "l"

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La memoria, ese alcázar (VII) de Santos Domínguez Ramos
Los ríos del paraíso en las lentas marismas de Hudaybiya, la médula insondable del limo. Con cálamos del Tigris dibujas en el aire la sedición del tiempo, las torpes abluciones, el anaquel de arena, el alfar, la carcoma, las altas caravanas que devora la luna. ...
Late la Muerte en los rincones más insólitos de Alfonso Chávez Jara
los ríos tosen semanas agrias acosa el aserrín en los corredores de los hospitales -sus partículas son el único objeto para el estudio de la Ética- las nubes menstrúan bólidos verdes por la autopista de Indianápolis las piedras ladran lombrices cúbicas...
Los ríos de un día de Joao Cabral de Melo Neto
Los ríos, de todo lo que existe vivo, viven la vida más definida y clara; para los ríos, vivir vale definirse y definir vivir con la lengua del agua. El río corre, y así vivir para el río vale no sólo ser corrido por el tiempo: el río lo corre; y ya que es con su agua, vivir vale suicidarse, todo el tiempo. ...
A Leopoldo Lugones de Jorge Luis Borges
Los rumores de la plaza quedan atrás y entro en la Biblioteca. De una manera casi física siento la gravitación de los libros, el ámbito sereno de un orden, el tiempo disecado y conservado mágicamente. A izquierda y a derecha, absortos en su lúcido sueño, se perfilan los rostros ...
Los atlantes de Daniel Chirom
Los sacerdotes egipcios fueron nuestros últimos testigos; perduró la leyenda por boca de Platón. Nueve anillos de agua y nueve de tierra, y de anillo a anillo construimos puentes. Rodeados del favor de los dioses modelamos la alegría de los metales preciosos, cultivamos la perplejidad ...
Césped inglés de Damaris Calderón
Los segadores tienen una rara vocación por la simetría y recortan las palabras sicomoro, serbal, abeto, roble. Guardan las proporciones como guardan sus partes pudendas. Y ejercen sin condescendencia el orden universal porque el hombre -como el pasto- ...
Los seis hermanos rápidos dedos en el gatillo de Raúl González Tuñón
Los seis hermanos rápidos dedos en el gatillo —Earl Himie Weiss no pudo llevarlos a dar una vuelta— oían cantar a Sam Samoots Amatuma ¨guantes de seda¨ —Sam Samoots qué bien cantaba guantes de seda en el alma. En la taberna...
Los ojos de Bafomet de Mauricio Molina
Los señores templarios descienden cada mañana al pozo. Con el cuerpo limpio de vestigios, eliminados los pelos del gato y las sombras de cualquier hierba, lavan sus culpas en las aguas de Dios. Por una esquina donde nunca llega la luz pasan los señores templarios y el ídolo de paja ...
Ritmo de ola de Blas de Otero
Los senos son como palomas. Hay algunos que vuelan. La curva de los senos es el patrón para la línea del Ecuador. El meneo de los senos sugiere el ritmo de la ola. Los senos son dos, pero parecen uno repetido, jimaguas. Dulces, leves senos de niñas de quince años. ...
El jefe sioux de William Ospina
Los seres de la tierra son el aire y el mar y las llanuras incansables, el río tumultuoso que desciende, lleno de ojos y aletas, y las arduas montañas con cumbres coronadas de voces, y ese enardecido señor de luz que murmura en la hoguera. Hemos venido un día para...
Los soldados, señorita de Eugenio Martínez Orantes
Los soldados, señorita, son tan humanos como usted. Ellos también tienen sueños, anhelos y esperanzas. No, no están hechos de odio. Están hechos de amor como de amor está hecho el bello cuerpo que usted usa con gracia cotidiana. Ellos nunca han sido enemigos del pueblo ...
Ustica de Octavio Paz
Los sucesivos soles del verano, la sucesión del sol y sus veranos, todos los soles, el solo, el sol de soles, hecho ya hueso terco y leonado, cerrazón de materia enfriada. Puño de piedra, piña de lava, osario, no tierra. isla tampoco, peña despeñada, duro durazno, gota de sol petrificada. ...
Otra vez los sueños de Otoniel Martínez
Los sueños acarrean lentamente su sangre a la orilla enemiga de otro sueño de sangre mientras el viejo sol apura su cicuta de sombra. Un caballo desnudo se sumerge en el azul embravecido del horizonte y una luz...
Nota XII de Juan Gelman
los sueños rotos por la realidad los compañeros rotos por la realidad/ los sueños de los compañeros rotos ¿están verdaderamente rotos/perdidos/nada/ se pudren bajo tierra?/¿su rota luz diseminada a pedacitos...
Los suspiros son aire y van al aire... (Rima XXXVIII) de Gustavo Adolfo Bécquer
Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar. Dime, mujer: cuando el amor...
Poema de antigüedad de España de Agustín de Foxá
Los tanques rusos, nieves de Siberia, sobre estos nobles campos españoles, ¿qué puede la amapola contra fría grasa? ¿qué el álamo del río a su furor opone? Teníamos aún bueyes y arado de madera, Castilla no es científica; no surge en sus terrones la fábrica, su arcilla ...
La lección de anatomía de Rembrandt-tulp de José Hierro
Los tiempos cambian, Rembrandt. No es preciso romper el coco: no hay que ser violento. Cójase a un vivo, al que sin previo aviso se le inyecta en las venas un pigmento. El contraste, ni raudo ni remiso, llega hasta el arrabal del pensamiento. (Los voyeurs, observando ...
Tedio de Vasallo de Raúl Rivero
Los tiranos intensos son los breves los fugaces. Esos sí son tiranos interesantes fundadores de la inquietud. No así estos tipos eternos y aburridos toda la vida en el poder tanto tiempo que uno termina por quererlos que uno termina muerto de amor por ellos. Que Que uno Que uno termina ...
El conde de Villamediana (Los toros) de Duque de Rivas
LOS TOROS Está en la plaza Mayor todo Madrid celebrando con un festejo los días de su rey Felipe cuarto. Este ocupa, con la reina y los jefes de palacio, el regio balcón vestido de tapices y brocados. En los otros, que hermosean reposteros y damascos, los grandes, con sus señoras y los nobles ...
La música de Roger Wolfe
Los trinos de ese mirlo se derraman sobre el fiambre más reciente de la ciudad. Dicen que encontraron la jeringa colgándole del brazo todavía. No lo sé. Y no me importa demasiado. Escucho al mirlo. Su múscia en medio del infierno. (La nueva poesía 1975-1992) ...
Travesías de Rossana Estrada Búcaro
Los viajes virtuales me gustan pero a veces prefiero viajar sobre mis zapatos gastarles la suela al recorrer la vida oler la lluvia cuando se acerca pasar por un café y sentir el olor que embriaga disfrutar la ternura que me queda cuando oigo reír a los niños sentir el corazón ...
La fiesta de Eliseo Diego
Los viejos liberales han traído sus sombreros de paja pobre y dura, los trajes escarchados y la oscura señal de algunos rostros conmovidos. Aquel negro de bíblica estatura conversa con un viejo decidido, mientras los breves rosas y sonidos de la fiesta despliegan su...
El guerrero de Orfila Bardesio
Los violines levantan a sus ojos delicadas columnas. La orquesta construye siempre de nuevo el mundo . Los bailarines victoriosos en un salto vibrante se vuelven más que hombres, fuego. Los cuadros abren puertas con ritmo. Los retratos desembarcan personas . ...
Decisiones evolutivas poéticas de Jorge Riechmann
Los vitalistas se vuelven culturalistas los culturalistas se vuelven vitalistas y vuelta a empezar. Los comunicacionistas se vuelven cognitivistas los cognitivistas se vuelven comunicacionistas y vuelta a empezar. Los existencialistas se vuelven experiencialistas los experiencialistas ...
Apollinaire canta una canción de fiebre de William Ospina
Lou pasa entre la fiesta de las balas de Octubre Y es sólo una coraza de amor lo que la cubre. No morirás, Lou mía, no acabará tu espera En el regazo rojo de esta roja trinchera. Es sólo mi memoria lo que así te convida A negar estas sombras con tu risa y tu vida. Lo que hace...
Negras de Enrique Lihn
Lucen como si alguno de sus dioses, embullado, le diera por vaciarlas a una todas en un mismo molde, noche, el de tu belleza. La que hoy -dice otra por reír-cayó del árbol: ñata, pasuda, con su bemba, es harina negra de un costal unívoco. Contra la luna el galve de un trasero...
De Atlántida de José Juan Tablada
Lucen del Ocaso los pálidos cobres y del mar que duerme, los blancos estaños, y van derramando perfumes salobres las olas que cantan con tonos extraños. De pronto, el mar glauco se ve cristalino, las sombras palpitan de luz salpicadas y el alba triunfante de un sol submarino derrama sus luces ...
Hombre de Blas de Otero
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte, al borde del abismo, estoy clamando a Dios. Y su silencio, retumbando, ahoga mi voz en el vacío inerte. Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando solo. Arañando...
Hombre de Blas de Otero
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte, al borde del abismo, estoy clamando a Dios. Y su silencio, retumbando, ahoga mi voz en el vacío inerte. Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando solo. Arañando...
Alunizaje de Lilian Serpas
Lúcido en la tiniebla de un momento de ser -ya sido- en inicial viraje, arranca de raíz mi pensamiento -tan joven como antiguo en su linaje-. Ráfaga a grupas de un saber, aliento -del polvo hostil es rescatado viaje-, emite luz, muy cerca a lo que siento del más nocturno azul de alunizaje. ...
Lucy de Ricardo Gómez López
Lucy es la hermana mayor. Se fue a Buenos Aires y allá se quedó. En sueños jugamos a que yo la visito o que ella despacito por los Andes para no despertar la nieve. La Pampa es grande y la cruzo dentro de una carta allí me apersono le cuento que mamá es más abuela ...
La parte teórica de Rosa Lentini
Luego llegaron los carros de otros desheredados que se dirigían a nosotros como si tuvieran la única respuesta, como si fuera suya la última pregunta: ¿Es ésta la frontera? y yo les contesté ¿Es vuestra la frontera? Ningún mapa celeste cuando se ha alzado un muro tan alto como la amenaza., ...
De vuelta a casa de Giovanna Pollarolo
Luego que chupó vinagre, dijo TODO ESTÁCONSUMADO Te llevaste la almohada que te regalé el día de navidad el televisor un par de libros tu ropa. De ti me queda, en la cama el ligero olor de tu perfume a punto de desvanecerse.
La separación de Clorila de Manuel Martínez de Navarrete
Luego que de la noche el negro velo por la espaciosa selva se ha extendido, parece que de luto se han vestido las bellas flores del ameno suelo. Callan las aves, y con tardo vuelo cada cual se retira al dulce nido. ¡Qué silencio en el valle se ha esparcido! Todo suscita un triste desconsuelo. ...
Pelea de gallos de Rafael Landívar
Luego que empieza el gallo generoso a erguir amenazando el áureo cuello, a caminar con majestad y orgullo y a perseguir con amoroso anhelo a sus esposas, el ardor insano de bárbaro, letal y sutil juego le saca del corral, su dulce patria, y le sepulta en reducido encierro, do atado al pie ...
Lugar de Jorge Boccanera
Lugar, es el nombre del animal más grande de la tierra. Hay quienes aprovechan su sombra y no saben que existe. O beben su saliva y lo confunden con un río. O duermen en los huecos que dejan sus pezuñas en la tierra y piensan que la tierra es así. Los exiliados cargan sus pedazos de tiempo. ...
Olvido necesario de César Antonio Molina
Lugares que me guardan de un olvido necesario. Palmeras, geranios, sauces que suspiran sobre la Los días como el óxido que anilla rapaces sobre Nunca estuve más unido, más próximo a aquella higuera que planté, ahora que flota en las olas, libre de puntales. Recuerdo estos caminos dejados ...
Revelación de Evaristo Carriego
Lujosamente bella y exquisita, con aires de gitana tentadora, llegaste, adelantándote a la hora, rodeada de misterios a la cita. El salón reservado oyó la cuita de una cálida noche pecadora, y al amor de tu carne ofrendadora reventaron las yemas de afrodita. ¡Fue esa breve noche de locuras, ...
Luna de abril de Andrés Eloy Blanco
Luna de abril, descotada, con aguazal circunscrito, desnuda, con desnudez pura de pecho con niño. Luna llena, ubre de vaca, con lucero becerrillo; ¡qué puro se pone el pecho cuando se le cuelga el niño! Esta noche yo no siento ni sombra de odio por nadie ni pena de verme preso, ...
Coloquio de flauta y viento de Oscar Castro
Luna de cantos mojados, pulida de viento y alba. Calles de esquinas desnudas. Casas de ciegas ventanas. En una esquina sin nadie, el viento encontró a la flauta; sobre el agua de la música se le murieron las alas y se vistió de colores como un país en un mapa. ...
Pascuas sangrientas de 1956 de Nicolás Guillén
Luna fija y redonda de níquel taciturno, tú, sempiterna cómplice de la novia que espera, medallón suspendido sobre el pecho nocturno, ¿viste llegar la Muerte con sus ojos de cera? Luna grande del trópico, que estás entre las cañas, tú, que de noche vives, Luna, tú que no duermes ...
Sonetos corporales (X) de Rafael Alberti
Luna mía de ayer, hoy de mi olvido, Ven esta noche a mí, baja a la tierra, Y en vez de ser hoy luna de la guerra, Sélo tan sólo de mi amor dormido. Dale en tu luz el reno perseguido Que por los yelos de tus ojos yerra, Y dile, si tu lumbre lo destierra, Que será lana su destierro y nido. Tiempos de horror ...
Deshojación sagrada de César Vallejo
Luna! Corona de una testa inmensa, que te vas deshojando en sombras gualdas! Roja corona de un Jesús que piensa trágicamente dulce de esmeraldas! Luna! Alocado corazón celeste ¿por qué bogas así, dentro de copa llena de vino azul, hacia el oeste, cual derrotada y dolorida popa? ...
Lunes 6 de Otoniel Guevara
Luna, laja de aroma. Ombligo inquieto, inquietante. Juguete que no acaba de caer en mis manos. Luna, hoja martirizada por hormigas de cal. Mi dolor está tapando tu luz, silenciando tu voz de quietud. Cierta vez quise cortarte para Ella, luna, colocarte entre sus labios o su pelo, ...
Himno a la luna de Leopoldo Lugones
Luna, quiero cantarte, ¡Oh ilustre anciana de las mitologías! Con todas las fuerzas del arte. Deidad que en los antiguos días Imprimiste en nuestro polvo tu sandalia, No alabaré el litúrgico furor de tus orgías Ni tu erótica didascalia, Para que alumbres sin mayores ironías, ...
Lunas de sangre de Dina Posada
LUNAS DE SANGRE El tiempo crucifica el callado río de mi infancia de la herida descienden azoradas lunas fecundas que a compás de pausas devastarán el rosa de mi vientre lo advierte mi vulva conjugando leyes fulminantes en todo mi cuerpo
El enamorado de Jorge Luis Borges
Lunas, marfiles, instrumentos, rosas, lámparas y la línea de Durero, las nueve cifras y el cambiante cero, debo fingir que existen esas cosas. Debo fingir que en el pasado fueron Persépolis y Roma y que una arena sutil midió la suerte de la almena que los siglos de hierro deshicieron. Debo fingir las armas ...
Cinematógrafo de Isabel de los Ángeles Ruano
Luz azulada y besos distraídos, amnesia momentánea, afuera llueve. Siluetas, siluetas de días desaparecidos, alardear de vida, sin telones, con butacas inmóviles. Humo de cigarrillos, almas calladas con espirales de sonrisas anestesiadas. Afuera llueve, los carros encienden sus faroles ...
Desvelo de Néstor Martínez
Luz fantasmal se posa sobre el jardín sobre el techo de las casas en la altura de los árboles quietud de luna llena inunda mi cuarto retroceden las sombras presurosas mi rostro en la ventana atestigua la magia nocturna el hechizo de las estrellas portal del misterio abierto a mis sueños ...
Holocausto de Raúl Contreras
Luz que en la soledad madura el hielo. Cauce de sed y curva que se inicia. Imán de perfección, que alza y propicia El faro inaccesible de mi anhelo. No sé si, en mi holocausto, el goce es duelo, Dardo que hiere o ala que acaricia... ¿Vértice de la luz? ¿Alba novicia Tatuada de horizontes ...