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listado de poemas en audio por primeros versos letra h

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629 poemas con la letra "h"

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Calle de Norah Lange
He vuelto a la calle ahondada de esperas rezando ausencias que ya no serán más. Calle poblada de voces humildes, ¡cuán cerca la hora en que él me querrá! Sobre la tierra sumisa de ocasos, pasaste a mi lado como un madrigal. Toda la dicha se estuvo en mis ojos, y fue leve ...
Ex-libris de Jorge Valdés Díaz - Vélez
He vuelto a releer aquellos versos que hablaban del amor y que leímos la noche que ardió Troya y nos perdimos al fondo de sus negros universos. He oído en cada página los tersos acentos de tu piel donde creímos haber bebido al sol en sus racimos y al mar que reflejaba ...
Primera llamada de Alejandro Aura
He vuelto al bosque de mi penosa adolescencia bajo cuya fronda entonces loca mis penas sacudía para que las llevaran los pájaros a donde se guarda el llanto de los hijos tristes y no, ya no es como antes, ya nada es como era y mis ojos que ahora ven de otra manera —heridos...
Memoria de José Carlos Becerra
He vuelto al sitio señalado, a tu rastro de aguas amargas; el atardecer ha caído al fondo del mar como un pecho muerto y una campana da la hora cubriéndome de espuma. Vuelvo a ti, el otoño y el grillo se unen en la victoria del polvo. Vuelvo a ti, vuelves a la caída, al primer acto. ...
Opio corazón de Yolanda Pantin
He vuelto de nuevo al buzón -así comienza el día así termina- como un rito sagrado opio corazón abrí la caja del apartamento 11-B En el fondouna tarjeta: Reparamos neveras torres calentadoresartefactos eléctricos primorosamenteen letra gótica -Así comienza el día así termina- ...
Retorno al dolor de todos de Otto Rene Castillo
He vuelto después de cinco años. Y sola estaba la calle para mí. Este viejo viento que conozco desde niño, caracoleó un poco en mis cabellos y se quedó ahí de pie, y alegre tal vez por mi regreso. De los amigos, ninguno estaba para verse. Casi todos siguen lo mismo, . ...
Ausencia del amante de Carmen Conde
He vuelto por el camino sin hierba. Voy al río en busca de mi sombra. Qué soledad sellada de luna fría. Qué soledad de agua sin sirenas rojas. Qué soledad de pinos ácidos errantes... Voy a recoger mis ojos abandonados en la orilla.
hechos como fuimos de bermejos llantos... de Eleonora Requena
hechos como fuimos de bermejos llantos hechos de un dolor arcaico somos henos imbuidos en nosotros llanos de vacío castos trepidantes nos llamamos riego fuego revelado vivos y en armar insulsos entramados ocupamos eso que de buena o mala gana se proclama tiempo ...
Romance del rey moro que perdió Valencia de Romancero Español
Helo, helo por do viene el moro por la calzada, caballero a la jineta encima una yegua baya, borceguíes marroquíes y espuela de oro calzada, una adarga ante los pechos y en su mano una azagaya. Mirando estaba Valencia, como está tan bien cercada: ¡Oh, Valencia, oh Valencia, de mal fuego ...
Soneto de Ignacio Ramírez
Heme al fin en el antro de la muerte do no vuelan las penas y dolores, do no brillan los astros ni las flores, donde no hay un recuerdo que despierte. Si algún día natura se divierte rompiendo de esta cárcel los horrores, y sus soplos ardientes, erradores sobre mi polvo desatado ...
Poema de un día de Antonio Machado
Heme aquí ya, profesor de lenguas vivas (ayer maestro de gay-saber, aprendiz de ruiseñor) en un pueblo húmedo y frío, destartalado y sombrío, entre andaluz y manchego. Invierno. Cerca del fuego. Fuera llueve un agua fina, que ora se trueca en neblina, ora se torna aguanieve. ...
Poema de Eduardo Llanos
heme pues aquí soy el frondoso árbol genealógico de toda poesía vieja o nueva sea adánica edénica o satánica algunas de mis hojas caen es cierto pero esponjan la tierra se hacen abono mis mejores frutos estallan sobre las cabezas de quienes se van por las ramas ramoneando ...
Hemos amado juntos tantas cosas... (Poesía Vertical IV - 25) de Roberto Juarroz
Hemos amado juntos tantas cosas que es difícil amarlas separados. Parece que se hubieran alejado de pronto o que el amor fuera una hormiga escalando los declives del cielo. Hemos vivido juntos tanto abismo que sin ti todo parece superficie, órbita de simulacros que resbalan, ...
Velorio de Jorge Meretta
Hemos dejado al muerto último en la fila de un invierno. Llueve y tiene suerte: un muerto nada tiene que perder en el velorio...
Ventanas de otros días (15) de John Freddy Galindo
hemos empezado a llorar moscas y a escupir palabras como arañas Palabras que caminan por el techo y lágrimas que revolotean sobre el cadáver del recuerdo Palabras que tejen olvidos y un llanto alado que se impregna en la memoria No mires por la ventana ni hables con extraños ...
Callémonos un rato de Carlos Castro Saavedra
Hemos hablado mucho, compatriotas, ¿porqué no nos callamos para que la palabra se maduren en medio del silencio y se vuelvan arroz, cajas de pino, escobas, duraznos y manteles? Hacemos mucho ruido y repetimos la palabra muerte hasta que la matamos. Decimos mucho corazón y gastamos ...
El tejido interior de David Escobar Galindo
Hemos nacido para la alegría, la alegría gemela del quebranto. Para el sosiego que corona el llanto y para el llanto que en la sal confía. Hemos nacido para la armonía que deliciosamente duele tanto. Para ese sufrimiento cuyo encanto está en ser un escombro de agonía. ...
Hemos perdido aún este crepúsculo... (Poema X) de Pablo Neruda
Hemos perdido aun este crepúsculo. Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas mientras la noche azul caía sobre el mundo. He visto desde mi ventana la fiesta del poniente en los cerros lejanos. A veces como una moneda se encendía un pedazo de sol entre mis manos. Yo te recordaba con el alma ...
Dad limosna a Belisario (II) de Guillermo Carnero
Hemos puesto en cuestión numerosas gramáticas, leído hasta la saciedad la experiencia de otros y en fotografías borrosas perseguido su imagen inquiriendo un volumen para sus gestos planos, codiciosos de aquello de que era razonable esperar sabiduría, para obtener al fin un pobre ...
Del exilio de Jomi García Ascot
Hemos venido aquí, desde muy niños, a esperar, y a vivir. Llevamos en las manos muchos años y el otoño en lejanos comedores vastos de sobremesa y de presagios. Llevamos en las manos luces amarillentas, deberes escolares, gestos que conocimos como iglesias de pueblo, y en jardines ...
El grito de Luis Raúl Calvo
Hemos visto noches de miradas eternas. Los crucifijos esperan el reencuentro con sus dioses. Mañana es posible. Las ciénagas han muerto de frío a la intemperie. Ahora, tus ojos no vacilan en el llano. Las comadres enlutecen de rubor cuando el grito quiebra nuestros huesos. ...
Excursión de Eduardo Llanos
Henos de nuevo aquí perdidos en el bosque de la infancia buscando las pisadas de Dios bajo las hojas secas. Selección: Guido Ferrer
Heráclito de Jorge Luis Borges
Heráclito camina por la tarde De Éfeso. La tarde lo ha dejado, Sin que su voluntad lo decidiera, En la margen de un día silencioso Cuyo destino y cuyo nombre ignora. Hay un Jano de piedra y unos álamos. Se mira en el espejo fugitivo Y descubre y trabaja la sentencia Que las generaciones...
Heredamos la herrumbre... de Luis Alberto Arellano
Heredamos la herrumbre. Heredamos la voz metálica de los muertos. Tenemos de los idos los mismos rasgos y la misma piel. Somos el nombre que nunca dijeron en voz alta. Heredamos los signos del fracaso. Hoy la tierra reclama los hombres que nunca vieron al relámpago estrellarse ...
Herencia de María Cristina Orantes
Heredé vieja sangre contenida en odre añejo pero no por ello falto de aroma dulce y del destello que en mi voz ha encontrado nueva vida. un árbol de papel en cuya herida cabe la antigua historia, el mismo sello estampado en la sombra de un cabello oculto en una joya adormecida. ...
A Juana Rosa Pita de David Escobar Galindo
Herida estás de tiempo. Se percibe que estás herida acaso de distancia. Se siente en el rumor de la fragancia que en tu espuma de sueño se desvive. Tu espuma que en su exilio circunscribe la Isla de la fértil resonancia. Surcada estás de urgida temperancia como ese mar que en lágrimas ...
herido busco mi país... de Rogelio Guedea
herido busco mi país. busco tu nombre. busco la calle donde te conocí. me caían sombras. me caías. tú llorabas. me salpicabas tu tristeza. tu tristeza era como mi país. tenía árboles. animales. unos arroyos que no acababan. tu tristeza salpicaba mi país y yo nadaba con brazos y pies en mi derrota. ...
Herido de invierno de Manuel Forcano
Herido de invierno todo pesar rozando el frío. Por la calle he visto hombres colgados en los árboles hacheando las ramas que ya atisbaban brotes. Entonces me he abrigado bajo la media luz del patio interior, mirando hacia arriba como la cara de una moneda en el fondo de un pozo...
A una sangría de un pie de Luis de Góngora y Argote
Herido el blanco pie del hierro breve, Saludable si agudo, amiga mía, Mi rostro tiñes de melancolía, Mientras de rosicler tiñes la nieve. Temo (que quien bien ama, temer debe) El triste fin de la que perdió el día, En roja sangre y en ponzoña fría Bañado el pie que descuidado mueve. Temo aquel fin, ...
La muerte del tirano de Vicente Riva Palacio
Herido está de muerte, vacilante Y con el paso torpe y mal seguro Apoyo busca en el cercano muro Pero antes se desploma palpitante. El que en rico palacio deslumbrante Manchó el ambiente con su aliento impuro, De ajeno hogar en el recinto oscuro La negra eternidad mira delante. Se extiende ...
Misterio de amor de Carlos Edmundo de Ory
Herido siempre y a un designio atado y a un horror congénito impelido llevo una llaga al lado del sentido Tampoco a mí me toques siempre es tarde para que tú que puedes lo que tocas si eres mujer te acerques cuano arde mi alma en las rocas Yo soy el que huyo y el que huye y ama pobre ...
Herido siempre de José María Hinojosa
Herido siempre, desangrado a veces y ocultando mi sangre sin riberas llevo mis pasos presos entre nieblas y mis miradas van sobre cipreses. Aún conservo en las uñas esta sangre que me dejó la carne de un momento empapado de lágrimas y miedo cuando vino a perderse entre mi carne. ...
España, aparta de mí este cáliz (VI) de César Vallejo
Herido y muerto, hermano, criatura veraz, republicana, están andando en tu trono, desde que tu espinazo cayó famosamente; están andando, pálido, en tu edad flaca y anual, laboriosamente absorta ante los vientos. Guerrero en ambos...
Hoja de aire de Julio Torres Recinos
Hermana del aire vives del aire y al aire danzas prendida de un hilo, avanzas en tu cielo, loca por el sol y el viento que juega a tu alrededor. Al aire pides la fuerza para el cuerpo. No tienes pies que te fijen al suelo, no tienes zapatos ni piernas que te esclavicen. Aspiras...
El casamiento del poeta de Juan Daniel Perrotta
Hermana prostituta... ayer entregaste tu cuerpo por unas monedas. Yo daría mi alma cada día por la poesía. Maldito poeta el que sacrifica amores, hijos y cordura, se revuelve entre las heces del alcohol buscando el vino nuevo, la sabiduría de un verso, uno solo, un jirón de alma, ...
Glosa al velo de la hermana Isabel de los Ángeles... de Santa Teresa de Jesús
Hermana, porque veléis, os han dado hoy este velo, y no os va menos que el cielo; por eso, no os descuidéis. Aqueste velo gracioso os dice que estéis en vela, guardando la centinela hasta que venga el Esposo. Que como ladrón famoso, vendrá cuando no penséis; por eso, no os descuidéis. ...
Plegaria del joven dormindo de Miguel Labordeta
Hermanas Estrellas: ¿Me escucháis? ¿Oís el palpitar de mi ardiente manantial tronchado indagando su fervor de precipicio en este planetario estío de hermosura sin faz? Vosotras, mis hermanas mayores: ¿qué sabéis? ¡Decidme! ¡Habladme del sentido del abismo todo futuro ...
La mañanita de Ernesto Cardenal
Hermano, amaneció. Mirá. Ahora podemos ver ya el volcán Masaya y su humo saliendo del cráter, y la laguna, verde, de Masaya, más allá la laguna de Apoyo, muy azul, las Sierras, y serranías de color cielo hasta la lejanía, la verdad es que nuestra tierra es de color de cielo, más lejos, ¿lo ves? ...
A mi hermano Miguel de César Vallejo
Hermano, hoy estoy en el poyo de la casa, donde nos haces una falta sin fondo! Me acuerdo que jugábamos esta hora, y que mamá nos...
Melancolía de Rubén Darío
Hermano, tú que tienes la luz, dame la mía. Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas. Voy bajo tempestades y tormentas ciego de ensueño y loco de armonía. Ese es mi mal. Soñar. La poesía es la camisa férrea de mil puertas cruentas que llevo sobre el alma. ...
Envío de Herib Campos Cervera
Hermano: te buscaré detrás de las esquinas. Y no estarás. Te buscaré en la nube de los pájaros. Y no estarás. Te buscaré en la mano de un mendigo. Y no estarás. Te buscaré también en la Inicial Dorada de un Libro de Oraciones. Y no estarás. Te buscaré en la noche de los gnomos. Y no estarás. ...
Humana de Julio Flórez
Hermosa y sana, en el pasado estío, murmuraba, en mi oído, sin espanto: -Yo quisiera morirme, amado mío; más que el mundo me gusta el camposanto. Y de fiebre voraz bajo el imperio, moribunda, ayer tarde, me decía: -No me dejes llevar al cementerio... ¡Yo no quiero morirme todavía! ...
Arena blanca de Raquel Huerta - Nava
Hermosas arenas blancas: la ceniza cubre tu cuerpo, te trasciende y antecede. Toma tus armas y plegarias la guerra no ha terminado todavía es verano y la lluvia dificulta el paso buscas el vado para que tu pequeño ejército siga la ruta trazada por la sangre. ...
Soneto XI de Garcilaso de la Vega
Hermosas ninfas, que en el río metidas, contentas habitáis en las moradas de relucientes piedras fabricadas y en columnas de vidrio sostenidas; agora estéis labrando embebescidas, o tejiendo las telas delicadas; agora unas con otras apartadas, contándoos los amores y las vidas, ...
Del fino amanecer (Fragmento) de Claudia Lars
Hermoso el visitante, descubridor de grutas misteriosas y amigo de mi frente. Me contó su aventura con las olas; su pacto con la tierra; quiso evocar edades ya borradas, nombres que fortalecen, y anunciando la noche más difícil dijo: busca el lucero . (Se iba por la distancia...regresaba... ...
En la plaza de Vicente Aleixandre
Hermoso es, hermosamente humilde y confiante, vivificador y profundo, sentirse bajo el sol, entre los demás, impelido, llevado, conducido, mezclado, rumorosamente arrastrado. No es bueno quedarse en la orilla como el malecón o como el molusco que quiere calcáreamente imitar a la roca. ...
La mujer y la casa de José Lezama Lima
Hervías la leche y seguías las aromosas costumbres del café. Recorrías la casa con una medida sin desperdicios. Cada minucia un sacramento, como una ofrenda al peso de la noche. Todas tus horas están justificadas al pasar del comedor a la sala, donde están los retratos ...
Hervor de calles... de Rubén Bonifaz Nuño
Hervor de calles; desembocadura de pábulos ardiendo, en la caldera sediciosa del mísero. Como hierba de gritos, como en humo lumbrarada de pelos espantados; como chubasco tupidísimo y turbio, en ascensión. Así llegaba. Y alégrate si nadie, en esta plaza, si nadie, ...
Cancioncilla. Héteme al linde del otoño... de León de Greiff
Héteme al linde del otoño, logrado plenamente, preludio del descenso. La euforia aún conmigo: corazón desalado y espíritu burlón e iluso al par: Amo aún, sueño aún, divago, pienso... No es oportuno todavía descansar. Sino seguir pugnando, con humor e indolencia. No es el...
Transparencias de Manuel Altolaguirre
Hice bien en herirte, mujer desconocida. Al abrazarte luego de distinta manera, ¡qué verdadero amor, el único, sentimos! Como el mueble y la tela, tu desnudo ya no tenía importancia bajo el aire, bajo el alma, bajo nuestras almas. Nosotros ya no entendíamos de aquello. . ...