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listado de poemas en audio por primeros versos letra h

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629 poemas con la letra "h"

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El matadero de Salvador Salazar Arrué - (Salarrué)
Hay un solar, una galera de teja. Es casa sin paredes. Los muebles: varas de tarro atadas de pilar a pilar. Las cortinas, de carne olisca, las alfombras de cuero estacado. Casa acalambrada, hedionda...; casa mala, de matar la res; rastro, rastro de sangre... Hay charcos rojos en el suelo. ...
Travel free de Pilar Adón
Hay un sonido, un único sonido. El sonido de la lluvia oscura y sucia, guiada en quejidos insomnes por el viento. Viniéndose a chocar contra las inmensas cristaleras del aeropuerto, bajo la apariencia inocente que ofrece la desmembración en cientos de gotitas aisladas, . ...
Quemadura de Luz de Mayamérica Cortez
Hay un sueño mío que se me está yendo de las manos como gaviotas en el océano. Hay un adiós que remonta las montañas de tu mundo desvanecido en neblinas pintando el paisaje de una soledad inhabitada de una soledad que se quedó huésped permanente de mis patios ...
El ruido del mar de Circe Maia
Hay un tejido, una red luminosa que tiembla en la arena, por abajo del agua. Se ve a través del verde transparente como una temblorosa trama. Cuando la ola rompe su espuma quedan burbujas sueltas, chiquitas sobre la piel del agua: brillan intensa, nítidamente en seguida se apagan. ...
hay un tiempo... de Jacqueline Goldberg
hay un tiempo de esperas y calles altas un hombre un ángel un sueño que escribo desde siempre en la madera del deseo en los últimos rincones de lo que simplemente no puedo decir De: A fuerza de ciudad Selección de la autora
El tigre de Eduardo Lizalde
Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo puede herir por dentro, y es enorme: más largo y más pesado que otros gatos gordos y carniceros pestíferos de su especie, y pierde la cabeza con facilidad, huele la sangre ...
El silencio de Julia Uceda Valiente
Hay un vacío en el que no se oyen las zapatillas. Y otro más profundo: el que disuelve nuestras manos. Y nuestro cuerpo. Y sólo flotan unos ojos que no lo parecen. Aunque daría lo mismo porque ya no pensamos con palabras que todo lo confunden.Además ¿para qué edificar un templo de un grito? ...
El hombre repetido de Pablo Cassi
Hay una abeja extraña en este colmenar Alguien ha denunciado su presencia. Habrá que buscar en todos los panales, en cada jardín de la ciudad. Todo indica que se recompensará a quien la encuentre. Ahora sólo falta que atrapen al hombre repetido, al que llevo en cada uno de mis gestos. ...
Santo oficio de Julio Martínez Mesanza
Hay una casa que no roza el tiempo. Tiene torres espléndidas y oscuros corredores. Sus salas están llenas de claros y pacientes manuscritos. Una raza distinta vive en ella: varones para quienes la justicia debe ser majestad y ser distante. La eternidad los hace ser solemnes ...
Hay una ciudad que me espera en el sur... de Pilar Pallarés
Hay una ciudad que me espera en el sur y es extraño que no tenga tu nombre grabado en las paredes (necesito emborracharme cerrar todas las ventanas que dan a esta tarde necesito saber la cantidad exacta de deseperación que anida en esta hora) ...
La celda de Raúl Jaimes Freyre
Hay una Dolorosa que une las manos puras; Una agria calavera de enigmática mueca; Una ojival ventana que en limitar se obceca El abrupto paisaje de perennes alturas Un flagelo que sabe de piadosas torturas Y en celestes abrojos las tentaciones trueca; Una vieja clepsidra - dijerase una rueca ...
La escena de Roxana Méndez
Hay una escena frente a mí: pájaros de la noche se posan en el marco oscuro de una ventana roída, dan un espectáculo frío, se comen las entrañas con sus picos de hierro que ellos mismos forjaron. Sus voces se caen como gotas muertas sobre dos causes negros. Olvidan su forma, ...
Tercer Oriente (38) de David Escobar Galindo
Hay una fuerza audaz que mueve al mundo, repartida en motores infinitos. Es la combinación inagotable de los cuatro elementos, en rotación perpetua. Y entre esa infinitud de energía mecánica de pronto se produce un leve choque que hace que todo vuelva la mirada hacia el imperio ...
Los países nocturnos de Carlos Marzal
Hay una geografía de la mente, Hay paisajes nocturnos, igual que territorios en donde un sol dichoso eterniza. Hay países de sombra que regresan en el maldito tren de largo recorrido con parada en nosotros. Hay un desierto de la inteligencia, y he navegado océanos sin luz al fondo...
Tragaluz inédito (9) de David Escobar Galindo
Hay una gracia que fluye desde arriba como el arroyo del poder. Hay otra gracia que serpentea bajo tierra como la vena de la rebeldía. Cuando se encuentren se hará la luz. (De: El jardín sumergido)
Señales de alarma de Luis Raúl Calvo
Hay una historia personal en el fondo del vacío los rasgos de la infancia son la ausencia de toda presencia. Hay una suma de datos registrados como meros prontuarios, una acumulación de hechos que trascienden la humedad de las formas el peso del color, o la longitud del párpado. ...
En el deseo del sueño, 1.3 de Francisco Magaña
Hay una hoja en blanco y una nube arrumbada. La palabra es el intento y el día la frágil continuación de la esperanza. Atravesar el día a través de la palabra es una aventura que no pocas veces termina mal; atravesar la palabra a través del día, es un riesgo que comienza con muy malas esperanzas, ...
Café en Martirok Utja de Antonio Cisneros
Hay una lámpara floreada sobre el piano y una estufa de fierro. Bebes el vino junto a la única ventana: un autobús azul y plata cada cinco minutos. Pides el cenicero a la muchacha (alta flor de los campos ven a mí). La luz del otoño es en tu vaso un reino de pájaros dorados. Pero pronto anochece. ...
hay una mujer... de Jacqueline Goldberg
hay una mujer destinada a la sombra una mujer que como yo repite sus rostros en las grietas de una calle sin nombre ambas resistimos a la mentira de hacernos las buenas las del árbol solo colgamos el miedo y las ganas y cuando nadie pregunta cuando por fin nos dejan sostener ...
Espejo de Octavio Paz
Hay una noche, un día, un tiempo hueco, sin testigos, sin lágrimas, sin fondo, sin olvidos; una noche de uñas y silencio, páramo sin orillas, isla de yelo entre los días; una noche sin nadie sino su soledad multiplicada. Se regresa de unos labios nocturnos, fluviales, lentas orillas de coral y savia, ...
Una oscuridad esencial de Fabián Casas
Hay una oscuridad esencial en esta calle. Un único farol ilumina el contorno y árboles domesticados, altísimos, producen una música de acuerdo al viento. Miro a mi perro, una conciencia a ras del piso que hurga y mea en la tierra y pienso en mí, hundido en el lenguaje, sin oportunidad, ...
El sueño de Ana de Juan Antillón
Hay una puerta que sí abre. Lleva a un jardín al mar a una ciudad con gente que comparte el pan y la sonrisa. Un policía se acerca pero no hay que temer vigila solamente que nadie pise las flores en el parque. Unos niños le preguntan...
Infancia del Pan nuestro (30) de Juana Rosa Pita
Hay una voz en mí siempre cantando en silencio quien soy fuera del tiempo. Habré de regresar a mi país aunque soy ciudadano de otro reino no valorado allí ni en otras tierras. Fuera del tiempo va quien soy cantando: hay una voz en mí siempre en silencio. (De: Infancia del Pan ...
Hay usura y amor... de Víctor Sandoval
Hay usura y amor en la olla podrida de mis huesos. Viene una canción que a todos nos concierne. Lóbrega alegría de la promiscuidad; el sueño en los párpados, la flor de plástico en el pelo, el brillo del collar que corta la garganta; la nube y su cabeza turbia; por la atarjea del patio ...
Días celestes de José Lupiáñez
Hay versos que guardaron la nostalgia de hermosos cuerpos que abracé otro tiempo y que aún avivan la memoria, inerme, de muchos besos y de algunos nombres. En otros aún resuenan las semillas, las cuentas del azar que fue mi vida y dejan sus sonidos en la mente, las huellas de ...
Haz lo que quieras... de Jesús Munárriz
Haz lo que quieras, pinta como quieras, el impoluto lienzo pasivamente aceptará tus huellas. Hiéndelo libremente, sin prejuicios. Pero no te abandones a las facilidades, no desmayes la guardia, sé siempre muy exacto. Que lo que digas surja desde dentro, que las cosas se nombren ...
Haz que tenga piedad de Ti, Dios mío de Carlos Pellicer
Haz que tenga piedad de Ti, Dios mío, huérfano de mi amor, callas y esperas. En cautas y andrajosas primaveras me viste arder buscando un atavío. Vuelve donde a las rosas el rocío conduce al festival de sus vidrieras. Llaga que en tu costado reverberas, no tiene en mí ni un leve escalofrío. ...
Canción de Cira Andrés
hazle a este hombre de perdón una herida más honda que la soledad. Reviéntale los ojos que le sirvieron para ignorarte.Paul Eluard Liviana como un pájaro danzo bajo la tormenta. La noche y sus manos pasarán otra vez por mis ojos con la misma vehemencia con que canto. ...
Poema de la vida cotidiana de José Zacarías Tallet
Hazme el favor, recorre conmigo Montenegro desde el andante quedo hasta el tonante allegro, (¡que me gustan las rimas rebuscadas!) toda la escala sórdida de las cotidianeces. Pues tú, mejor que nadie, eres el compañero idóneo de mi ruin dolor pasivo, ya que...
Hazme justicia Señor (Salmo 25) de Ernesto Cardenal
Hazme justicia Señor porque soy inocente Porque he confiado en ti y no en los líderes Defiéndeme en el Consejo de Guerra defiéndeme en el Proceso de testigos falsosy falsas pruebas No me siento con ellos en sus mesas redondas ni brindo en sus banquetes ...
He abierto... de Silvia Elena Regalado
He abierto mi puerta ...para que incies hoy tu ruta de salida. (De: Izquierda que aún palpitas)
Yo soy otra de Yolanda Pantin
He aceptado la invitación a viajar. En el auto, el paisaje pasa demasiado rápido. Raspa al oído la música sorda que el interior repele. Atravesamos el país sin detenernos, apenas para orinar o para beber un trago de agua en las gasolineras. El verano castiga gris y estático, como el cielo. ...
Puntos de referencia de Olga Orozco
He acumulado días y noches con amor, con paciencia ah, con ira también, un resplandor de tigres en la oscura desdicha ; los he petrificado alrededor del sitio donde habito, que no es más que una pálida espesura en medio de la enrarecida vastedad, ...
Naturaleza muerta de Néstor Martínez
He alzado mis desnudos brazos hacia el cielo rogando agua, sin respuesta. He hundido en las entrañas de la tierra mis nudosos dedos en busca de la fuente, inútil. He alzado mi delgado cuello oteando el horizonte en busca del oasis y sólo veo arena. Muero de sed esperando la lluvia ...
Así la vida es hoy de Antonio Fernández Spencer
He amanecido. ¡Qué raro estar vivo otra vez! Se lo pregunto con ternura a mi mesa de trabajo. Ella no sabe nada. ¿Estoy vivo, por qué? Y es raro sentir el hueso que te besa un poco bajo mis fuertes labios de varón. ¡Qué raro tengo el mismo peso de otros días amargos! El camino es muy largo ...
He andado muchos caminos de Antonio Machado
He andado muchos caminos he abierto muchas veredas; he navegado en cien mares y atracado en cien riberas. En todas partes he visto caravanas de tristeza, soberbios y melancólicos borrachos de sombra negra. Y pedantones al paño que miran, callan y piensan que saben, porque no beben el vino ...
Por amor de Jaime Augusto Shelley
He aprendido de ti Que no basta el gesto ni la acción Que el amor no basta Ni la inteligencia O el susurro exacto Aun más Que la ternura En ciertos casos sale sobrando He aprendido Que el cuerpo La carne El sexo No tiene mucho que ver Con hacer el amor Y seguir vibrante Aprendido ...
Cuartetos escritos en un cementerio de Gertrudis Gómez de Avellaneda
He aquí el asilo de la eterna calma, do sólo el sauce desmayado crece... ¡Dejadme aquí; que fatigada el alma, en aura de las tumbas apetece¡ Los que aspiráis las flores de la vida, llenas de aroma de placer y gloria, no piséis el lugar do convertida veréis su pompa en miserable escoria. Mas venid todos ...
He aquí la gesta de la noche... de Blanca Andreu
He aquí la gesta de la noche, su fortuna de estrellas y de lenguas de ahorcados, su corazón de mercurio que tanto pesa y hace llorar, sus intrigas y sus caballeros. He aquí la noche como un nudo, amor mío, en un nudo. Extraño, ya lo dije, cuando la tarde tiene un amor dual ...
Sonetos de la palabra (La que no viste) (III) de Serafín Quiteño
He aquí la palabra que no viste Y que no viste tú, por tan desnuda. En claro anillo de silencio anuda Lo que eres hoy y lo que antaño fuiste. Si necesitas muda, ella te muda Y de traje de sombra te desviste. El poco de ángel que en el hombre existe Es porque ella lo labra y lo desnuda. ...
Economía doméstica de Rosario Castellanos
He aquí la regla de oro, el secreto del orden: Tener un sitio para cada cosa y tener cada cosa en su sitio. Así arreglé mi casa. Impecable anaquel el de los libros: Un apartado para las novelas, otro para el ensayo y la poesía en todo lo demás. Si abres una alacena huele a espliego y no confundirás ...
Teoría sobre Daniela Rocca de Juan Gelman
he aquí que daniela un día conversó con los ángeles ligeramente derrumbados sobre sus senos góticos fatigados del trance pero lúcidos lúbricos y daniela advertía sus símiles contrarios las puertas que se abren para seguir viviendo las puertas que se cierran para seguir viviendo ...
He aquí que estamos reunidos... de Jaime Sabines
He aquí que estamos reunidos en esta casa como en el Arca de Noé: Blanca, Irene, María y otras muchachas, Jorge, Eliseo, Oscar, Rafael... Vamos a conocernos rápidamente y a fornicar y a olvidarnos. El buey, el tigre, la paloma, el lagarto y el asno, todos juntos...
Palabras al amigo solitario de Thelma Nava
He aquí que estás y vives y nada es suficiente. Un algo insoportable te domina y la ciudad no cabe ya en tus manos. Se te sube a la espalda, regresa a tus zapatos. Y piensas en el hijo que no tienes, en la mujer amada que le falta a tu noche cada día. Aquí estás, dividido, doliéndote...
Maternidad de José Pedroni
He aquí que tu dulce palabra ha sido oída cuando estaba, en la angustia, por no ser repetida. En tu estupor, dichosa, te tocas sin querer, y yo, venido a manos, no lo puedo creer. ¡Ah, tú!, bien que en su noche mi fe te entreveía como la luz del día; por algo, desde lejos, el viento del destino me trajo ...
He aquí que tú estás sola... de Jaime Sabines
He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo. Haces cosas diariamente y piensas y yo pienso y recuerdo y estoy solo. A la misma hora nos recordamos algo y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya somos, y una locura celular nos recorre y una sangre rebelled...
Canción para ese día de Jaime Gil de Biedma
He aquí que viene el tiempo de soltar palomas en mitad de las plazas con estatua. Van a dar nuestra hora. De un momento a otro, sonarán campanas. Mirad los tiernos nudos de los árboles exhalarse visibles en la luz recién inaugurada. Cintas leves de nube en nube cuelgan. Y guirnaldas ...
He aquí todo lo que soy y seré por siempre... de Santiago Azar
He aquí todo lo que soy y seré por siempre: No me creerás si te digo que soy un ladrón; amigo, tengo tanto regalos como una ronda de niños, un trozo de levadura para envolver el alimento. Sucede que mi nombre ha sido escrito para tomar por asalto todos los lugares donde crece la flor. ...
Hombre de Julieta Valero
He aquí un hombre; profundidad, hastío y final de nada. He aquí un hombre. Cree que el Caos tiene padre, arterias, que es posible cifrar un ritmo a su campana y pare, a gritos, pañuelos que tomando los cabos de todo lo que ocurre de todo lo que no pasa, hilan con aguja de hombre cada amanecer. ...
Las muertes de Olga Orozco
He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia, lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso de la piel del lagarto, inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz de alguna lágrima; arena sin pisadas en todas las memorias. Son los muertos sin flores. ...