sitemap
Palabra Virtual

Blanca Orozco de Mateos

síguenos en twitter
Comparte el poema con tus amigos
Copia y pega este enlace en un mensaje instantáneo o de correo electrónico

Comparte el poema en tu blog o página personal

Copia y pega este enlace en tu blog o página personal







Somos el tiempo que nos queda
de José Manuel Caballero Bonald

palabra virtual


José Manuel Caballero Bonald. Antología personal

    
    Editora del fonograma:
    Visor Libros

por José Manuel Caballero Bonald    
  


Somos el tiempo que nos queda


Ligeramente tumefacta
pero ofrecida con codicia,
llegó la boca hasta el lindero
de la precaria intimidad.
Iban reptando las parejas
que se apiñaban en lo oscuro:
no se miraban, se sumían
en un compendio de sudores,
se convertían en secuaces
de la penumbra suspensiva.
Como un furtivo postulado
brilló el mechero de los cómplices.

No te preocupes no me he ido,
¿cómo iba a irme sin saber?
Somos el tiempo que nos queda
.

Y ya los cuerpos se anudaban
bajo la oscura marquesina,
sin decidir con qué argumentos
recobrarían su ansiedad.
Era una esquirla el clarinete,
un estertor de la armonía.

Toda la noche resonando
como una sábana en tus pechos,
toda la noche entre emboscadas
buscando llaves que no abrían
.

Chorros de gritos tan vehementes
que entrechocan con los vasos
iban tiñendo de lujuria
los cortinajes y butacas.
Entre el estruendo de los rótulos
unas caderas rebullían
como impulsadas por la piel
incandescente del tambor.

Mira qué prendas, qué proclamas
de irremediable soledad.
Habla más alto, no se escucha
más que el furor de los licores.
Todo está lleno de luciérnagas
y de insufribles fumarolas,
todo parece confiscado
por los que nunca saben nada
.

Pero la boca ya ofrecía
sus rezumantes terciopelos,
boca promiscua, saturada
de zumos ávidos y esguinces.
Está invadida de jadeos,
no se parece a las demás.
No se parece, no es mentira.

Pisando vidrios, esgrimiendo
restos de yerbas y de músicas,
llegaron nuevas avalanchas
de adormilados oficiantes.
Era la hora del suicidio
y algunos miembros de la secta
se desnudaron en la sala
con voluptuosa dejadez.

¿Cómo evitar el simulacro,
cómo vivir sin desvivirnos?
Surcan los días por tu vientre.
Somos el tiempo que nos queda.





De: José Manuel Caballero Bonald
Antología Personal




JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD


Copyright © Derechos reservados del titular.

Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.



regresar a la página anterior 































Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.

El Portal de la Palabra Virtual no persigue ningún fin de lucro y cuyo objetivo es exclusivamente de carácter cultural y educativo a través de la difusión de la poesía iberoamericana.



Copyright © 2017-2020 Palabra Virtual Inc. Todos los derechos reservados.
Copyright © 2017-2020 Virtual Word Inc. Worldwide Copyrights.

205 visitantes activos
en este momento


           visitas únicas