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palabra virtual

Sara de Ibez    
    Editora del fonograma:    
    Voz Viva de Amrica Latina. UNAM    
por Sara de Ibez    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Apocalipsis XX (Visin primera)


El cuerpo del monstruo fulmneo llenaba el espacio
como un pez que se hubiese tragado la mar.
No exista ya sitio ms que para un temblor
y la luz era a un tiempo su piel y su carne.
Un leve punto, gota, gota, embrin de la tiniebla,
apareci en el tenso vientre en llamas,
en el furioso vientre hurg como semilla de la noche.
Mnima boca dentada de pequea bestia carnvora
comenzo a devorar su alimento dorado;
desapareca la entraa fulgurante
en una gula negra de nocturno sin pausa.
El velludo animal, hijo enemigo,
feroz cogollo de iris desangrados,
vertiginoso obrero devanaba la sombra
hasta empujar el lmite de escamoso relmpago,
la piel del muerto qu lo enmascaraba.
La enorme boca ya, la enorme boca
tir de aquel revs de lumbre en fuga;
la envoltura marchita se desgarr como vestido frgil
que se hubiese quitado una centella,
y empez a deslizarse por la dura garganta,
se hundi sin dejar huellas en el ancho agujero.
Despus un punto de oro comenz a destellar tmidamente
en el fondo del monstrue recin anochecido.


De: Diario de la muerte



SARA DE IBEZ






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