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palabra virtual

Poemas de Antonio Machado    
    Editora del fonograma:    
    La Palabra    
por Agustn Gonzlez    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Al maestro Azorn por su libro Castilla


La venta de Cidones est en la carretera
que va de Soria a Burgos. Leonarda, la ventera,
que llaman la Ruiprez, es una viejecita
que aviva el fuego donde borbolla la marmita.

Ruiprez, el ventero, un viejo diminuto
bajo las cejas grises, dos ojos de hombre astuto,
contempla silencioso la lumbre del hogar.

Se oye la marmita al fuego borbollar.

Sentado ante una mesa de pino, un caballero
escribe. Cuando moja la pluma en el tintero,
dos ojos tristes lucen en un semblante enjuto.

El caballero es joven, vestido va de luto.

El viento fro azota los chopos del camino.
Se ve pasar de polvo un blanco remolino.

La tarde se va haciendo sombra. El enlutado,
la mano en la mejilla, medita ensimismado.

Cuando el correo llegue, que el caballero aguarda,
la tarde habr cado sobre la tierra parda
de Soria. Todava los grises serrijones,
con ruina de encinares y mellas de aluviones,
las lomas azuladas, las agrias barranqueras,
picotas y colinas, ribazos y laderas
del pramo sombro por donde cruza el Duero,
darn al sol de ocaso su resplandor de acero.

La venta se oscurece. El rojo lar humea.
La mecha de un mohoso candil arde y chispea.

El enlutado tiene clavado en el fuego
los ojos largo rato; se los enjuga luego
con un pauelo blanco. Por qu le har llorar
el son de la marmita, el ascua del hogar?

Cerr la noche. Lejos se escucha el traqueteo
y el galopar de un coche que avanza. Es el correo.



ANTONIO MACHADO






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