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palabra virtual

Los poetas cantan a la Virgen    
    Editora del fonograma:    
    PAX - Discoteca Popular Catlica    
por Dmaso Alonso, Eulalia Galvarriato,Eulalia Soldevilla, Luis Miguel y Rosala Payno    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Estancias a la Virgen


Antes que de la mente eterna fuera
saliesen los espritus alados,
y antes que la veloz o tarda esfera
tuviese movimientos sealados,
y antes que aquella oscuridad primera
los cabellos del sol viese dorados,
fabric para s Dios una casa
de santsima, y limpia y pura masa.

Los altos y fortsimos cimientos,
sobre humildad profunda se fundaron;
y, mientras ms a la humildad atentos,
ms la fbrica regia levantaron.
Pas la tierra, pas el mar; los vientos
atrs, como ms bajos, se quedaron,
el fuego pasa, y con igual fortuna
debajo de sus pies tiene la luna.

Adornan este alczar soberano
profundos pozos, perenales fuentes,
huertos cerrados, cuyo fruto sano
es bendicin y gloria de las gentes;
estn a la siniestra y diestra mano
cipreses altos, palmas eminentes,
altos cedros, clarsimos espejos
que dan lumbre de gracia cerca y lejos.

El cinamomo, el pltano y la rosa
de Jeric se halla en sus jardines
con aquella color, y aun ms hermosa,
de los ms abrasados querubines.
Del pecado la sombra tenebrosa,
ni llega, ni se acerca a sus confines:
todo es luz, todo es gloria, todo es cielo,
este edificio que hoy se muestra al suelo.

Nia de Dios, por nuestro bien nacida;
tierna, pero tan fuerte que la frente,
en soberbia maldad endurecida,
quebrantasteis de la infernal serpiente.
Brinco de Dios, de nuestra muerte vida,
pues vos fuisteis el medio conveniente,
que redujo a pacfica concordia
de Dios y el hombre la mortal discordia.




MIGUEL DE CERVANTES






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