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In memoriam

Arrasados de lgrimas los ojos,
solame decir: Cuando me muera
no vayas presto a mi sepulcro, espera
al claro mes de los claveles rojos.

"Entonces habr pjaros y flores
y brisas olorosas a tomillo,
y esplendern las lpidas con brillo
de lucientes cristales de colores.

"Entonces, alfombrados de verdura
hallars a tu paso los senderos,
y la voz de uno o dos sepultureros
entonar canciones de ternura.

"Entonces ven a mi sepulcro: llega
risueo el rostro, alborozada el alma,
como el amante que en serena calma
al dulce afn de amar feliz se entrega.

"Cuando te acerques, alzarn los lirios
su cliz carmes, los nomeolvides
sern mis valerosos adalides
que han de vencer tus lgubres delirios.

"All leers mi nombre entre festones
de espigas frescas y de ramas nuevas,
y sentirs que dentro el pecho llevas
frescas tambin tus viejas ilusiones.

"Te inundar la vida de mi tumba,
y lejos de creerme entre los muertos,
soars un edn tras los inciertos
lmites misteriosos de ultratumba.

"Y en tu imaginacin contemplativa
vers cruzar mi sombra fascinada
por ensueo inmortal, que tu llegada
espera sonriente y rediviva."



Seleccin: Juan Domingo Argelles.


BALVINO DÁVALOS




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