☰ menú
 


Ayer

           Ese telón de sedas amarillas
que un sol aún dora y un suspiro ondea.
En el soplo el ayer vacila, y cruje.
En el espacio aún es, pero se piensa
o se ve. Dormido quien lo mira no responde,
pues ve un silenci, o es un amor dormido.

          Dormir, vivir, morir. Lenta la seda cruje diminuta,
finísima, soñada: real. Quien es es signo,
una imagen de quien pensó, y ahí queda.
Trama donde el vivir se urdió despacio, y hebra a hebra
quedó, para el aliento en que aún se agita.

          Ignorar es vivir. Saber, morirlo.

VICENTE ALEIXANDRE

hits

1,768,804 lecturas del poema




regresar