☰ menú
 


Tradiciones

Se dejaba los ojos en encajes
de bolillos su abuela,
en afiligranadas maravillas
de rica trabazón y frágil apariencia,
obras de arte domésticas,
perfecciones
privadas.

Su madre elaboraba mermeladas,
almíbares, arropes,
celestiales tocinos,
tartas, flanes, natillas,
las infinitas joyas del azúcar
para deleite de sus allegados.

Por eso sus palabras
con dulzura se anudan,
se entrelazan sutiles o melífluas,
se engarapiñan primorosas
y siempre
da a sus versos
punto de caramelo.






(De Artes y oficios
Hiperión, 2002)

JESÚS MUNÁRRIZ

hits

1,757,452 lecturas del poema




regresar