site
Palabra Virtual

Blanca Orozco de Mateos

síguenos en twitter     síguenos en fcebook     fonoteca literaria   nuevo



Che Comandante
de Nicolás Guillén

palabra virtual


Poemas al Che    

    Editora del fonograma:    
    Palabra de esta América    
por Nicolás Guillén    
  

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Che Comandante


No porque hayas caído
tu luz es menos alta.
Un caballo de fuego
sostiene tu escultura guerrillera
entre el viento y las nubes de la Sierra.
No por callado eres silencio.
Y no porque te quemen,
porque te disimulen bajo tierra,
porque te escondan
en cementerios, bosques, páramos,
van a impedir que te encontremos,
Che Comandante,
amigo.

Con sus dientes de júbilo
Norteamérica ríe. Mas de pronto
revuélvese en su lecho
de dólares. Se le cuaja
la risa en una máscara,
y tu gran cuerpo de metal
sube, se disemina
en las guerrillas como tábanos,
y tu ancho nombre herido por soldados
ilumina la noche americana
como una estrella súbita, caída
en medio de una orgía.
Tú lo sabías, Guevara,
pero no lo dijiste por modestia,
por no hablar de ti mismo,
Che Comandante,
amigo.

Estás en todas partes. En el indio
hecho de sueño y cobre. Y en el negro
revuelto en espumosa muchedumbre,
y en el ser petrolero y salitrero,
y en el terrible desamparo
de la banana, y en la gran pampa de las pieles,
y en el azúcar y en la sal y en los cafetos,
tú, móvil estatua de tu sangre como te derribaron,
vivo, como no te querían,
Che Comandante,
amigo.

Cuba te sabe de memoria. Rostro
de barbas que clarean. Y marfil
y aceituna en la piel de santo joven.
Firme la voz que ordena sin mandar,
que manda compañera, ordena amiga,
tierna y dura de jefe camarada.
Te vemos cada día ministro,
cada día soldado, cada día
gente llana y difícil
cada día.
Y puro como un niño
o como un hombre puro,
Che Comandante,
amigo.

Pasas en tu descolorido, roto, agujereado traje de campaña.
El de la selva, como antes
fue el de la Sierra. Semidesnudo
el poderoso pecho de fusil y palabra,
de ardiente vendaval y lenta rosa.
No hay descanso.
¡Salud, Guevara!
O mejor todavía desde el hondón americano:
Espéranos. Partiremos contigo. Queremos
morir para vivir como tú has muerto,
para vivir como tú vives,
Che Comandante,
amigo.


De: Tengo



NICOLÁS GUILLÉN






regresar




































Copyright © Derechos reservados del titular.

Los poemas, poemas con voz, videos, libros y manuscritos presentados en este portal son propiedad de su autor o herederos o titulares de los mismos. El Portal de la Palabra Virtual no persigue ningún fin de lucro y cuyo objetivo es exclusivamente de carácter cultural y educativo a través de la difusión de la poesía iberoamericana.



Copyright © 2017-2020 Palabra Virtual Inc. Todos los derechos reservados.
Copyright © 2017-2020 Virtual Word Inc. Worldwide Copyrights.

202 visitantes activos en este momento



           visitas únicas