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Contrafuga de la muerte
de Juan Bauelos


    Editora del fonograma:
    Pentagrama

en la voz de Juan Bauelos    


Contrafuga de la muerte



18 indocumentados mexicanos murieron
por asfixia en un tren de Texas.

Noticia de peridico

el ltimo siglo antes del hombre.
Y. RITSOS

Perdona, azar, que te llame necesidad
SZYMBORSKA

no me arranquen las uas
buscando la verdad:
la verdad vive siempre
en el cuerpo del muerto.

ABBANI


Si vamos a tender un cable de exorcismo,
si vamos a alquilar los versos para bodas,
primeras comuniones, funerales y bautizos,
recojo mis papeles. Y me voy.
Si vamos a leer como leemos,
palabras al amado fantasma y otros espejismos,
entonces me retiro.

Nosotros esperamos el tren que arrastra
su sombra como a un coyote atado.
Esperamos el tren ciego como el destino,
con el vagn hermtico a 52
grados corriendo en el desierto.

Sin respirar, sin agua, noche larga y terrible:
sangran los poros, revientan los odos,
los pulmones se inundan de carbn.
Tal vez el tren tarde diez horas,
posiblemente ms de treinta aos.
O nunca llegue.
Otros prefieren atravesar a pie el desierto
mientras, con sus rodillas, el polvo empuja
al insolado hasta el pie de un dasilirio
que baila con su sombra.
De repente, siento sobre mi hombro
mi propia mano, el polvo pesa en las pestaas,
una generacin de embaucadores
danza con los huisaches.
Cuando el rbol abandona sus races
muere asfixiado en un vagn de Texas,
cae el sol ahorcado en nuestras plazas,
las espejeantes cuerdas de una guitarra
acompaan las voces de las calamidades;
sobre el tejado duerme la noche
manadas de estrellas cruzan seguras su camino,
menos los hombres;
la esperanza se vuelve un astro miserable,
la tierra sin arar huele a iglesia abandonada.
Con un fragor de bfalos arrancan los furgones,
corre el tren sobre los rieles de su mismo miedo
partiendo en dos la noche.

Hemos emigrado tantas veces desde Aztln.
Hemos venido buscndonos
en las ropas de nuestros cadveres;
nos han dado un solo vagn
para ochenta millones
de indocumentados.
Seguimos peregrinando.
Oleadas de gallos cantan, y la ltima
es majestuosa como la lejana.
Alguien escucha la misa de las trtolas.
Qu es lo que hemos perdido en esta tierra?
Qu jaula es sta sin un plato de comida?
Qu pas es ste unificado por decreto
y dividido en sus entraas?

Las carretas avanzan con ruedas de la luna.
Aumenta la sed sobre el desierto
como crece la mancha de petrleo
sobre las ropas de la amargura;
calados de salitre se refugian
bajo las alas de los cuervos
mientras manteles del relmpago
cubren suspiros de candiles.

El milagro mexicano rivaliza
con el del Tepeyac.
Todo est bien.
La balanza de pagos?
Mucho mejor que nunca.
El producto interno, las uas y el cabello?
Crecen mejor que nunca.
Los ndices de exportacin?
Insuperables. Cobran un ritmo acelerado.

Y en medio de los campos la sequa
se desnuda como un atleta.
Virgen de Guadalupe, Seora Tonantzin,
muerde tus labios no sea que te gane
el llanto al ver tus hurfanos
por el desierto calcinados.
Tienen las rocas cruces y ngeles con sus alas abiertas.
Sobre ortigas y nopales
vuelven los muertos de Texas,
y cierran con sus huesos el camino
a los que emigran,
las ramas los detienen, las cunas y las tumbas,
horcones de las chozas quiebran sus pasos,
llevan la pena hasta la boca de la aurora.
Los rodean sus propias calaveras.

Perdona, Mxico, que te llame necesidad.
Perdn, necesidad, si al tenerte me abochorno.
Perdn, difuntos, que apenas los recuerde.

Oh tiempo, perdn porque se escapa de mis manos
la eternidad.

Perdn, jardn, por elegir la flor cempaschil.
Disclpame, desierto, por no ofrecerte ni una gota de agua.
(Un mono me contempla
y escucha todo con irona.)
Siento la cuchillada y no alcanzo a gritar.
Los poetas no sabemos ms
dnde empieza la muerte y la locura.
Los poetas estn de vacaciones en la historia.
Qu esperan para salir?
Se derrumba el teatro sobre nuestras cabezas.
Qu esperan para correr?
Est ardiendo el escenario
pero an no estn muertos los actores.

(1987 Diciembre)



De: Vivo, eso sucede



JUAN BAUELOS


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