Entre la noche y el día
¡qué misterio, carajo, qué misterio!
Urna cerrada de la luz, ábreme las compuertas.
Vengo del huracán,
hollado por los escombros:
partes de coche, conservas, esqueletos tranquilos, ramas,
callejones oscuros para que dos se presenten al espacio,
costales de pan, perplejidades.
Ya no tengo nombre, ni nadie que lo use.
Hoy amanecí plantado en el misterio.
Los poemas, poemas con voz, videos y libros en pdf presentados en este portal son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.
El Portal de la Palabra Virtual no persigue ningún fin de lucro ya que tiene como objetivo exclusivamente el carácter cultural y educativo de difundir la poesía hispanoamerica.